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Madre e hija se reúnen tras 16 años


La joven futbolista hondureña Larissa Paz cuenta su vida al lado de tíos y abuelos en Punta Ocote y el reencuentro con su madre Norma Galeano en EE.UU

Gabriela López | Especial para El Tiempo Latino | 9/14/2017, 11:23 a.m.
Madre e hija se reúnen tras 16 años
REENCUENTRO. Larissa Paz (izq.) el día que llegó de Honduras y se reencontró el aeropuerto con su madre Norma Galeano (der.). Las acompañan su padrastro Juan Flores y su hermano Pedro Flores. | Foto familiar

Norna Galeano, Larissa y Denis Paz.

Foto familiar

Norna Galeano, Larissa y Denis Paz.

Larissa Paz y su hermano Denis se desprendieron de los brazos de su mamá en 1999, cuando apenas tenían 6 y 5 años, respectivamente.

La triste separación de sus padres y la difícil situación económica que enfrentaba Norma Galeano en Honduras, fueron el detonante para que ella dejara todo atrás y buscara en Estados Unidos la oportunidad de darles un futuro mejor a sus pequeños hijos.

Los hermanos Paz quedaron a cargo de sus abuelos maternos, don Rodrigo Galeano y doña Berta Núñez, quienes con dedicación y amor los criaron, mientras su mamá trabajaba en EE.UU. para su manutención.

Así mismo, don Rodrigo desde muy joven instaló su taller de herrería con el cual también ayudó a cubrir los gastos de la casa. De igual forma, Gladis Suyapa, tía de ambos tomó el rol de mamá y los apoyó por todo ese tiempo.

Larissa Paz con su abuela Berta Núñez.

Foto familiar

Larissa Paz con su abuela Berta Núñez.

Dieciséis años pasaron desde aquella triste despedida, para que Norma lograra la estadía legal de sus dos hijos en los Estados Unidos. Fue el 23 de septiembre de 2015, cuando los hermanos tuvieron la oportunidad de viajar a este país para poder estar de nuevo en los brazos de su mamá.

El reencuentro fue de ensueño y las lágrimas fueron inevitables “Oh mi Dios, me quedé en shock, sentía emoción de ver a mi mamá, con quien yo hablaba por teléfono, la que me regañaba por teléfono -risas- y hoy la tenía enfrente, la estaba abrazando y no podía creerlo. Lloramos bastante las dos, porque imagínese tanto tiempo, ella no disfrutó nuestra niñez y nosotros su cariño, pero estábamos conscientes que para sacarnos adelante ella tuvo que dejarnos allá”, afirmó Larissa Paz a El Tiempo Latino.

A los siete meses de vivir en los Estados Unidos, Larissa recibió una triste noticia que empañó su felicidad. Su mamá de crianza, la tía “Yapa” como cariñosamente le llamaba, había fallecido; un trago amargo que hizo más difíciles sus días en este país. “La partida de ella cambió bastante mi vida,

Larissa Paz en su trabajo en el área de Washington.

Foto familiar

Larissa Paz en su trabajo en el área de Washington.

pero aquí seguimos siempre de pie”, dijo Paz con la voz entre cortada. “Ella fue como mi segunda madre, siempre estaba pendiente de todo hasta el momento que nos tocó viajar acá”.

Su tristeza la refugió en el fútbol, un deporte que ha sido su pasión desde niña, Larissa recuerda que jugaba en el campo que estaba frente a su casa en el pueblo Punta Ocote, departamento de Yoro, en Honduras, en donde también jugó su mamá y donde la apoyaba su tía Yapa.

Hoy con 24 años, “La China”, como afectuosamente le llaman sus compañeras, es la capitana del equipo La Selecta Femenil, actual subcampeón de la Liga Femenina de Herndon, un puesto que se ganó a pulso con las habilidades de su juego. “El fútbol es algo relajante, convivir con otras personas, conocer nuevas amistades, es mi amor platónico. Los goles se los dedicó primero a Dios y luego a mi tía que ya partió”.

Una anécdota que recuerda de sus inicios en las canchas fue en el equipo Once Estrellas, que disputaba un campeonato en Manassas, Virginia. En una ocasión el onceno iba perdiendo y no querían darle una oportunidad a Larissa, lo que molestó a su padrastro Juan Flores que le insistía en