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Campamentos de verano, una tradición de 150 años

La oferta es diversa y es tiempo de inscripciones. Hay campamentos para futuros científicos, chefs y artistas

Si no quiere ver a sus hijos durante las vacaciones sentados frente al televisor, pegados al celular o a los videojuegos hay una alternativa saludable, divertida y para todos los presupuestos, esta se llama campamentos verano. No solo se trata de aprender a encender una fogata, nadar en la piscina o hacer deportes de pelota.

El verano aparece aún lejos en el horizonte, pero esta es la época de buscar qué es lo que más le gustaría hacer a sus niños e inscribirlos. Además de un halagador “!Oh, cuánto han crecido!”, sus hijos volverán a casa más saludable, con nuevas amistades y destrezas que les podrán útiles en la vida.

Imagínese a su niño aprendiendo sobre los grandes inventos que transformaron a la sociedad y encontraron soluciones a los problemas de las ciudades, todo esto mientras se educan y divierten, como lo hacen en Headsfirst Summer Camps. Figúrese un campo de verano STEM con pinballs de mesa, impresión en tercera dimensión y probando mano con un robot así es el campo de verano de Georgetown Day School. Imagínese también a su pequeño preparando ensaladas vegetarianas y manipulando alimentos libres de gluten, lactosa y amasando galletitas con azúcar morena, como lo hacen en Red Bandana en Bethesda. ¿Quién le dice que a partir de entonces ya podría estarse incubando un futuro científico, planificador urbano o un gran chef?

Nueva o repetida la experiencia de “enlodar” sus manitas con la cerámica, además de surtir nuevas tasas para el café, el jarrón para las flores y la ensaladera, jugar a ceramistas es un buen ejercicio para las muñecas y los brazos, agudiza la concentración, la creatividad y les quita el miedo a experimentar alegres y divertidos.

Divertirse y socializar fueron las promesas de los campamentos de verano que nacieron hace casi 150 años y desde entonces se han mantenido como una tradición americana. Levantar una carpa, encender una fogata, durmir sobre el césped y despertarse con el trinar de los pájaros se creía que fortalece y enriquece el carácter. En aquel entonces uno de sus fundadores llegó a creer que escapar por unos días de la abrumadora vida moderna era salvar a la humanidad de “morir en el encierro”.

La sociedad de hoy está estresada, socialmente aislada y la urbanización mantiene lejos a las personas de la naturaleza. Por lo tanto, un campo de verano donde se monta en bicicleta, se sube a un bote para cruzar el lago, se come al aire libre y por la noche se juega a quien hace los mejores chistes o incluso se hace un concurso de videojuegos es posible y sin irse muy lejos de Washington.

Los campamentos de verano nacieron con el compromiso de salvar un estilo de vida apegado a la naturaleza. Con el tiempo la utopía de recrear una idílica experiencia pastoril se fue diversificando, de 1.000 campamentos de verano a principios de siglo pasado ahora hay por doquier. Lo que no ha cambiado es el concepto: enseñar a los niños y adolescentes a desarrollar sus destrezas individuales y grupales para que se sean en unos ciudadanos valiosos.

Aprender divirtiéndose sin que parezca estar en la escuela es posible y sin salir de la ciudad. The Smithsonian, una institución gubernamental creada para difundir la cultura, desde hace 50 años tiene sus campamentos de verano. Los niños desde el kindergarten hasta los adolescentes de 15 y más, con ayuda de guías, exploran su ramillete de museos y el zoológico. También ofrece clases de fotografía, pintura, historia, un viaje imaginario por la mitología y la magia de los libros y las películas de “Harry Potter, usando sus instalaciones como trasfondo.

Para quien se cree un mini Lin-Manuel Miranda, la autoridad de Parques y Recreación del condado de Fairfax, en Virgina, ofrecerá un campo de verano para que escriban su propias canciones y escenas de la revolución americana. Emular a los populares concursos de cocina “Chopped” y “Cupcake Wars” estarán en la lista para escoger en ese condado.

Si la edad no les permite ir al campo a perseguir ardillitas rayadas, Little Hoppers Camp le dará a sus hijos la oportunidad de exponerse a nuevas experiencias y lugares antes de que entren al kindergarten y sin la presencia de sus padres, como dirían los abuelos latinos un campamento “para que el chiquillo pierda el miedo”. Si el precio es una limitante que retiene a los niños “matando el tiempo” en casa, no olvide que el Departamento de Parques y Jardines de DC y YMCA tienen muchas opciones de campamentos de verano saludables.

VARIEDAD Y ALTERNATIVAS DE VERANO

Inscripciones. Es tiempo de inscripciones para los campamentos de verano. En función de los intereses de sus hijos, busque las alternativas en cuanto a precios, distancia y tiempo. Los departamentos de parques y recreación de ciudades como Washington DC y de los condados de Maryland y Virginia tienen varias posibilidades. YMCA también. Más información en las páginas digitales de estos sitios.

Ofertas. Hay campamentos de verano para interesados en videojuegos, especializados en “Fortnite,” “League of Legends” and “Overwatch”. Para futuros deportistas, hombres de cultura, músicos, pintores o para quienes quieran aprender técnicas de sobrevivencia, todo eso y más está en oferta.