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Entrenan a médicos hispanos para ejercer en áreas vulnerables


Este año académico, hay 732 residentes –muchos de ellos hispanos– estudiando en programas en 24 estados.

Ana B. Ibarra | Kaiser Health News | 10/11/2017, 2:34 p.m.
Entrenan a médicos hispanos para ejercer en áreas vulnerables
La doctora Olga Meave es residente de tercer año del Rio Bravo Family Medicine Residency Program, operado por la Clínica Sierra Vista en Bakersfield, California. El programa funciona principalmente en comunidades rurales o desatendidas, en donde la escasez de médicos de atención primaria es desesperante. | Heidi de Marco/KHN

En junio, el programa de Rio Bravo graduó a su primera clase de seis médicos. Dos se unieron al personal de una de las clínicas Sierra Vista en el este de Bakersfield. Los otros cuatro están practicando en clínicas que sirven a comunidades de bajos recursos en los condados de Sacramento, Riverside y Los Ángeles.

Stewart estima que los seis nuevos graduados juntos vieron a cerca de 10.000 pacientes durante sus tres años de entrenamiento.

"Esa es una contribución significativa", dijo.

Aunque no todos los centros de enseñanza de salud tienen afiliaciones con las escuelas de medicina, el programa de Río Bravo tiene una asociación académica con la escuela de medicina de UCLA, que ayuda a desarrollar su plan de estudios, explicó Stewart. También coordina con un hospital local, Kern Medical, donde los residentes completan rotaciones en diferentes especialidades relacionadas con la medicina familiar.

Una encuesta realizada en 2015 por la Asociación Americana de Centros de Enseñanza de Salud encontró que el 82% de sus graduados ejerce en el campo de la atención primaria y el 55% permanece en comunidades desatendidas. Por el contrario, alrededor de la cuarta parte de los graduados de programas de residencia tradicionales permanecen en atención primaria y trabajan en áreas desatendidas, según la misma encuesta.

Muchos graduados de estos centros de enseñanza tienen un incentivo para permanecer en estas áreas, ya que pueden calificar para otros programas que ofrecen beneficios, como la ayuda con el pago de los préstamos estudiantiles.

Los centros tienen en cuenta a sus poblaciones de pacientes al seleccionar a los solicitantes. Por ejemplo, Río Bravo tiene como objetivo formar médicos culturalmente sensibles, dada la gran población inmigrante, dijo Stewart.

Busca a los solicitantes con vínculos con el Valle o que vienen de culturas -y hablan idiomas- que son familiares para los pacientes que atenderán.

Meave no tiene una conexión personal con el Valle, pero trabajó con pacientes de bajos ingresos en México. Se ha dado cuenta a que la población en el Valle, y sus necesidades, no son muy diferentes de las de su país de origen.

En Clínica Sierra Vista, ve a pacientes que no han visitado a un médico en décadas. "Nunca han tenido un examen físico, de la vista... sólo lidian con sus molestias y dolores", dijo.

"Creo que se sienten felices de que puedo entenderlos y entusiasmados de que los esté atendiendo alguien de su mismo entorno".

La Clínica Sierra Vista, una cadena de más de 30 clínicas mayormente ubicadas en el Valle Central, opera el Rio Bravo Family Medicine Residency Program.

Heidi de Marco/KHN

La Clínica Sierra Vista, una cadena de más de 30 clínicas mayormente ubicadas en el Valle Central, opera el Rio Bravo Family Medicine Residency Program.

Los centros de enseñanza de salud son financiados por subvenciones federales administradas por la Administración de Recursos y Servicios de Salud, parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS). El Congreso determina la cantidad y duración de la financiación, la asignación actual se acaba al final de septiembre.

En julio, la representante nacional Cathy McMorris Rodgers (republicana de Washington), presentó una legislación que financiaría el programa por un período adicional de tres años, a razón de $157.000 anuales por estudiante, un total de $116,5 millones anuales. Un proyecto de ley idéntico ha sido presentado en el Senado.

La cantidad propuesta representa un aumento del 65% de la financiación actual que es de $95.000 al año por residente.