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Trump califica a los inmigrantes como criminales peligrosos, pero la evidencia demuestra lo contrario


Dos informes publicados por Sentencing Project y el Instituto Cato confirmaron que los inmigrantes cometen delitos a una tasa menor que los estadounidenses.

David Nakamura | The Washington Post | 3/27/2017, 12:49 p.m.
Trump califica a los inmigrantes como criminales peligrosos, pero la evidencia demuestra lo contrario
Los críticos de Trump dicen que su administración está infligiendo intencionalmente los supuestos peligros de los inmigrantes para conseguir más apoyo para sus duras políticas migratorias. | Jabin Botsford/The Washington Post

La administración Trump está lanzando una serie de medidas encaminadas a poner de relieve públicamente los supuestos peligros que representan los inmigrantes ilegales para así conseguir el apoyo político a la que necesita para una aplicación más estricta de las leyes migratorias.

La semana pasada, la administración publicó una lista de ciudades que no han cooperado plenamente con las autoridades federales de inmigración y pronto el Departamento de Seguridad Nacional dará a conocer una oficina con más de dos docenas de empleados encargados de ayudar a familias de estadounidenses víctimas de crímenes violentos por extranjeros indocumentados.

Los abogados del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) también están examinando leyes federales de privacidad para determinar formas de compartir más libremente información personal potencialmente incriminatoria sobre inmigrantes entre las agencias gubernamentales y hacerlas públicas, incluyendo la nacionalidad, estado migratorio y antecedentes penales de quienes fueron arrestados.

Y el jueves pasado, el Departamento de Justicia destacó específicamente los delitos de inmigración y los arrestos durante la publicación de su informe estadístico anual.

Funcionarios de la administración dijeron que la estrategia está destinada a replantear el debate político sobre una reforma migratoria que va desde lo que consideran como un énfasis equivocado en el bienestar de una población estimada en 11 millones de inmigrantes ilegales hasta los impactos negativos que su presencia puede tener en las comunidades locales.

En la Casa Blanca, el presidente Donald Trump ha utilizado en varias ocasiones la poderosa plataforma de la casa de gobierno para destacar algunos de los crímenes más sensacionales de los inmigrantes y se ha reunido en la Oficina Oval con familiares de sus víctimas.

“Estamos brindando una voz a aquellos que han sido ignorados”, dijo Trump durante su discurso de primera hora al Congreso el mes pasado antes de destacar cada una de las historias de las familias.

“Estos hombres valientes fueron brutalmente asesinados por un inmigrante ilegal con antecedentes penales y dos deportaciones previas”, dijo Trump a dos viudas de agentes de la ley muertos en el cumplimiento de su deber. “Nunca debería haber estado en nuestro país”.

Pero los críticos, entre ellos los defensores de los derechos civiles y los abogados de inmigración, dijeron que la administración Trump está infligiendo intencionalmente los peligros a una amplia gama de inmigrantes y poniéndolos como y chivo expiatorio para manipular los temores públicos y conseguir más apoyo para sus duras políticas.

Aunque los datos federales son limitados, dos informes publicados este mes ─por Sentencing Project y el Instituto Cato─ confirmaron estudios pasados de que los inmigrantes, incluyendo aquellos aquí ilegalmente, cometen delitos a una tasa menor que los estadounidenses nacidos aquí.

“La gran preocupación es que las políticas del gobierno parecen basarse en la idea de que el estatus migratorio es una especie de indicador de la criminalidad, cuando en realidad no es así”, dijo Gregory Chen, director de la American Immigration Lawyers Association . “¿Por qué esta administración está tan concentrada en hacer la conexión entre el crimen y la inmigración?”

Trump ha estado haciendo esa conexión desde su primer discurso de campaña en junio de 2015, cuando se refirió a los inmigrantes mexicanos como violadores, criminales y traficantes de drogas. Apareció en los eventos de campaña con “mamás ángel” cuyos hijos habían sido asesinados por inmigrantes indocumentados.