Quantcast
El Tiempo Latino
7:12 p.m. | 49° 11/16/2018

¿Por qué millones toman vitaminas cuando no hay garantía que funcionan?


Liz Szabo | Kaiser Health News | 4/17/2018, 3:26 p.m.
¿Por qué millones toman vitaminas cuando no hay garantía que funcionan?
Más de la mitad de los estadounidenses consumen suplementos vitamínicos | Lydia Zuraw/KHN

Cuando era una joven médica, la doctora Martha Gulati notó que muchos de sus profesores recetaban vitamina E y ácido fólico a los pacientes. A principios de la década de los 90, estudios preliminares relacionaron ambos suplementos con un menor riesgo de enfermedad cardíaca.

Gulati también animó a su propio padre a tomarlas: "Papá, deberías tomar estas vitaminas, porque cada cardiólogo las toma o las receta a sus pacientes”, recordó la médica, que ahora es jefa de Cardiología de la University of Arizona College of Medicine-Phoenix.

Pero solo unos años más tarde, se encontró cambiando de dirección, después que rigurosos ensayos clínicos descubrieran que ni la vitamina E ni los suplementos de ácido fólico hacían nada para proteger el corazón. Peor aún, los estudios relacionaban altas dosis de vitamina E con un mayor riesgo de insuficiencia cardíaca, cáncer de próstata y muerte por cualquier causa.

"'Tal vez quieras dejar de tomarlas'", le dijo Guata a su padre.

Más de la mitad de los estadounidenses consumen suplementos vitamínicos, incluido el 68% de los mayores de 65 años, según una encuesta de Gallup de 2013. En este grupo, el 29% toma cuatro o más suplementos al día, reveló un estudio de 2017 publicado en el Journal of Nutrition.

A menudo, los estudios preliminares inducen a consumir vitaminas cuando solo se trata de un “resultado prometedor”. Y ese consumo muchas veces no se detiene, a pesar que investigaciones más rigurosas, que pueden tomar muchos años, casi nunca encuentran que las vitaminas previenen enfermedades y, es más, en algunos casos, descubren que causan daño.

"El entusiasmo tiende a superar la evidencia", dijo la doctora JoAnn Manson, jefa de Medicina Preventiva en el Brigham and Women's Hospital de Boston.

No hay evidencia concluyente que los suplementos dietéticos prevengan enfermedades crónicas en el estadounidense promedio, dijo Manson. Y aunque un puñado de estudios sobre vitaminas y minerales han tenido resultados positivos, esos hallazgos no han sido lo suficientemente fuertes como para recomendar suplementos al público general, agregó.

Los Institutos Nacionales de Salud han gastado más de $2.4 mil millones desde 1999 en el estudio de vitaminas y minerales. Sin embargo, para "toda la investigación que hemos realizado, no tenemos mucho que mostrar", dijo la doctora Barnett Kramer, directora de prevención del cáncer en el Instituto Nacional del Cáncer.

En busca de la bala mágica

Kramer dijo que gran parte del problema podría ser que la investigación nutricional se ha basado en suposiciones erróneas, incluida la idea que las personas necesitan más vitaminas y minerales de lo que proporciona una dieta típica; que las dosis grandes son siempre seguras; y que los científicos pueden concentrar los beneficios de vegetales como el brócoli en una píldora diaria.

Los alimentos ricos en vitaminas pueden curar enfermedades relacionadas con la deficiencia. Se demostró que las naranjas y los limones verdes lograron prevenir el escorbuto en marineros, en el siglo XVIII. Y la investigación ha demostrado durante mucho tiempo que las poblaciones que comen muchas frutas y vegetales tienden a ser más saludables.