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Inquilinos en DC tienen las de ganar ante la ley


El gobierno del Distrito de Columbia y CARECEN ofrecerán la charla “Vivienda Equitativa”, para informar a la comunidad latina de sus derechos

Ricardo Sánchez-Silva | 4/13/2017, 11:10 p.m.
Inquilinos en DC tienen las de ganar ante la ley
INMIGRANTES. Michael García explica que los inquilinos en DC no pueden ser discriminados por su estatus migratorio. | Ricardo Sánchez-Silva

Apoyo para emergencias

Si un inquilino no puede pagar un mes de renta, ya sea porque quedó desempleado, tuvo reducción de horas laborales o se le presentó alguna emergencia, existen vías para que no caiga en incumplimiento de contrato y el propietario tenga razones para desalojarlo. Se trata de “un dinero local y todo inquilino que venga con ese tipo de problemas, dependiendo dónde viva, se refiere a otras agencias comunitarias. Hay programas que pueden cubrir hasta $5 mil una vez al año”, asegura Martínez.

El Programa de Asistencia de Alquiler de Emergencia (ERAP, por sus siglas en inglés), es impulsado por el gobierno del Distrito de Columbia y “provee fondos para el alquiler atrasado si un hogar calificado está enfrentando el desalojo (incluyendo costos atrasados y judiciales). También brinda apoyo para los depósitos de seguridad y el primer mes de alquiler de los residentes que se mudan a nuevos apartamentos”, especifica el portal del Departamento de Servicios Humanos del gobierno local.

Particularmente en DC, el gobierno canaliza los recursos destinados para ayudar a los inquilinos a través de Catholic Charities, Housing Counseling Services, Salvation Army, Virginia Williams Family Resource Center y The United Planning Organization. Sin embargo, si la persona requiere ayuda en español y que su caso sea referido hacia la agencia pertinente, CARECEN -en Columbia Rd.- brinda la asesoría gratuita necesaria.

Regulaciones

Según explica García, el Distrito de Columbia estableció desde 1975 los llamados edificios “Bajo Control de Renta” (BCR), inmuebles privados que comenzaron a recibir un subsidio por parte del gobierno, para ofrecer rentas más asequibles, incentivar nuevos desarrollos y crecer según el aumento de la población.

El área metropolitana ha crecido tanto urbanística como comercialmente y aunque quedan pocas, este tipo de edificaciones se mantienen y están en la obligación de respetar los límites de porcentajes de aumento de renta anual fijados por el gobierno local. Por ejemplo, en 2017 el incremento permitido es de 3.1%. Si la persona es mayor de 62 años o con algún tipo de discapacidad se aplica el 1.1%, previa documentación que demuestre la edad o certificación médica.

Si los dueños de edificios BCR deciden vender sus propiedades, deben considerar como primera opción a los inquilinos que ya ocupan el lugar, pero si por el contrario los residentes desalojan la vivienda y los propietarios quieren volver a rentar, pueden estipular precios del mercado actual y aplicar aumentos de hasta 10% anual. Parte del compromiso de CARECEN es lograr que se legisle sobre el tema y se mantengan los porcentajes iniciales estipulados.

Propietarios vs. inquilinos

En EE.UU., la tasa de propietarios de viviendas aumentó de 64% en 1990 a 69% en 2005, de acuerdo a una investigación publicada por el Banco de Interamericano de Desarrollo (BID). Sin embargo, el estudio también muestra otra cara de la moneda.

“Cerca de 10 millones de familias tienen una deuda hipotecaria que supera el valor actual de sus viviendas y casi cinco millones de hogares han perdido su residencia por reposesión”, se lee en el texto de la publicación.

En ese sentido, la agencia CARECEN también tiende la mano a propietarios que presentan problemas con su hipoteca, en cuanto a posibles vías para negociar con el banco. La Encuesta de la Comunidad Americana (ACS) de la Oficina de Censos del país, reveló que para 2006 al menos 33% de los habitantes en Estados Unidos y Canadá vivían en un inmueble alquilado.