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La sal sabotea tu dieta


Consumir menos calorías de las que gastamos parece no ser suficiente para adelgazar.

Gloria Spencer para ETL | 9/23/2016, 12:02 p.m.
La sal sabotea tu dieta
MODERACIÓN.El consumo de sal en nuestra dieta tiene que ser moderado. | Cort./G.S

Hay estudios que indican que el consumo de sal – un producto que no contiene calorías - podría sabotear tu dieta. ¡Comer más sal de la que necesitas durante dos días puede significar un aumento de dos a tres libras de peso!

• Más grasa corporal

La relación entre el consumo excesivo de sal y la obesidad quedó evidenciada en una investigación presentada durante las Sesiones Científicas de la Asociación Estadounidense del Corazón, en 2014.

La realidad es que un buen porcentaje de nuestro sobrepeso se debe al exceso de sodio que consumimos en forma de sal (o cloruro de sodio). Demasiada sal causa aumento de peso porque modifica la forma en que el cuerpo produce y metaboliza la grasa, según un estudio realizado por la nutricionista Heather K. Jones con la colaboración del grupo editor de la revista Prevention. El exceso de sal incrementa la producción de insulina, la hormona que le ordena al cuerpo almacenar el exceso de azúcar en forma de grasa. Es decir, entre más insulina tu cuerpo se ve obligado a producir, más grasa almacenará y más peso ganarás.

• Retención de líquido

La sal es un veneno protoplasmático tan cáustico y acidificante que provoca una respuesta natural del cuerpo: la retención de líquido (hinchazón). Esto resulta en aumento del peso corporal, lo cual puede sabotear cualquier proceso de adelgazamiento.

Los organismos de salud recomiendan no sobrepasar los 2300 mg al día. Las personas mayores de 50 años o enfermos de diabetes o presión alta, no deberían consumir más de 1.500.

Si reducimos significativamente la ingesta de sal perderemos algunas libras, a medida que el cuerpo se deshace del agua que estaba reteniendo. Sin embargo, este peso volverá si retornamos al consumo excesivo de sal.

• No sólo aumenta de peso

Una dieta alta en sal es también causa de enfermedades como la nefritis, la hipertensión y otros problemas renales serios. La sal provoca retención de líquido corporal y aumento del volumen sanguíneo, lo cual hace que el corazón trabaje más para mover la sangre a través de los vasos, aumentando la presión arterial.

Esto puede conducir a enfermedades del corazón, derrame cerebral o presión arterial alta crónica. A medida que el cuerpo se hincha, el líquido se acumula en áreas en las cuales no lo necesita ni lo puede utilizar (hinchazón, celulitis), colocando al sistema, de paso, en un serio peligro.

Las mujeres que consumen demasiada sal pueden estar en mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, incluso si consumen calcio en cantidades adecuadas. Hay estudios que afirman que 2.200 miligramos de sodio –equivalentes a una cucharadita de sal– causan una considerable expulsión de calcio a través de la orina.

La sal es uno de los ingredientes más peligrosos en la comida y es tan adictiva como la nicotina y el alcohol. Nos hace sentir más hambre y más sed. Consumir alimentos salados nos hace desearlos más. Lo malo es que, usualmente, la mayoría de los alimentos salados también son altos en grasa y calorías.

Como si fuera poco, la sal es un estimulante del sistema nervioso tan intenso como el azúcar o la cafeína y su consumo excesivo puede producir ansiedad.

• El cuerpo necesita sodio, no sal

El cuerpo necesita pequeñas cantidades de sodio —cerca de 500 mg diarios—para mantener el equilibrio de los fluidos, apoyar la contracción muscular y la relajación, y transmitir los impulsos nerviosos. Pero la sal y el sodio no son lo mismo. La sal (cloruro de sodio) es 40 por ciento sodio y 60 por ciento cloro. Las mejores fuentes de sodio son los alimentos que lo contienen de manera natural, como las fresas, el apio, las zanahorias, las uvas deshidratadas, los melones, el brócoli y la lechuga, entre otros.

• No es solo la sal de cocina

Aproximadamente el 50% del sodio que consumimos proviene de los alimentos procesados y empacados que usan la sal como preservante. Por ejemplo, el pan, la salsa de tomate, las sopas de sobre, el queso, el atún, los helados y las sodas. Por eso es importante leer el contenido de sodio en las etiquetas. Otros alimentos altos en sodio son las comidas rápidas y, en general, las de los restaurantes.

Gloria Spencer educadora en nutricion y autora de varios libros. Otros artículos en adelgazacongloria.com/Blog