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José Reyes, "El Abandonado", una leyenda en DC

El dueño de El Tamarindo es empresario, músico y amigo de la comunidad
JUNTOS. Ana Betty y José Isidro Reyes en el Restaurante El Tamarindo, el martes 6 de junio de 2017.
MIGUEL GUILARTE/ETL

JUNTOS. Ana Betty y José Isidro Reyes en el Restaurante El Tamarindo, el martes 6 de junio de 2017. MIGUEL GUILARTE/ETL

José Isidro Reyes “El Abandonado” es toda una leyenda en Washington, DC.

Su restaurante El Tamarindo, en Adams Morgan, fue fundado en 1982 con el propósito de impulsar a la comunidad latina que en ese entonces crecía a pasos agigantados en ese sector del Noroeste de la ciudad.

De ahí en adelante, Reyes y su familia han sido unos servidores incansables y en eventos como el Taste of Adams Morgan a beneficio de Mary’s Center, su espíritu comunitario no podía hacerse esperar.

“La meta que nos trazamos la hemos venido cumpliendo, se ha hecho una tradición y nos sentimos orgullosos de que hoy, 35 años después, podamos seguir contribuyendo con las organizaciones comunitarias, devolviendo el apoyo que en todos estos años ha recibido El Tamarindo”, dijo Reyes a El Tiempo Latino, el martes 6 de junio, mientras saludada y atendía a los clientes y curiosos que esa tarde degustaban su comida salvadoreña y mexicana en el restaurant.

Aunque fundó su negocio en 1982, Reyes llegó a los Estados Unidos en la década de los años 70 y recuerda que en esa época “había menos hispanos en el vecindario y trabajando en los negocios”, una realidad que fue cambiando con el paso de los años, especialmente en esos años 80’s cuando en su país, El Salvador, se libró una sangrienta Guerra Civil.

Sobre el éxito del restaurante, Reyes argumentó que se debe a que están “a pocas cuadras de la Casa Blanca y los hoteles más importantes”, siendo la zona de Adams Morgan muy atractiva para los comensales y quienes buscan diversión nocturna. “Aquí comen rico, se entretienen y pasan un rato agradable”, aseguró.

Reyes comparte su trabajo en El Tamarindo con su otra pasión, la música, y anticipó que tiene una nueva producción musical, disco y video, “que está sonando en las redes sociales con un tema que le dediqué a la tierra que me vio nacer titulado Que Bonito El Salvador”.

Su encanto por la música le afloró desde muy joven cuando Reyes escuchaba las canciones de Vicente Fernández y Pastor López.

Cuentan que en ese entonces Reyes empezaba a cantar solo, grabando su voz con una grabadora pequeña hasta que en 1984 empezó a escribir sus canciones, necesitaba expresarse y tomó

lecciones de canto desde 1985 hasta que en 1988 decidió lanzar un álbum.

Seleccionó sus mejores tonadas, contrató músicos, rentó un estudio y se lanzó con su producción.

A los pocos días, la canción con el título del álbum, "El Abandonado", se escuchaba en todo sitio, y Reyes estuvo en boca de la comunidad.

La canción sonó en la radio, el álbum parecía estar en cada tienda, y la naciente estrella incluso apareció en la televisión como figura del video musical de "El Abandonado" producido por él en Miami. La gente en Washington estaba sorprendida de ver al dueño de El Tamarindo cantando en la televisión.

Consultado sobre su participación en diversos programas sociales de la comunidad, entre ellos uno de alfabetización que adelantó hace varios años la Alcaldía de DC, afirmó que “siempre he estado disponible para cuando los líderes de la comunidad me requieren”.

Y como gran aficionado al fútbol, Reyes se jacta de haber “servido a la afición durante varios mundiales en los que los televisores del restaurante” estuvieron encendidos a tiempo completo para que sus clientes no se perdieran ni una sola acción del deporte “más popular del planeta”.

También admitió que ha recibido a “artistas, políticos y futbolistas” locales, nacionales e internacionales “quienes han contribuido a la globalización de la Ciudad”.

Reyes ya es tatarabuelo y se enorgullece de tener “una esposa (Ana Betty) e hijos que me quieren” por lo que se siente contento y feliz de que siempre estén con él en los momentos más precisos.

Antes de regresar a sus labores en el restaurante, Reyes envió un mensaje a toda esa gente de la comunidad que sufre presiones migratorias en esta nueva administración.

“Es un tema bastante complicado pero hay que luchar contra esa adversidad. Hay que pedirle e Dios que él (el Presidente Donald Trump) quien es el hombre más poderoso del mundo pueda ver por nuestra comunidad y nuestra gente que está trabajando duro aquí de corazón para sacar adelante a las familias. Es contradictorio porque nosotros contribuimos mucho con la grandeza de la Unión Americana”, concluyó Reyes.

El Restaurante El Tamarindo está ubicado en el 1785 Florida Ave NW, Washington, DC 20009. Funciona de 10am a 2am. Informes en el 202-328-3660 y en www.eltamarindodc.com