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En más estados, médicos que recetan opioides también ofrecen droga para revertir sobredosis

Las personas adictas a los opioides enfrentan asombrosas tasas de recaída del 80% al 90% dentro de los primeros 90 días si intentan una rehabilitación a corto plazo o programas de desintoxicación que eliminen las drogas sin la ayuda de medicamentos

Las personas adictas a los opioides enfrentan asombrosas tasas de recaída del 80% al 90% dentro de los primeros 90 días si intentan una rehabilitación a corto plazo o programas de desintoxicación que eliminen las drogas sin la ayuda de medicamentos

En un número creciente de estados, los pacientes que reciben opioides para el dolor grave pueden salir del consultorio de sus médicos con una segunda receta: para naloxona, un medicamento que puede salvar sus vidas si sufren una sobredosis de estos potentes analgésicos.

Las nuevas leyes y regulaciones estatales en California, Virginia, Arizona, Ohio, Washington, Vermont y Rhode Island requieren que los médicos receten, o al menos ofrezcan, recetas de naloxona cuando recetan opioides para pacientes considerados en alto riesgo de sobredosis. Los pacientes pueden considerarse de alto riesgo si necesitan una dosis alta de opioides, toman otros medicamentos o tienen apnea del sueño o antecedentes de adicción.

Estos mandatos de “recetas simultáneas” están surgiendo como la última táctica en una guerra contra una epidemia de recetas y opioides ilegales que ha cobrado cientos de miles de vidas en las últimas dos décadas.

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) está considerando si recomendar o no que se recete naloxona a nivel nacional (recientemente, un subcomité de la FDA votó a favor), y otros funcionarios federales de salud ya lo recomiendan para ciertos pacientes. Y las compañías que fabrican la droga apoyan estas acciones. No es difícil ver por qué: un análisis de la FDA estimó que se necesitarían más de 48 millones de dosis adicionales de naloxona si la agencia recomendara oficialmente la prescripción a nivel nacional.

La mayoría de los estados han limitado el volumen de opioides que los médicos pueden recetar a la vez y han ampliado considerablemente el acceso a la naloxona. Por ejemplo, en California, los farmacéuticos pueden dar naloxona directamente a los consumidores que toman opioides ilegales o recetados, o si conocen a alguien que lo está haciendo.

En los estados con reglas de recetas simultáneas, los pacientes no están obligados a retirar sus recetas de naloxona, y los pacientes con cáncer o que se encuentran en hogares de adultos mayores o centros de cuidados paliativos generalmente están exentos.

Kristy Shepard, de Haymarket, Virginia, se sorprendió al encontrar una receta de naloxona esperándola recientemente cuando fue a la farmacia para recoger sus medicamentos opioides. Su primer instinto fue no retirarla. Lo hizo solo después que la enfermera en el consultorio de su médico la presionara. Dijo que la doctora nunca le había hablado sobre la nueva ley de co-recetado de Virginia.

"Es tan tonto. No sentí que la necesitaba. A menos que tenga intención de hacerme daño, no es probable que tenga una sobredosis”, dijo Shepard, de 41 años, enfermera registrada y administradora de un hospital, quien ya no puede trabajar y ha solicitado beneficios por discapacidad.

Pero puede no ser tan difícil sufrir una sobredosis de opioides, como algunas personas piensan.

"Puedes tomar medicamentos para el dolor de manera responsable, y puedes correr el riesgo de una sobredosis accidental, incluso cuando estás haciendo todo bien", dijo el doctor Nathan Schlicher, médico de emergencias en el estado de Washington y miembro de un grupo de trabajo sobre opioides creado por el hospital estatal y asociaciones médicas.