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Estudiantes de medicina se entrenan para luchar contra las adicciones


Will Stone | KJZZ/KHN | 4/9/2019, 11:28 p.m.
Estudiantes de medicina se entrenan para luchar contra las adicciones
Michelle Peterson, estudiante de medicina en Phoeniz, Arizona, dijo que ya decidió que quiere especializarse en adicciones, y trabajar codo a codo con médicos de atención primaria. | Will Stone/KJZZ

La oficina del Cirujano General de los Estados Unidos estima que más de 20 millones de personas sufren adicciones, mientras la crisis nacional por sobredosis de drogas no muestra signos de desaceleración.

Sin embargo, todos los reportes indican que no hay suficientes médicos que se especialicen en el tratamiento de la adicción, médicos con amplia capacitación clínica que cuenten con una certificación oficial en esta especialidad.

La epidemia de opioides ha puesto en evidencia este déficit profesional. Y está obligando a las instituciones médicas del país a crear becas para estudiantes de medicina que deseen tratar estos trastornos con la misma precisión científica que otras enfermedades.

Estas becas, que ya suman más de 60, ofrecen a los médicos un año o dos de capacitación de posgrado en clínicas y hospitales donde aprenden enfoques basados en la evidencia para el tratamiento de la adicción.

Estos programas están atrayendo a una nueva y talentosa generación de médicos idealistas, tan idealistas como la doctora Hillary Tamar.

En busca de pacientes necesitados

Tamar, ahora en su segundo año de residencia en medicina de familia en Phoenix, asegura que no pensó en la especialidad en adicciones cuando empezó a estudiar en Chicago.

"La verdad es que, como estudiante de medicina, una hace su rotación en Urgencias, nos distanciamos de los pacientes llamándoles ‘los que buscan el dolor', y no está bien", señaló Tamar.

Pero en su cuarto año en la facultad de medicina, le asignaron una rotación en un centro de rehabilitación en el sur de Arizona.

"Pude conectar con las personas de una manera que no lo había hecho en otra especialidad", recordó la joven de 28 años.

Trabajar con estos pacientes transformó su manera de entender la adicción, contó Tamar, y le mostró el potencial que tenían los médicos para cambiar vidas.

"Pueden pasar de ocupar todo su tiempo en busca de una droga a ser hermanos, hermanas, hijas y padres que preparan de nuevo el desayuno para sus hijos", explicó. "Es realmente poderoso".

Cuando Tamar termine su residencia, piensa solicitar una beca en medicina de la adicción. Para ella, la medicina de la adicción es como la atención primaria, una manera de construir relaciones duraderas con los pacientes. Y una forma de enfocarse en algo más que en un diagnóstico único.

"Me encanta cuando veo pacientes de adicción en mi turno, incluso si están embarazadas y consumen metanfetaminas", comentó. "Siento que tengo la oportunidad de hacer el bien, es emocionante".

Si hay un programa, habrá pacientes

Se necesitan muchos médicos con el entusiasmo de Tamar, señaló la doctora Anna Lembke, directora de medicina de la adicción en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford e investigadora de larga experiencia en este campo.

"Hace sólo 10 años me resultaba imposible encontrar a un estudiante de medicina o residente interesado en aprender sobre la medicina de la adicción. Simplemente no había", contó Lembke.

Pero Lembke ve un cambio en esta nueva generación de médicos que se sienten atraídos por esta especialidad porque les preocupa la justicia social.