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¿Tiene sentido atrasar las vacunas de los niños?


Los brotes recientes de sarampión, paperas y tos ferina han vuelto a encender una guerra de palabras sobre las vacunas.

Bernard J. Wolfson | California Healthline | 4/3/2019, 10:39 p.m.
¿Tiene sentido atrasar las vacunas de los niños?
Elyse y Robert Imamura con su hijo Amaru. | Cortesía: Elyse Imamura

Cuando el hijo de Elyse Imamura era bebé, ella y su esposo, Robert, optaron por darle sus vacunas a un ritmo más gradual que el recomendado por el calendario oficial.

"Pensé, 'OK, vamos a hacerlo'", dijo Imamura, de 39 años, de Torrance, California. "Pero lo haremos más despacio para que su cuerpo se aclimate y no se enfrente a seis cosas diferentes de repente".

Siete años después, Imamura dice que su hijo, Amaru, es un niño "muy saludable" y activo, al que le encanta practicar deportes.

Pero retrasar las vacunas es riesgoso. Muchos pediatras dirán que es mejor un enfoque más gradual de las vacunas que no recibir ninguna, pero ofrecerán algunos consejos difíciles de escuchar para los padres que lo estén considerando.

"Cada día en el que eres elegible para recibir una vacuna y no la recibes, la probabilidad de una enfermedad invasiva sigue existiendo", dijo el doctor Charles Golden, director médico ejecutivo de la Red de Atención Primaria en el Hospital de Niños del condado de Orange.

Los brotes recientes de sarampión, paperas y tos ferina han vuelto a encender una guerra de palabras sobre las vacunas.

La disputa a menudo se pinta como de dos caras: en una vereda, el establecimiento médico, respaldado por la ciencia, promueve fuertemente la vacunación de niños contra 14 enfermedades infantiles a la edad de 2 años. En el otro, una minoría pequeña, pero con voz -los anti-vaxxers o antivacunas- que promueven evitar las inyecciones, creyendo que los riesgos de las vacunas superan a los peligros de las enfermedades.

La noción de que hay dos lados opuestos oscurece un gran terreno intermedio ocupado por hasta una cuarta parte de los padres, que creen en vacunar a sus hijos, pero, como los Imamura, eligen hacerlo más gradualmente. Este grupo de padres se preocupa por el impacto en la salud de tantas vacunas en un período tan breve, y en algunos casos renuncian por completo a ciertas vacunas.

Los programas alternativos de vacunación han existido por años, promovidos por algunos médicos y promocionados por celebridades como Jenny McCarthy. Donald Trump respaldó la idea durante un debate presidencial republicano en 2015.

El concepto ganó un gran número de seguidores hace más de una década, cuando Robert W. Sears, un pediatra del condado de Orange, en California, publicó "The Vaccine Book", en el que incluyó dos programas alternativos. Ambos retrasan las vacunas, y uno de ellos también permite que los padres se salteen las vacunas contra el sarampión, las paperas y la rubéola (MMR), la varicela, la hepatitis A y la polio.

El libro de Sears se convirtió en la biblia de la vacunación para miles de padres, quienes fueron al pediatra de sus hijos con el libro entre sus manos. Pero sus ideas han sido ampliamente rechazadas por la comunidad médica, y Sears fue castigado por la Junta Médica de California el año pasado después que se lo acusara de eximir indebidamente a un niño de 2 años de todas las vacunas que debía aplicarse en el futuro. Sears rechazó ser entrevistado para esta columna.