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Los sueños del actor hondureño Pablo Guillén


Desde niño, este joven soñaba con la actuación, se trazó metas y hoy brilla en el escenario

Miguel Guilarte | 2/1/2017, 9:23 a.m.
Los sueños del actor hondureño Pablo Guillén
ESTELARES. El actor hondureño Pablo Guillén (centro), en la obra infantil Aprendiendo Juntos, al lado de las actrices Marcela Ferlito y Andrea Fanta (der.), el sábado 14 de enero de 2017 en el Festival de Niños del Teatro de la Luna en el Rosslyn Spectrum Center de Arlington, VA. | Miguel Guilarte/ETL

El actor Pablo Guillén en la obra Aprendiendo Juntos.

Miguel Guilarte/ETL

El actor Pablo Guillén en la obra Aprendiendo Juntos.

Cuando tenía apenas siete años, Pablo Guillén ya soñaba con ser actor. No sabía exactamente de qué se trataba la profesión, sólo entendía que los actores eran artistas que se presentaban enfrente de un público, en películas, el teatro o salían por la televisión.

Todas esas inquietudes motivaron a aquel niño tegucigalpense a empezar a desarrollar desde temprana edad su pasión por las artes escénicas y a fascinarse por la magia, el discurso y la música, envueltas en la actuación. “Sólo sabía que (un actor) se presentaba ante un público, en el cine o el teatro”, reconoció Guillén en una entrevista con El Tiempo Latino al recordar su infancia en su natal Honduras.

De ahí en más, tuvo que sortear las “viejas creencias” que hay en Latinoamérica sobre las carreras artísticas como un medio para ganarse la vida y siguió adelante con sus sueños.

“En nuestros países el arte y la cultura nos fascinan, el problema es que normalmente creemos que esas carreras no dan para la comida, la vivienda y no las estudiamos”, admitió.

Fue cuando tenía 18 años que Guillén descubrió la Escuela Nacional de Arte Dramático en Tegucigalpa, a la que ingresó para dar rienda suelta a su pasión, con estudios de actuación que más tarde concluyó en Miami, Florida, ciudad a la que emigró a los 21 años con sus padres y su hermana.

Hoy, a los 28 años, y con la misma humildad de aquel niño de hace dos décadas, recordó gentilmente esos detalles de su vida, luego de fotografiarse con decenas de niños, quienes, al igual que una vez lo hizo él, quizás sueñen con la actuación.

Fue en el intermedio del Festival para Niños del Teatro de la Luna, donde Guillén actuó en la producción Aprendiendo Juntos, al lado de la paraguaya Marcela Ferlito y la chilena Andrea Fanta, una obra infantil educativa que puso en escena esa prestigiosa institución artística, la misma que, según Guillén, le “abrió las puertas”, de la actuación en DC.

Pero nada ha sido fácil para Guillén. Luego de mudarse de Miami a Washington hace dos años y medio, el actor tuvo que subsistir. Realizó trabajos distintos a la actuación hasta que “tocando puertas” llegó un día al Teatro de la Luna donde le dieron la oportunidad.

Guillén nunca imaginó que en Washington se uniría a cientos de miles de hondureños que viven en el área. Y en estos tiempos difíciles, el actor invita a sus paisanos y otros latinos a no desmayar.

“Fue lindo descubrir que aquí viven tantos hondureños. A todos mis paisanos y latinos en el área les digo que estudien y trabajen duro para cumplir sus sueños en este país. No hay nada más lindo que soñar y esforzarse por cumplir las metas que lo trajeron a uno a este país”, subrayó Guillén, quien en la escenificación de Aprendiendo Juntos es una especie de “voz de la conciencia” de sus colegas Ferlito y Fanta, dos niñas que un día escapan de la escuela para ir al cine.