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Boston Marathon, cuatro años después


Unos 30 mil fondistas darán la partida el lunes 17 en la edición 121 de la carrera en el cuarto aniversario de los atentados. Corredores internacionales recuerdan la tragedia

Miguel Guilarte | 4/14/2017, 10:49 a.m.
Boston Marathon, cuatro años después
Una corredora del maratón de Boston llora al salir de la ruta cerca de Copley Square, en Boston, tras los atentados con bombas del 15 de abril de 2013. | AP

MARATONISTA. Eduardo Caro no corrió el Maratón de Boston de 2013, pero estuvo en la línea de llegada hasta 10 minutos antes de las bombas.

Cortesía Eduardo Caro

MARATONISTA. Eduardo Caro no corrió el Maratón de Boston de 2013, pero estuvo en la línea de llegada hasta 10 minutos antes de las bombas.

El Maratón de Boston celebrará el lunes 17 su 121 edición, cuatro años después del atentado terrorista en la llegada que dejó tres muertos, más de 260 heridos y un trauma que todavía afecta a los citadinos y a muchos corredores, especialmente los que asistieron a esa carrera de 2013.

Las explosiones de dos bombas colocadas en Boylston Street generaron caos en la llegada, con cuerpos ensangrentados, pánico en espectadores, el sonido de las ambulancias y gran incertidumbre entre los asistentes.

Los venezolanos Eduardo Caro, Gina Saraceni y David Martínez Fumoleau comentaron para este semanario sobre la angustia vivida aquella tarde.

Caro iba a participar pero una lesión que sufrió antes del maratón, se lo impidió. Sin embargo, el fondista hizo el viaje a Boston para apoyar a sus amigos, a quienes estuvo esperando en la meta, especialmente a Saraceni, quien nunca llegó.

ATLETA. Gina Saraceni es una maratonista venezolana que sufrió muchas dolencias en el Maratón de Boston 2013. Hizo un gran esfuerzo por alcanzar la meta y cuando casi lo lograba explotaron las bombas y detuvieron la carrera.

Cortesía Eduardo Caro

ATLETA. Gina Saraceni es una maratonista venezolana que sufrió muchas dolencias en el Maratón de Boston 2013. Hizo un gran esfuerzo por alcanzar la meta y cuando casi lo lograba explotaron las bombas y detuvieron la carrera.

Saraceni tuvo problemas en la ruta y no pudo hacer el tiempo que esperaba por las dolencias que le afectaron durante la prueba.

“Estuve en la meta hasta 10 minutos antes de los bombazos, ya que me fui al sitio de reunión de los atletas a encontrarme con los que ya habían llegado”, recordó Caro.

“Estaba esperando a una amiga (Saraceni) pero como no llegó en el tiempo estimado pensé que ya había llegado y me fui”, acotó. “Al llegar allí y saludarlos se escucharon las explosiones, la policía se puso en alerta, salieron las ambulancias y nos dimos cuenta que era un atentado”, agregó.

El ataque impidió a Saraceni terminar la carrera. “Cuando faltaban 700 metros para la llegada los policías detuvieron el maratón. Ése fue el momento más dramático porque no podía aceptar que no iba a llegar después de tanto esfuerzo. Cuando supe de las bombas entendí que las dolencias y el malestar me habían salvado la vida”, recordó Saraceni.

Esa tarde del lunes 15 de abril de 2013, Martínez Fumoleau y otros corredores venezolanos celebraban a una cuadra de Boylston Street, después de completar el Maratón, aunque nunca imaginaron lo que estaba por ocurrir.

Aproximadamente a las 2:50pm, los fondistas escucharon la primera de las dos detonaciones que esa tarde mataron a tres personas y dejaron 264 heridos en la línea final de la carrera.

Las explosiones ocurrieron cuando había corredores cruzando la meta y miles de ellos todavía por llegar, entre ellos Saraceni, la única integrante de su grupo que no estaba con ellos. El atentado acabó con la carrera y la vida de tres espectadores, entre ellos un niño de ocho años.

“La sensación fue de mucha angustia, sobre todo te vienen recuerdos de tus seres más queridos, sientes la necesidad de comunicarte con ellos inmediatamente y escuchar sus voces”, dijo Martínez Fumoleau a El Tiempo Latino en entrevista telefónica desde Caracas.

El Maratón de Boston es el más prestigioso del mundo y una de las cinco pruebas que configuran el World Marathon Majors, competición internacional que agrupa, desde 2006, a los cinco más grandes maratones del mundo (Nueva York, Chicago, Berlín y Londres, además de Boston).

“En el momento de las bombas estábamos esperando a Gina (Saraceni) quien estuvo muy cerca del atentado, estuvo a pocos metros de la meta cuando explotaron las bombas”, destacó al lamentar los ataques perpetrados por Dzhokhar Tsarnaev, posteriormente condenado a muerte y su hermano mayor, Tamerlán Tsarnaev, quien falleció pocos días después de los ataques en una espectacular persecución que sumió a Boston en un toque de queda.

“La sensación de las detonaciones fue muy rara. La primera explosión nos movió la ropa e imaginamos que podía haber sido un transformador pero ya con la segunda explosión vimos el movimiento de la policía, las ambulancias y sabíamos que algo no andaba bien”, continuó.

Ella fue la única de todos nosotros que no cruzó la meta porque detuvieron la carrera. Llamamos a un amigo que estaba en un hotel cerca de la llegada y cuando él bajó Gina estaba en el lobby’, explicó Martínez.