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Estudio sobre enfermedades cardiovasculares: Muchas más personas están en riesgo de sufrir ataques cardíacos

Expertos proponen un sistema para medir riesgo en personas con cardiopatías

Expertos de Johns Hopkins y del Mount Sinai Health System en Nueva York han publicado un nuevo plan que propone un sistema con cinco estadios para calcular el riesgo de ataque cardíaco en personas con cardiopatías.

El mismo, indican, pone un enfoque, muy necesario y ausente desde hace tiempo, en los riesgos afrontados por millones de estadounidenses que pasan las llamadas pruebas de esfuerzo o presentan signos de peligro menos obvios o de un estadio previo.

En el artículo publicado el 6 de diciembre en el Journal of the American College of Cardiology, los autores calculan que varios millones de adultos con síntomas preocupantes de cardiopatía están actualmente excluidos desde el punto de vista clínico como grupo con alto riesgo de sufrir un ataque cardíaco porque los sistemas de clasificación que usan los médicos al presente se concentran mucho en los criterios de la llamada enfermedad coronaria obstructiva.

Las clasificaciones actuales de las sociedades de cardiología tanto europeas como estadounidenses buscan sobre todo indicios de que las placas ateromatosas han estrechado los vasos sanguíneos que alimentan el corazón en un 50 o hasta un 70 por ciento o más, lo cual puede restringir el flujo de sangre al miocardio durante el ejercicio. Únicamente al alcanzar esa cifra de referencia del 50 por ciento es probable que los cardiólogos y otros médicos diagnostiquen formalmente a los pacientes con una enfermedad coronaria obstructiva y consideren que tienen un riesgo suficientemente alto de sufrir un ataque cardíaco como para intervenir recetando hipolipidemiantes (estatinas) u otros medicamentos preventivos. En comparación con los hombres, las mujeres tienen el doble de probabilidad de presentar cardiopatías no obstructivas y forman gran parte de la población tratada insatisfactoriamente.

Los especialistas de Johns Hopkins y Mount Sinai afirman que existen pruebas de que las personas con bloqueos menores del 50 por ciento en sus arterias cardiacas (lo que se le llama cardiopatía no obstructiva) corren casi el mismo riesgo de morir de un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular o insuficiencia cardiaca (cardiopatía congestiva) que las personas con bloqueos arteriales del 50 por ciento o más —un 14 por ciento a lo largo de cinco años en el caso de los hombres y un 8 por ciento en el caso de las mujeres. Por otra parte, partiendo de un análisis de 2013 en el Reino Unido enfocado en datos angiográficos de 41.960 pacientes estadounidenses y de otros países evaluados por sospecha de cardiopatía, indican que las personas con cardiopatías no obstructivas representan aproximadamente la tercera parte de quienes acuden a su médico con quejas de dolor torácico en los E.E.U.U. cada año, es decir, unos 5 a 7 millones de personas.

“Lo que nosotros y otros colegas hemos concluido partiendo de estos datos”, indica el Dr.Armin Zadeh, Ph.D., M.P.H., profesor titular de Medicina y miembro del Instituto Cardiovascular de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, “es que los bloqueos mucho menos graves pueden dar problemas debido a que las placas pegajosas pueden causar la aglomeración de los glóbulos sanguíneos en las arterias coronarias y formar coágulos pequeños que podrían provocar dolor torácico y finalmente un ataque cardíaco. Pero como nuestros criterios diagnósticos actuales no señalan un problema inmediato, no siempre damos tratamiento a las personas que pueden tener el mismo riesgo de ataque cardíaco que aquellas que tienen bloqueos más graves.”