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La tormenta pasó, pero la salud de Puerto Rico enfrenta una larga recuperación


La situación en el sistema de salud de Puerto Rico es mucho más vulnerable desde el punto de vista médico, económico y político que la de Texas o Florida

Carmen Heredia Rodriguez y Rachel Bluth | Kaiser Health News | 10/25/2017, 12:01 a.m.
La tormenta pasó, pero la salud de Puerto Rico enfrenta una larga recuperación
El teniente general Jeffrey S. Buchanan (i), encargado de las operaciones militares en Puerto Rico tras el paso del huracán María, lidera la misión de entrega de suministros a damnificados de la isla, miércoles 18 de octubre de 2017, en Las Piedras (Puerto Rico). | EFE/Thais Llorca

El potencial riesgo de brotes significa que ahora es más importante que nunca mantener las clínicas abiertas, dijo León, a pesar que los costos operativos probablemente sean altos.

"Estamos hablando de una situación que va a continuar a largo plazo... porque ésta es una crisis sin precedentes", dijo.

Muchos residentes aún no pueden ir a las clínicas o centros de salud por sus condiciones de salud crónicas, como diabetes o enfermedades del corazón. Las tiras reactivas para la diabetes y los equipos de diálisis han sido escasos desde la tormenta. Los pacientes pasaron días o semanas sin medicamentos y tratamiento. Los alimentos nutritivos y los refrigeradores que funcionan para almacenarlos son escasos.

Algunos medicamentos están en falta, o hay que ir muy lejos para conseguirlos.

La lentitud para que retorne la electricidad amenaza a los pacientes en diálisis, que dependen de ella para filtrar su sangre y sobrevivir. Y el trauma mental causado por la tormenta se prolongará mucho después que los edificios se reconstruyan.

Además, Puerto Rico ya se enfrentaba a una importante "fuga de cerebros", ya que muchos jóvenes profesionales, incluidos médicos, se mudaron al territorio continental de los Estados Unidos, dijo Andrew Schroeder, quien trabaja para DirectRelief, una organización benéfica privada que ha estado coordinando envíos de suministros médicos a la isla. Ahora será una batalla cuesta arriba persuadir a estos médicos y otros especialistas de la salud para que se queden en la isla.

Los hospitales y las clínicas de salud están trabajando arduamente para volver a su ritmo normal. Eddie Pérez-Caban, director ejecutivo de la clínica Camuy Health Services en el lado occidental de Puerto Rico, dijo que estaba asombrado después de realizar el viaje de 25 minutos a través de cables caídos y caños eléctricos caídos el día después de que María golpeó. Encontró un techo dañado, un sistema de aire acondicionado roto, y el centro no tenía electricidad ni agua corriente, pero alrededor de 75 de sus empleados estaban listos para trabajar. Cinco días después, la clínica reabrió con agua corriente y luz alimentada por un generador.

"Me llenó de mucha satisfacción trabajar con un grupo de personas que tienen ese compromiso con la comunidad y con los pacientes a los que atendemos", dijo.

Los líderes republicanos en la Cámara de Representantes han propuesto asignar $1,000 millones adicionales para el programa del Medicaid de Puerto Rico para reabastecer sus arcas como parte de un proyecto de ley que extenderá el Programa de Seguro de Salud para Niños. Pero la legislación se ha estancado en la comisión.

El programa de Puerto Rico es diferente al de los Estados Unidos. Mientras que los estados reciben fondos federales abiertos, el límite de fondos anuales de Puerto Rico es generalmente de alrededor de $300 millones. Casi la mitad de los residentes de la isla dependen del Medicaid. Si el dinero se agota, hasta 900,000 beneficiarios podrían perder su cobertura de salud, según estimaciones del Departamento de Salud y Servicios Humanos bajo la administración de Obama.

Otro proyecto de ley en consideración en el Congreso podría ofrecer a Puerto Rico millones de dólares en ayuda por desastres, un esfuerzo que cuenta con amplio respaldo. Más de 6 de cada 10 estadounidenses dijeron que Puerto Rico todavía no ha recibido toda la ayuda que necesita, y más de la mitad dijo que la respuesta de emergencia ha sido demasiado lenta, y que el gobierno federal no está haciendo lo suficiente para restaurar la electricidad y el acceso a alimentos y agua, según una encuesta publicada recientemente por la Kaiser Family Foundation. (Kaiser Health News es un programa editorial independiente de la fundación).