Quantcast
El Tiempo Latino
7:55 p.m. | 49° 12/16/2018

El dolor y la lucha: cómo es cuidar a una hermana con una enfermedad mental


Se mantienen unidas pero sus sueños se truncaron al sufrir una ellas de esquizofrenia

Jenny Gold | Kaiser Health News | 1/28/2018, 2:17 p.m.
El dolor y la lucha: cómo es cuidar a una hermana con una enfermedad mental
Jean Moore (izquierda) comparte una risa con su hermana, Ruby Wilson, frente al centro de vida asistida donde vive Wilson el 12 de octubre de 2017, en Clinton, N.C. | Andrew Craft para Kaiser Health News

Cuando las hermanas Jean y Ruby crecían en Harlem, solían jugar un juego al que llamaban "Eartha". Las dos niñas se ponían sus mejores vestidos y sus zapatos más brillantes, y se sentaban a tomar el té como damas adultas. Era una fantasía durante la cual hablaban sobre los esposos e hijos que esperaban, y todas las cosas emocionantes que harían juntas.

Pero 45 años después, la vida de las hermana no es como la imaginaron. Ruby Wilson, de 54 años, tiene esquizofrenia paranoide y vive en un centro de vida asistida en North Carolina. Su hermana, Jean Moore, de 57 años, es su guardiana legal.

"Tienes todos estos pensamientos sobre cómo deberían ser las cosas, como podrían ser, cómo te gustaría que fueran. Y simplemente no van a ser así", dijo Jean, quien es consultora en una organización sin fines de lucro, y vive en Maryland.

Pocos vínculos son tan estrechos como los de las hermanas, Jean y Ruby se mantienen unidos, por sobre todo. "Nuestro vínculo es inseparable. Se siente como algo más que dos cosas separadas que están unidas. Se siente como si estuvieras realmente allí, ¿sabes cuándo pones azúcar en el té y se disuelve? Sí, es así", explicó Jean.

Pero su relación, arruinada por una enfermedad mental, no ha sido simple. Ser la guardiana y la cuidadora de Ruby es una enorme responsabilidad, e incluso todos estos años después, Jean todavía llora la pérdida de la vida que su hermana podría haber tenido.

Visitando A Ruby

En un día soleado de este invierno, Jean hizo el viaje de cinco horas desde Maryland para ver a su hermana en la pequeña ciudad de Clinton, al este de Fayetteville.

Ruby recibió a su hermana con una amplia sonrisa, con un vestido de jean y las uñas pintadas de rojo. Después de 30 años entrando y saliendo de hospitales, casas grupales, instalaciones de vida asistida y, a veces, en la calle, Ruby ha perdido la mayoría de sus dientes frontales. Jean le devolvió la sonrisa, apretando los hombros de Ruby. En estos días, Jean es la única visita de Ruby.

"Jean es espléndida", dijo Ruby. "Ella siempre llega a tiempo. Es muy considerada. Muy cuidadosa. Es realmente como una figura materna para mí".

Jean se sorprendió con las palabras de elogio de Ruby. "Hay momentos en que Ruby dice que no soy su hermana. Así que éste es un buen día", dijo sonriendo.

Las Cosas Se Desmoronan

Jean Moore (izquierda) lleva a su hermana de compras a una tienda de Dollar Tree el 12 de octubre de 2017, en Clinton, N.C.

Andrew Craft para Kaiser Health News

Jean Moore (izquierda) lleva a su hermana de compras a una tienda de Dollar Tree el 12 de octubre de 2017, en Clinton, N.C.

En el patio trasero de la instalación, rodeada por una valla metálica, Ruby contó que ella y su hermana, que tienen solo dos años de diferencia, fueron criadas "casi como gemelas".

"Solían decir nuestro nombre como Jeannie y Ruby. Era como una sola persona", agregó Jean. Se vestían con trajes idénticos e iban juntas a las clases de piano y ballet.

Pero cuando las niñas se convirtieron en adolescentes, sus vidas comenzaron a ser diferentes. Jean se centró en la escuela, mientras que Ruby era más una mariposa social. En la secundaria, comenzó a pasar tiempo con jóvenes que su madre no aprobaba, y comenzó a experimentar con drogas.