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Clínica examina a aspirantes a conseguir asilo, en busca de honestidad


Anna Gorman | California Healthline | 7/22/2018, 11:46 p.m.
Clínica examina a aspirantes a conseguir asilo, en busca de honestidad
Juan López Aguilar, quien escapó de Guatemala hace tres años, en una cita con el doctor Nick Nelson, en el Highland Hospital, en Oakland, California, en junio de 2018. | Heidi de Marco/Kaiser Health News

OAKLAND, California- El doctor Nick Nelson recorre el ajetreado Hospital Highland hasta una sala de examen en el sexto piso, en donde ve pacientes de todo el mundo que dicen haber huido de la tortura y la violencia.

Nelson, quien practica medicina interna, es el director médico de Highland Human Rights Clinic, que forma parte del Sistema de Salud de Alameda. Unos días a la semana, Nelson y su equipo realizan evaluaciones médicas de personas que buscan asilo en los Estados Unidos. Los doctores escuchan las historias de los pacientes. Buscan signos de trauma. Miran con lupa lesiones físicas, incluidas cicatrices de tortura por descargas eléctricas, heridas de bala y huesos rotos.

A medida que la administración Trump busca reducir el número de solicitantes de asilo, citando vacíos legales y reclamos fraudulentos, esta clínica, y otras similares en San Diego, Los Ángeles, Nueva York y Chicago, buscan evidencia que pueda ayudar a determinar si alguien debe obtener asilo.

La clínica de Highland se abrió en 2001 para que los solicitantes de asilo y los refugiados tuvieran un lugar en donde recibir atención médica. Cinco años más tarde, el personal comenzó a ofrecer exámenes forenses con el objetivo de discernir si había evidencia de tortura o abuso. Nelson, quien asumió el cargo de director en 2012, dice que realizan entre 80 y 120 evaluaciones cada año.

Nelson y sus colegas diagnostican dolencias físicas y psicológicas y, en muchos casos, corroboran las afirmaciones de estos pacientes sobre cómo fueron heridos. A veces, los solicitantes de asilo tienen una cobertura de salud que paga los exámenes, pero el condado cubre el costo para aquellos que no.

"Nuestro trabajo es asegurarnos que la oficina de asilo comprenda todos los hechos médicos y psicológicos sobre el caso de un individuo para que puedan tomar una decisión", explicó Nelson.

Juan López Aguilar ha sufrido la persecución en su país por ser indígena maya. “Estoy preocupado”, le dice al doctor Nick Nelson a través de un traductor. “Hay muchas pandillas. Quieren matar a personas en mi comunidad”

Heidi de Marco/Kaiser Health News

Juan López Aguilar ha sufrido la persecución en su país por ser indígena maya. “Estoy preocupado”, le dice al doctor Nick Nelson a través de un traductor. “Hay muchas pandillas. Quieren matar a personas en mi comunidad”

Nelson basa sus conclusiones en un protocolo reconocido a nivel internacional para la documentación de la tortura.

Por ejemplo, se le puede pedir que juzgue si una cicatriz o lesión podría haber ocurrido según lo describe el paciente. A veces, dijo Nelson, los abogados le piden que responda preguntas específicas, como: "¿Esta cicatriz es consistente con una quemadura de cigarrillo?" O "¿Estas marcas en la espalda son consistentes con los golpes ocasionados por un tubo metálico?".

Nelson recibió capacitación médica para saber qué observar en casos de tortura. También aplica su experiencia general como médico para entrevistar y examinar a estos pacientes, y ha aprendido sobre los países de los que están huyendo los solicitantes de asilo, y las lesiones que pueden haber sufrido.

Por ejemplo, cuando alguien es golpeado con un objeto largo y rígido, produce un par de hematomas paralelos, como las vías del ferrocarril, explicó.

"Eso es algo específico que no aprendí en la escuela de medicina o durante la residencia", dijo, "lo aprendí atendiendo a muchas personas que han sido torturadas".

Nelson dijo que, en la mayoría de los casos, encuentra pruebas que respaldan las historias que le cuentan sus pacientes. Pero también hay exámenes que no arrojan evidencia definitiva.