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Oficiales de la frontera le dijeron a joven mexicano que bebiera metanfetamina. Ahora EE.UU paga $1 millón por su muerte


El dinero fue pagado a los padres de Cruz Velázquez Acevedo después de muchas conversaciones entre las partes.

Kristine Phillips | The Washington Post | 4/1/2017, 7:03 p.m.
Oficiales de la frontera le dijeron a joven mexicano que bebiera metanfetamina. Ahora EE.UU paga $1 millón por su muerte
La frontera en Sunland Park, Nuevo México. La tarjeta de paso fronterizo permite a los ciudadanos mexicanos ingresar a EE.UU y viajar hasta cierta distancia con fines turísticos. En California y Texas, la distancia es de hasta 25 millas de la frontera. Nuevo México y Arizona permiten que los no ciudadanos viajen hasta 55 millas y 75 millas, respectivamente. | Matt McClain/The Washington Post | Composición: Andrés Hernández/ETL

Cruz Velázquez Acevedo comenzó a convulsionar poco después de haber bebido la metanfetamina líquida que había traído de Tijuana, México.

El joven de 16 años acababa de cruzar la frontera entre México y los Estados Unidos hasta San Diego y atravesaba el Puerto de Entrada de San Ysidro. Llevaba dos botellas de líquido que él afirmaba eran jugo de manzana. Los oficiales de la agencia de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos le dijeron que lo bebiera para demostrar que no estaba mintiendo, dicen los archivos de la corte.

El adolescente tomó cuatro sorbos.

Luego, empezó a sudar profusamente. Gritó y apretó los puños.

En cuestión de minutos, su temperatura aumentó a 105 grados, dijo el abogado de su familia. Su pulso alcanzó un alarmante ritmo de 220 latidos por minuto ─ más del doble de la tasa normal para adultos.

“¡Mi corazón!, ¡mi corazón!”, gritó Velázquez Acevedo, según los registros de la corte: "¡Mi corazón!, ¡mi corazón!"

Velázquez Acevedo murió unas dos horas después.

Cruz Velázquez Acevedo, de 16 años, cruzó la frontera la noche del 18 de noviembre de 2013.

Cruz Velázquez Acevedo, de 16 años, cruzó la frontera la noche del 18 de noviembre de 2013.

Ahora, más de tres años después de su muerte, Estados Unidos (EE.UU) ha acordado pagar a la familia de Acevedo un millón de dólares en una demanda por muerte injusta contra dos oficiales de frontera y el gobierno de EE.UU.

El abogado de la familia, Eugene Iredale, reconoció que el adolescente hizo algo mal cuando trató de introducir drogas en Estados Unidos el 18 de noviembre de 2013.

“Pero es un muchacho de 16 años con toda la inmadurez y el mal juicio que podría ser característica de cualquier niño de 16 años”, dijo Iredale al diario The Washington Post. “Básicamente era un buen chico, no tenía antecedentes, pero hizo algo estúpido. En cualquier caso, lo peor que le habría pasado a él es que habría sido arrestado y puesto en un centro juvenil por algún período . . . .”

“No era un caso de pena de muerte. Causarle la muerte de una manera horrible fue algo execrable”.

Iredale dijo que no sabe dónde o cómo Acevedo recibió las drogas, ni por qué las trajo a Estados Unidos.

“Es típico que los traficantes de drogas se acerquen a los jóvenes y les ofrezcan 150 dólares para pasar drogas a través de la frontera”, dijo. “Nunca vamos a saber en este caso porque Cruz murió. El sabe que es algo que no debería traer”.

Acevedo cruzó la frontera a través de la entrada peatonal en el Puerto de Entrada de San Ysidro alrededor de las 6:40 p.m. esa noche de noviembre. Iredale dijo que el adolescente llevaba su pasaporte y su tarjeta de paso fronterizo, lo que permite a los ciudadanos mexicanos ingresar a los Estados Unidos y viajar dentro de una cierta distancia con fines turísticos. En California y Texas, la distancia es de hasta 25 millas (unos 40 km) de la frontera; Nuevo México y Arizona permiten que los no ciudadanos viajen hasta 55 millas (88.5 km) y 75 millas (120 km), respectivamente.

Los dos oficiales de Protección Fronteriza, Adrián Perallon y Valerie Baird, creyeron que el adolescente llevaba una sustancia controlada mortalmente, pero “lo coaccionaron e intimidaron” para que bebiera el líquido, según la demanda. El joven fue llevado a un hospital casi una hora después de haber bebido la metanfetamina.