Quantcast
El Tiempo Latino
1:10 p.m. | 83° 8/20/2017

¿Sientes dolor? Muchos médicos dicen que los analgésicos no son la solución


La crisis de adicción a los opioides ha llevado a un menor uso de fármacos como la oxicodona, el fentanilo y la hidrocodona, en particular para pacientes con dolor crónico, que reciben cada vez menos

Emily Bazar | Kaiser Health News | 4/11/2017, 11:08 a.m.
¿Sientes dolor? Muchos médicos dicen que los analgésicos no son la solución
Nancy Horton, 62, de Martinsburg, W.Va., toma dosis diarias de oxycontin y oxycodone para la artritis reumatoide. Horton vive con dolor crónico y le preocupa que haya desarrollado una adicción física a sus analgésicos para el dolor. | Erin Patrick O'Connor | The Washington Post

Aquellos que han experimentado dolor, especialmente ese dolor corrosivo, crónico, saben que afecta la felicidad, la perspectiva de vida y la capacidad para funcionar.

En los últimos dos años, el tratamiento del dolor crónico ha sufrido una dramática transformación, a medida que la adicción a los opioides continúa aumentando -y arruinando- vidas.

Muchos médicos de atención primaria ya no recetan generosamente analgésicos opioides como la oxicodona, el fentanilo y la hidrocodona para el dolor de espalda, las migrañas y otras enfermedades crónicas. En cambio, recurren cada vez más a medicamentos alternativos y opciones no farmacológicas como la acupuntura y la fisioterapia.

"La mayoría tiene miedo de tratar el dolor debido a la reacción negativa en contra de los opioides", dijo Michael McClelland, abogado de salud en Rocklin, California, y ex jefe de aplicación del Departamento de Atención Médica Administrada del estado.

Como resultado, "va a ser más difícil para las personas con dolor genuino obtener los medicamentos que puedan necesitar", afirmó.

Anita A., quien pidió que su nombre completo no se usara para proteger la privacidad de su familia, dijo que eso le sucedió a su padre, Fred, cuando se mudó de Maryland a la zona de Sacramento, California, en noviembre.

Su padre, de 78 años, sufre de un dolor de espalda que dos cirugías no lograron aliviar. Durante más de una década, tomó medicamentos opioides bajo la supervisión de especialistas en dolor de Maryland. El hombre ha intentado "todas las otras medicinas", además de acupuntura, inyecciones de bloqueo nervioso y más, pero los opioides funcionaron mejor para controlar su dolor, explicó la hija.

"No toma más de lo que necesita y no quiere tomar más", agregó Anita.

Pero en California, dos especialistas en dolor se negaron a ver a su padre, argumentando que su caso era demasiado complejo. Finalmente, un médico de atención primaria lo remitió a otro especialista en dolor, que lo vio en enero pasado, tres meses después que comenzara la búsqueda.

“Es frustrante”, dijo Anita. “Tienes la sensación de que están mirando a todos como potenciales adictos”.

Hace un año, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) lanzaron nuevas directrices para médicos de atención primaria que recetan analgésicos para el dolor crónico. Las guías recomiendan que los médicos indiquen primero consumir medicamentos no opioides, como el ibuprofeno y el acetaminofeno, e instan a intentar tratamientos no farmacológicos como la fisioterapia. Esto no aplica para pacientes que reciben atención para cáncer, cuidados paliativos o del final de la vida.

Cuando los opioides se utilizan para el dolor agudo, como el que causa una lesión, las pautas indican que los médicos receten la dosis efectiva más baja durante el menor tiempo posible, en general tres días.

Vídeo

Un tercio de los usuarios a largo plazo dicen que están adictos a los opiáceos recetados

Los encuestados que participaron en la encuesta de The Washington Post-Kaiser Family Foundation sobre el uso prolongado de analgésicos opioides comparten sus experiencias de vivir con dolor. (Monica Akhtar,Erin Patrick O'Connor — The Washington Post)

En California, una base de datos estatal conocida como CURES registra las recetas de opioides. El año pasado, el gobernador Jerry Brown firmó una ley que requiere a los que recetan estos analgésicos revisar la base de datos para ver si sus pacientes han recibido esta medicación de otros doctores.