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Los Reyes Magos agasajaron a 600 niños latinos en DC


La Unidad de Enlace de Asuntos Latinos de la Policía organiza esta tradición desde hace 14 años

Por Olga Imbaquingo - Especial para El Tiempo Latino | 1/8/2019, 6:35 p.m.
Los Reyes Magos agasajaron a 600 niños latinos en DC
Los Reyes Magos Mauricio Pérez, Mauricio López y John Fiorentin posan en la foto con el pequeño José Antonio de dos años, durante la entrega de regalos. - CORTESÍA / OLGA IMBAQUINGO |

Gerard Duarte (10) y Christopher Márquez (11) estaban muy contentos con sus regalos y hasta hicieron nuevos amigos durante el día de reyes organizado por la Unidad de Enlace Latina de la Policía Metropolitana de DC. - CORTESÍÁ - OLGA IMBAQUINGO

Gerard Duarte (10) y Christopher Márquez (11) estaban muy contentos con sus regalos y hasta hicieron nuevos amigos durante el día de reyes organizado por la Unidad de Enlace Latina de la Policía Metropolitana de DC. - CORTESÍÁ - OLGA IMBAQUINGO

Érase una vez cuando Melchor, Gaspar y Baltasar, guiados por la estrella de Belén, llegaron hasta un humilde pesebre con oro, mirra e incienso como ofrendas para el niño Jesús, el hijo de Dios. Así al menos dice la leyenda que ha sobrevivido por más de 2000 años. Se conoce como el Día de los Reyes Magos y, cada seis de enero, se celebra en muchos países del mundo obsequiando regalos a los niños, con desfiles o el pan de reyes.

El pasado domingo seis de enero no hubo pan de reyes, ni bailes y procesiones, pero sí Reyes Magos y regalos para unos 600 niños. Así ha sido desde hace 14 años, gracias a la Unidad de Enlace Latino del Departamento de Policía de Washington DC, que organiza este encuentro. A Juliana Rivera, de 11 años, los reyes le trajeron una guitarrita y ella estaba feliz. “Quiero aprender a tocar un guitarra y con esto voy a empezar”. Joe López (8) recibió un carro y se puso tan feliz “porque le encanta todo lo que tiene ruedas”, dijo su madre Rosario Aguilar.

Aunque algunos rompieron en llanto porque esta vez no les dejaron escoger sus presentes. “Ya no soy chiquito, me están tratando como a un niño. No quiero este trooper con gatos policías, no hay gatos policías, yo quería los legos”, repetía Marvin de seis años con sus ojos enrojecidos y su rostro mojado en lágrimas. Animado por su madre y sin un gramo de timidez, subió hasta la tarima a pedirle a la oficial que le cambien su regalo, ella amablemente le dijo que no podía. Más tarde se las ingenió para canjear su furgoneta por una pelota de básquetbol y feliz se dio a la tarea de darle de botes.

Los oficiales Guillermo Márquez, José González Tirado y Anais Casiano durante la rifa de tarjetas para niños. | CORTESÍA  - OLGA IMBAQUINGO

Los oficiales Guillermo Márquez, José González Tirado y Anais Casiano durante la rifa de tarjetas para niños. | CORTESÍA - OLGA IMBAQUINGO

De eso es lo que se trata, de halagar a los niños. En ese amplio salón de la calle Shepherd, en el área de Petworth, pocos sabían que los tres Reyes Magos fueron escogidos al azar o más bien por ser los primeros en llegar. Mauricio López, Mauricio Pérez y John Fiorentin siempre estuvieron dispuestos incluso a inclinarse a ras del piso para ajustarse a las estatura de los niños para la foto. “Yo vine con mi hijo Marvin a ver a los Reyes Magos, pero apenas entré me dijeron que más bien los estaban buscando y ahora creo que soy Baltazar”, dijo Pérez. “Yo no soy oficial pero trabajo para el Departamento de Policía y aquí estoy con mi traje de rey y en todas las fotos y en las redes sociales”, agregó Fiorentin.

Otra misión de esta Unidad es acercar más a la comunidad latina a las fuerzas de seguridad. “Estamos aquí para protegerlos, para romper esa barrera y que sientan que en nosotros pueden confiar”, dijo la oficial Anais Casiano, representante de la Unidad de Enlace Latino del Departamento de Policía. Ella confirmó que se entregaron unos 600 regalos a igual número de niños que llegaron desde los diferentes barrios de Washington DC, de Maryland y Virginia. José González Tirado y Guillermo Canales fueron algunos de los oficiales entregados al placer de repartir los juguetes, rifar cuatro bicicletas y 10 tarjetas de 100 dólares cada una.