0

Una discapacidad no es el punto final de la vida

Para ayudar a conseguir empleo a las personas con limitaciones JSSA realizará un desayuno, este cuatro de abril
Esfuerzos. Este es el grupo de empleados de JSSA que enfocan sus esfuerzos en el entrenamiento, preparación y colocación en un empleo de personas con discapacidades. Cortesía Jewish Social Service Agency

Esfuerzos. Este es el grupo de empleados de JSSA que enfocan sus esfuerzos en el entrenamiento, preparación y colocación en un empleo de personas con discapacidades. Cortesía Jewish Social Service Agency Cortesía Jewish Social Service Agency

Logro. Milagros Jones (iz), junto con Marta Bohoquez (der), Agencia de Servicios Sociales Judía (JSSA por sus siglas en inglés) sufrió un accidente de tránsito que la dejó con discapacidades de por vida y ahora trabaja en un restaurante. Cortesía Jewish Social Service Agency

Logro. Milagros Jones (iz), junto con Marta Bohoquez (der), Agencia de Servicios Sociales Judía (JSSA por sus siglas en inglés) sufrió un accidente de tránsito que la dejó con discapacidades de por vida y ahora trabaja en un restaurante. Cortesía Jewish Social Service Agency

Los seres humanos fácilmente suelen olvidar que la línea entre el antes y el después es casi inexistente. Si no que le pregunten a Milagros Jones para quien su vida y su cuerpo en segundos se trizaron en mil pedazos en un accidente de tránsito, en Carolina del Norte, allá en el 2015.

Un tiempo en coma y 20 cirugías en el hospital Walter Reed solo fueron el empezar de una vida distinta para esta mujer venezolana de 54 años: la de una persona con discapacidades físicas. Se fracturaron todos sus huesos, menos los del cráneo, pero darse por vencida no está entre sus planes; arrimándose a aquella sabiduría popular de que “si la vida te da limones hay que hacer limonada” Jones se ha puesto de pie y no lo ha hecho sola.

Volver a trabajar para mejorar su autoestima y sentirse útil se veía inalcanzable, de no ser por el apoyo de Jewish Social Service Agency (JSSA), en Rockville en Maryland. Su caso llegó a esta organización y Marta Bohorquez, especialista en colocación laboral, puso a rodar su experiencia para conseguirle un empleo. Jones ahora trabaja en una tienda de videojuegos que a la vez tiene un restaurante. Su tarea es retirar los platos y los vasos de las mesas, llevarlos a la cocina y clasificarlos. “Es un trabajo sencillo, pero honesto del cual estoy agradecidísima”.

Jones es uno de los cientos de personas con limitaciones, sean congénitas o adquiridas, que han conseguido un trabajo por intermedio de JSSA, que nació hace más de un siglo para dar soporte sicológico, de salud y de cuidados a los sobrevivientes del Holocausto. Con el tiempo los brazos de esta Agencia crecieron para abarcar a otras minorías necesitadas de un hombro donde arrimarse para continuar viviendo.

Freelancer. Steve Bobadilla, con el apoyo de la Agencia de Servicios Sociales Judía (JSSA por sus siglas en inglés) trabaja como freelancer para El Tiempo Latino y como asistente de la oficina de la sicóloga Gabriela Romo. Cortesía Jewish Social Service Agency

Freelancer. Steve Bobadilla, con el apoyo de la Agencia de Servicios Sociales Judía (JSSA por sus siglas en inglés) trabaja como freelancer para El Tiempo Latino y como asistente de la oficina de la sicóloga Gabriela Romo. Cortesía Jewish Social Service Agency

Para seguir dando sentido a la existencia de las personas, cuyas discapacidades y los infundados estereotipos que se ciernen sobre ellas, les arrebata la autoestima, JSSA realizará el próximo cuatro de abril un desayuno, que reunirá a empleadores, políticos y líderes sociales, con el propósito de reconocer el apoyo de empresas empleadoras de personas especiales. Bohorquez dijo que la cadena de farmacias CVS, el restaurant Dave&Busters, Enterprise o Shoppers Food están entre las que más ofrecen una oportunidad a las personas que son diferentes, pero también productivas e inteligentes.

“Llevo 18 años consiguiendo empleo para personas con limitaciones y puedo asegurar que todos, con discapacidades o no, tenemos algo que ofrecer a la comunidad, a nuestra familia y a un empleador. No todo dueño de un negocio entiende esto o han tenido malas experiencias. Nosotros en la Agencia nos damos el tiempo para entrenar y educar a los futuros trabajadores y empleadores”, aseguró Bohorquez.

Para esta organización no hay imposibles. Personas con autismo, depresión, sobrevivientes de accidentes, de ataque cerebrales, lesiones craneales, ansiedad y bipolaridad y muchas más, encontrarán esa tabla de salvavidas. La inmensa mayoría es referida por la Division of Rehabilitation Services (Dors), esta oficina federal paga los costos de terapias, entrenamiento al JSSA.