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Trump lidera, Clinton se afianza

Entre los republicanos, solo Cruz reta a Trump. La demócrata Clinton no consigue noquear a Sanders
DEBATE.Univisión y The Washington Post (a quien pertenece El Tiempo Latino) organizaron un debate entre los candidatos demócratas, Bernie Sanders y Hillary Clinton. El evento tuvo lugar en Miami, Florida, el miércoles 9 de marzo. Ha sido el único debate de las primarias  dirigido  en inglés y español.

DEBATE.Univisión y The Washington Post (a quien pertenece El Tiempo Latino) organizaron un debate entre los candidatos demócratas, Bernie Sanders y Hillary Clinton. El evento tuvo lugar en Miami, Florida, el miércoles 9 de marzo. Ha sido el único debate de las primarias dirigido en inglés y español.

REPUBLICANOS. (De izq. a der.) Marco Rubio, Donald Trump y Ted Cruz.

REUTERS

REPUBLICANOS. (De izq. a der.) Marco Rubio, Donald Trump y Ted Cruz.

Donald Trump sigue liderando la carrera presidencial republicana tras sus victorias en las elecciones primarias del martes 8 de marzo, mientras la demócrata Hillary Clinton sigue como favorita pero no logra noquear a su rival Bernie Sanders.

Trump se impuso con holgura en Michigan, Misisipi y Hawai, y sólo cedió en Idaho, donde ganó el senador ultraconservador por Texas de origen cubano Ted Cruz.

Trump, que ha ganado, hasta la fecha, en 15 de los 24 estados que han acudido a las urnas para elegir un aspirante republicano a la Casa Blanca, instó a su formación a unirse bajo el paraguas de su candidatura, pese al descontento del “establishment” con su discurso xenófobo y sus desaires hacia la dirección del partido.

ANDIDATO. El   republicano John Kasich.

TANNEN MAURY/EPA

ANDIDATO. El republicano John Kasich.

“Si podemos aprovechar este momento como partido, vamos a ganar con facilidad” en las elecciones presidenciales del próximo 8 de noviembre, afirmó en declaraciones a la cadena CNN, al presentarse como un “unificador”.

Trump volvió a hacer un guiño a la dirección del partido al recordar la “gran conversación” que mantuvo hace días con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, con quien habló de “unificar” a los conservadores. Aunque la batalla por la candidatura republicana está aún por dirimir, el magnate da por hecho que será el elegido y se declaró listo para enfrentarse a Clinton en la pugna por la Casa Blanca, aunque las encuestas le dan como perdedor en ese hipotético duelo.

“No hay entusiasmo por Hillary Clinton”, afirmó Trump, quien se refirió al “golpe” sufrido por la ex secretaria de Estado el 8 de marzo, cuando encajó una inusitada derrota, aunque por estrecho margen, ante el senador Bernie Sanders en Michigan.

Con todo, Clinton disfruta de gran ventaja en el capítulo de delegados conseguidos en las primarias (hacen falta 2.383 para obtener la nominación), que avalarán la designación del candidato a la Presidencia en la Convención Nacional Demócrata de julio.

De momento, Clinton, quien se enfrentó el miércoles 9 con Sanders en un debate televisado en Florida, estado clave que vota el martes 15, ha logrado 760 delegados y 461 “superdelegados” (cargos electos que tienen libertad de voto en la Convención Nacional), frente a los 546 delegados y 25 “superdelegados” del senador.

El director de campaña de Clinton, Roby Mook, trató de quitar hierro al resbalón de Michigan al subrayar que la candidata afronta las primarias como “una batalla por los delegados”.

“Estamos acercándonos al punto en que nuestra ventaja respecto a los delegados será insuperable”, aseguró Mook.

En ese terreno, Trump ha cosechado 458 delegados (necesita 1.237 para alcanzar la nominación), en tanto que sus principales contrincantes, Cruz y Rubio, han conquistado 359 y 151, respectivamente.

Republicanos y demócratas tienen ahora el ojo puesto en el supermartes del 15 de marzo, cuando celebrarán comicios primarios Florida, Illinois, Misuri, Carolina del Norte y Ohio.

La cita resulta especialmente decisiva para los republicanos, ya que en Florida, Illinois y Ohio el ganador se adjudica todos los delegados en disputa.

Trump parte como gran favorito para imponerse en Florida y Ohio, estados en los que Rubio (senador por Florida) y John Kasich (gobernador de Ohio) se juegan, respectivamente, su supervivencia en la contienda por la nominación presidencial.

Según una encuesta divulgada por la CNN, el magnate acapara en Ohio un 41 por ciento del voto, por encima del 35 por ciento de Kasich.

En cuanto a Florida, el multimillonario cuenta con un 40 por ciento de respaldo, frente al 24 por ciento de Marco Rubio.

El adversario más fuerte de Trump, Ted Cruz, quedaría en tercer lugar en esos dos estados, de acuerdo con el estudio demoscópico.

El sondeo también da motivos para el optimismo a Hillary Clinton, que vencería a Sanders en Ohio (63 por ciento) y Florida (61 por ciento).

Cruz dice ser el único capaz de ganar a Trump

Tras los resultados del 8 de marzo y el apoyo de la exaspirante Carly Fiorina, Ted Cruz se presenta como el único capaz de impedir que Donald Trump sea el candidato republicano a la Casa Blanca en detrimento de un Marco Rubio al que ya muchos piden que se retire.

“Yo quiero ser el presidente de Estados Unidos”, aseguró Rubio en un mitin en Miami, su ciudad natal. Además, descartó la posibilidad de renunciar para ser apenas el vicepresidente de otro de los aspirantes, ni del favorito Donald Trump “ni de nadie”.

Pero el senador Cruz recalca que a estas alturas la campaña se ha convertido en un duelo entre él y el magnate inmobiliario y no hay lugar para otros republicanos, en un claro mensaje a Rubio.

“Los conservadores se están uniendo con nosotros y esta carrera continúa estrechándose para llegar a un duelo entre dos. En un mano a mano, Trump pierde”, aseveró Cruz en medio de los aplausos de sus seguidores.

Los aspirantes republicanos participaron la noche del jueves 10 en un debate previo a las primarias del día 15 en Florida, decisivas para la definición de la nominación, pues el ganador se lleva los 99 delegados en juego, sin que haya un reparto proporcional entre los contendientes como en otras de estas votaciones.

Por ese motivo, Rubio se aferra a una victoria en su estado natal para continuar en la carrera republicana.

Pero cada día que pasa la remontada se ve más lejana.

Sabedor de que en su casa residen sus últimas esperanzas, el senador se está volcando en los últimos días en Florida, donde está realizando numerosos mítines y ha vuelto a utilizar el español para dirigirse a la importante comunidad hispana del sur de Florida.

Aunque con un peso electoral mucho menor que la cubana, la comunidad venezolana del sur de Florida le mostró su respaldo en agradecimiento por su apoyo a su lucha contra el Gobierno chavista durante los últimos años.

“Sabemos que Rubio es un pro latinoamericano. Necesitamos un presidente que conozca las relaciones internacionales, que conozca lo que sucede en países con regímenes dictatoriales”, señaló el presidente del Comité Latinoamericano del Partido Republicano en Miami Dade, Ernesto Ackerman, un venezolano llegado a EE.UU. hace 27 años.

A Rubio, el candidato por el que apostó el aparato del Partido Republicano con una millonaria inversión publicitaria tras la retirada del exgobernador Jeb Bush el pasado 20 de febrero, le quedan apenas seis días para dar la vuelta a una tendencia bajista.

Clinton y Sanders: no a deportaciones

Los aspirantes a la nominación demócrata a la Presidencia de EE.UU. Bernie Sanders y Hillary Clinton se comprometieron hoy a no deportar niños ni inmigrantes indocumentados que no hayan cometido delitos y marcaron distancias con respecto a la política en este campo del presidente Barack Obama.

En un debate con moderación e intervenciones bilingües en español e inglés (aunque los aspirantes solo hablaron en inglés) organizado conjuntamente por Univisión y The Washington Post, Sanders y Clinton aseguraron que si son presidentes no deportarán a menores ni a sus familiares que no hayan cometido crímenes.

“Mi prioridad es deportar a criminales violentos”, aseguró la ex secretaria de Estado, quien se apartó de la línea de Obama al indicar que “no comparte” las políticas migratorias de la “actual Administración”, aunque evitando citar directamente al presidente.

Por su parte, el senador por Vermont lamentó que Obama “esté equivocado en la cuestión de las deportaciones” y dijo que está “en desacuerdo” con él.

Obama ha recibido numerosas críticas recientemente por parte de organizaciones latinas y proinmigrantes por las redadas contra indocumentados que se han incrementado desde principios de año y que afectan de manera especial a la comunidad hispana.

También en materia de inmigración, Clinton volvió a recordar que su rival votó en 2007 en contra de una propuesta de reforma migratoria en el Senado promovida por el entonces senador Ted Kennedy, mientras que ella, que era senadora por Nueva York, la apoyó.

“Creo que la mayor oportunidad de sacar adelante una reforma migratoria integral fue en la propuesta de 2007. Yo voté a favor, Sanders en contra. Que la medida promovía el trabajo esclavista (como esgrime Sanders) fue una de las muchas excusas usadas para votar en contra”, apuntó la ex secretaria de Estado.

Ante esta cuestión, Sanders recordó que en 2007 importantes asociaciones latinas también se posicionaron en contra de la propuesta migratoria al compartir con él sus temores de que esta amparaba la desprotección y explotación laboral de los inmigrantes.

Cuba se coló en el debate , lo que llevó a Hillary Clinton a cargar contra los hermanos Raúl y Fidel Castro y a Bernie Sanders a pedir el fin del embargo comercial a la isla.

“El pueblo cubano merece que se le respeten sus derechos. Los dos Castro deben ser considerados autoritarios y dictatoriales.

Espero que haya un día en que en Cuba haya líderes que sean elegidos por el pueblo”, respondió Clinton al ser preguntada sobre la normalización de relaciones iniciada entre EE.UU. y el país caribeño.

Por su parte, Sanders defendió que “el embargo debe terminar” y que hay que “avanzar hacia una relación totalmente normalizada con Cuba”.

Por su parte, la ex secretaria de Estado atacó a su rival al recordarle que en una entrevista de 1985 alabó “la revolución de los valores” en Cuba.

“No puedo estar más en desacuerdo. Si los valores son reprimir, hacer desaparecer, aprisionar gente por emitir su opinión, no son los que quiero para mi país.”, indicó Clinton.



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