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La meditación: cómo y por qué


Conoce los beneficios que aporta esta sencilla pero provechosa práctica mental

María Elisa Villamizar | 2/23/2017, 7:41 p.m.
La meditación: cómo y por qué
Con tan solo unos minutos al día de meditación empezarás a percibir una mayor claridad mental | EFE

Vivir en un mundo como el actual, caracterizado por un estado de dinamismo sin pausa, puede ser perjudicial para los seres humanos, física, mental y espiritualmente. Las actividades deportivas, los encuentros familiares, los viajes… son diversas las formas en que las personas pueden distraerse y salir de la agitada rutina, pero usualmente requieren de otras variables para lograrlo. Sin embargo, existe una actividad con la cual, sin más elementos que el cuerpo y la concentración de la mente, se pueden alcanzar los mismos beneficios, o incluso más.

¿Qué es la meditación?

La palabra viene del latín “meditatio” que se refiere a una forma de ejercicio intelectual. Según los registros encontrados en la India, la práctica de la meditación nace aproximadamente 5000 años a.C. Las relaciones comerciales entre la cultura oriental y la civilización occidental incitaron a un intercambio tanto de bienes como de ideales y tradiciones. Los textos sobre la meditación donde se explicaban las técnicas para la práctica y sus beneficios se comenzaron a difundir, dando paso al conocimiento mundial de esta actividad.

Se trata de una práctica que se fundamenta en la no-distracción. Su objetivo es orientar al practicante a un estado de calma y de concentración total en el momento presente; se busca alejar a la persona de cualquier excitación mental, sensorial y emocional, llevando a la mente a la completa estabilidad.

Aun cuando esta actividad no requiere de algún conocimiento previo, materiales o habilidades especiales, este valioso ejercicio mental es complejo para la mente y demanda una total concentración, para aprovechar completamente sus beneficios.

¿Por qué meditar?

A nivel físico, la práctica puede ofrecer beneficios como la relajación natural del cuerpo, el reforzamiento del sistema inmunológico, la mejora de la circulación sanguínea, así como también la estimulación de los procesos de crecimiento y regeneración del cuerpo.

Mentalmente, una práctica constante ayuda a la estimulación de los pensamientos positivos, favorece el desarrollo de la creatividad, contribuye a disolver el déficit de atención y equilibrar la hiperactividad, enseña a controlar el estrés, la angustia y las iras, y estimula el desarrollo de la memoria.

Sencillos pasos para meditar

1.Ubicación. Lo más recomendable para una práctica provechosa es encontrar un espacio tranquilo, ordenado y limpio, pues el entorno tiene un efecto directo en la meditación. Si deseas hacer tu práctica en horas de trabajo, busca un lugar donde no puedan interrumpirte.

2.Momento. Se aconseja realizar la meditación en horas de la mañana o al final del día, antes de dormir. Es importante que te asegures que elementos que puedan distraerte como los aparatos electrónicos, estén apagados.

3.Posición cómoda. Si estás comenzando tu camino en la práctica de la meditación, lo más recomendable es hacerla de forma sentada. Puede ser en una silla cómoda, con un espaldar recto, o en la postura común de flor de loto, con las piernas cruzadas. Cual sea la posición que elijas, asegúrate de estar cómodo, estarás en esta postura varios minutos.

4.Conexión con la mente. Puedes comenzar tu práctica cerrando los ojos, Concéntrate en tu respiración inhalando lentamente por la nariz, y soltando el aire tranquilamente también por la nariz. Es recomendable realizar la práctica por al menos 10 minutos.

5.Concentración. Para alcanzar un estado tranquilo y estable de la mente, enfoca tus pensamientos en el sentir de tu respiración: su velocidad, temperatura, textura.

Es normal que la mente quiera desviar su concentración a cualquier otro pensamiento. Cuando esto suceda, observa la imagen que viene a tu mente sin involucrarte en ella; como si vieras pasar un pez en el océano, solo observa como el pensamiento cruza por el enorme océano de tu mente sin alterar su estado. Verás cómo con el tiempo se hace más sencillo entrar en el estado correcto.

La práctica de meditación puede durar tanto tiempo como quieras. Sin embargo, basta con unos minutos al día para empezar a percibir una mayor claridad mental, bienestar general y mejores niveles de energía.