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Realizan Vía Crucis del Viernes Santo en parroquias del área

Miles de feligreses latinos celebran los rituales con regocijo espiritual para reafirmar sus votos por su religión
TRADICIÓN. En Latinoamérica cumplen con las tradiciones de la Semana Mayor con mucha devoción como esta señora el Domingo de Ramos en El Salvador.

TRADICIÓN. En Latinoamérica cumplen con las tradiciones de la Semana Mayor con mucha devoción como esta señora el Domingo de Ramos en El Salvador.

Miles de feligreses latinos celebran los rituales de la Semana Santa con un regocijo espiritual, propicio para reafirmar sus votos por su religión.

En el área metropolitana de Washington, son muchas las alternativas de templos que ofrecen misas en español durante toda la Semana Mayor y desde el 9 de abril, cuando se celebró el Domingo de Ramos, los católicos asisten a las iglesias para conmemorar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

En Estados Unidos, la Iglesia Católica cuenta con más de 60 millones de feligreses. Otros colectivos cristianos son más numerosos que los católicos en EE.UU., pero están fraccionados en diversas denominaciones de iglesias protestantes, bautistas, evangélicas, ortodoxos, pentecostales y la variedad autóctona de “mega iglesias” e iglesias “independientes sin denominación”.

Católicos, protestantes o de cualquier otra denominación, recuerdan en esa semana la saga que relatan los Evangelios: el arribo triunfal de Jesús, a lomos de un borrico y aclamado por las multitudes, la pausa sin ritos peculiares del lunes al miércoles, y el jueves de la Última Cena.

También se reproducen en las iglesias católicas más tradicionales la escena del lavado de los pies, seguidas por los tormentos espirituales que, según los relatos, padeció Jesús en el jardín de Getsemaní.

El Viernes Santo es el día en el que se realizan los tradicionales Vía Crucis por las calles del área metropolitana, rememorando el camino de la Cruz, el camino de Cristo hacia su crucifixión.

Miles de fieles, muchos de ellos hispanos, se congregan en sus iglesias para ver o participar de la procesión, en uno de los actos de fe más importantes del calendario cristiano. Lo que unifica a los cristianos en el cierre de la Semana Santa es la celebración de ritos y símbolos que poco o nada tienen que ver con la tragedia y triunfo centrales en la religión cristiana.

El Domingo de Pascua se intercambian obsequios de todo tipo, y están presentes en todas partes los huevos y conejitos, confeccionados con chocolate. El Domingo de Pascua es también una de las fechas tradicionales en EE.UU. para los reencuentros familiares, y una ocasión para que las niñas y jóvenes luzcan vestidos casi nupciales.

En una pasada entrevista con El Tiempo Latino, Francisco Díaz, de Falls Church, Virginia, recordó los días de Semana Santa durante su niñez, en su natal El Salvador.

Al emigrar a este país hace casi dos décadas, Díaz sintió el impacto en la forma de recordar la fecha. Mientras que en Latinoamérica, la Semana Santa es un feriado con marcadas tradiciones religiosas, en Estados Unidos no.

“Para mí era un choque ver que no se sentía ese fervor en las calles y que todo seguía igual. No eran días feriados. La gente trabajaba y hacía su vida normal como si nada”, dijo.

Por su parte, Rufasto —quien emigró en 1987— no entendía la relación entre Semana Santa y el Conejo con los Huevos de Pascua. “¿Qué tiene que ver el conejo, con la muerte y resurrección de Cristo?”, expresó.

La presencia de un mayor número de hispanos en las iglesias ha ido cambiando el rostro de las celebraciones en Semana Santa. Los latinos han traído sus costumbres a la Iglesia Católica, que se ha visto obligada a incorporar misas en español.

“Muchas iglesias han incorporado las procesiones como parte de la recordación del sacrificio de Cristo en la cruz”, manifestó el padre Eugenio Hoyos, director del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington que reúne a unos 400 mil feligreses.

En DC, la procesión más conocida es la de la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, en donde oficia el sacerdote Moisés Villalta.

En Virginia, la representación en vivo más sobresaliente del sacrificio de Cristo es la de la Iglesia San Antonio de Padua, en Falls Church. En Maryland, lo es la de la Iglesia San Camilo en Langley Park, Silver Spring.

“Los creyentes hispanos son pilares en la fe católica y lo que hemos visto en estos últimos años es que nos estamos fusionando con la iglesia en general”, dijo Hoyos.

“Ya no estamos separados o aislados. Somos uno con los americanos. Algunas veces ellos vienen a participar en nuestras celebraciones y otras, vamos nosotros”, manifestó el sacerdote colombiano.

Los hispanos son un porcentaje importante en las iglesias de Estados Unidos, tanto en la Iglesia Católica como en la Protestante. Conforman el 33 por ciento de los católicos y el 25 por ciento de los evangélicos, según el Censo.

Mientras que los católicos enfatizan en las ceremonias de la pasión y muerte de Cristo, los protestantes ponen mayor fuerza en los actos religiosos de resurrección.

La mayoría de iglesias evangélicas, especialmente hispanas, no tienen servicios religiosos durante el Jueves o Viernes Santo. Sin embargo, el domingo es un día de fiesta que inicia con el tradicional Servicio al Amanecer al aire libre.

En Washington, ya es una tradición desde hace 37 años, la ceremonia religiosa nacional en el Domingo de Resurrección.

Multitudes se ubican desde muy temprano en las escalinatas y frente del Monumento a Abrahan Lincoln.

Esperan la salida del sol y dan inicio a una ceremonia religiosa a las 6:30 de la mañana. “Los servicios al amanecer es algo que no hacíamos en mi país, pero que aprecio aquí”, dijo Rufasto.