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DMV: 12 niños colombianos esperan un milagro

Buscan un papá y una mamá con el apoyo de la organización Kidsave
Adopción. El pasado sábado en Alexandria, los niños para adopción mostraron sus collages que los realizaron ayudados por sus padres de acogida.

Adopción. El pasado sábado en Alexandria, los niños para adopción mostraron sus collages que los realizaron ayudados por sus padres de acogida.

Hermanos. Matt de cinco años es el menor de todos y Jill de 13 años son dos hermanitos que están buscando una familia que los adopte a los dos. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Hermanos. Matt de cinco años es el menor de todos y Jill de 13 años son dos hermanitos que están buscando una familia que los adopte a los dos. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Acogida. Los hermanos Joey (13), Johnathan (9) y Yasmine (8), junto a su madre de acogida, Jayme, y sus hermanos.

Acogida. Los hermanos Joey (13), Johnathan (9) y Yasmine (8), junto a su madre de acogida, Jayme, y sus hermanos.

Encuentros. Los niños colombianos tendrán otros dos encuentros más para que posibles padres adoptivos los conozcan. En la foto los hermanos Matt, Jill, Henry de 12 años y en fondo Simón de 10. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Encuentros. Los niños colombianos tendrán otros dos encuentros más para que posibles padres adoptivos los conozcan. En la foto los hermanos Matt, Jill, Henry de 12 años y en fondo Simón de 10. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Familia. Johnathan de nueve años mientras prepara su collage para mostrarlo a las familias que asistieron a conocerlo a él, a sus hermanas Joey y Yasmine y a al resto de críos. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Familia. Johnathan de nueve años mientras prepara su collage para mostrarlo a las familias que asistieron a conocerlo a él, a sus hermanas Joey y Yasmine y a al resto de críos. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Contento. Noah de 11 ya ha aprendido varias palabras en inglés y ha visitado el zoológico en DC y no puede dejar de pensar en el oso panda que lo vio allí. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Contento. Noah de 11 ya ha aprendido varias palabras en inglés y ha visitado el zoológico en DC y no puede dejar de pensar en el oso panda que lo vio allí. | FOTO: Olga Imbaquingo - ETL

Viajaron 3.812 kilómetros en busca del cariño que a sus cortas vidas les ha sido negado. No son recién nacidos, son menores de edad entre 5 y 14 años quienes sueñan recostar sus cabecitas en la almohada con la seguridad de que al despertar tendrán a alguien a quien llamar mamá y papá. El tiempo va en su contra, porque entre más grandes son, menos puertas para la adopción se abren.

Estos doce infantes colombianos están en una edad en la que todo se les puede quitar, menos su fácil sonrisa, su ternura y el anhelo de tener una familia. Son despiertos, ágiles, inteligentes, contentos y siempre tienen a flor de labios un “como usted diga señora”. Vinieron 45 desde ese país andino, el resto está en California, con el auspicio de la organización Kidsave. Están compartiendo con familias de acogida y asistiendo a encuentros los fines de semana para que posibles padres interesados en adopción acudan a conocerlos.

Por razones de privacidad en este artículo no se utilizará sus nombres reales y tampoco se hablará de las razones que los ha puesto en condición de huérfanos. Esta información solo está disponible para los posibles padres adoptivos. “Niños de estas edades necesitan más esfuerzos y grupos de apoyo, para lograr que los adopten. Desde hace 21 años traemos niños de muchos países. Los futuros padres y madres pueden ser parejas con o sin hijos, personas solas y de la comunidad LGBTQ”, dijo Lauren Davis, directora de Comunicación de Kidsave.

Descubriendo el mundo

Si es cierto que la patria de cada ser humano es la infancia, la de estos pequeños no ha sido generosa. Mientras Noah de 12 años espera que la lotería de la vida le regale una familia, ya descubrió que le encanta el sushi y los helados. “Los osos pandas en el zoológico me gustaron hartísimo. Ya sé decir shower-ducha, good morning-buenos días, flower-flor, door-puerta, cat-gato y los números. Con esto ya no tengo excusa para no aprender inglés”.

¿Cómo estás Matt?, “bien”. ¿Qué tienes en tus manos?, “pulseras”. ¿Para quién son? “para las personas que vienen a visitarnos. Ahora le diré lo que más me gusta: los sánduches con mantequilla de maní”, dice este niño de cinco años, él es el más joven del grupo. “Oiga que no se le olvide contarle que también le encanta el spaghetti y la pizza”, le recuerda Jill, su hermana de 13 años que también está buscando una familia adoptiva. Ella está impresionada porque los autos no pitan y no hay motos en las calles.

Mientras sobrevivan sus sonrisas es posible mantener la esperanza y dar un adiós a las lágrimas de Simón de 10 años. Sus ojitos no supieron atajarlas ante la pregunta de ¿cómo te gustaría que sea tu familia? Para calmarlo estuvo Ximena y Don, sus padres de acogida. Ella es colombiana y cuenta que es la primera vez que está viviendo esta experiencia y que no puede ser más gratificante. “Simón es un buen niño, muy tierno y positivo, le encanta el fútbol y tiene buena puntería. Con mi hijo Nathan están construyendo el mundo”. Don también está contento, ya lo llevó al museo de ciencias de Baltimore y a pasear por el puerto. Cuando la tristeza dejó a Simón el pequeño contó que no le gusta el queso amarillo.

Su sonrisa fácil es lo mejor que tiene Freddy (14) para revelarse contra su destino. “Siempre está sonriendo, es fantástico, a todo dice sí y con él todo es más fácil porque ya sabe lo que quiere. No hablo español pero mi hija sí, y juntos hacen muchos chistes que no entiendo pero me satisface verlo contento”, dice Suzanne, su madre de acogida.

Jayme abrió sus brazos a los hermanos Yasmine (8), Johnathan (9) y Joey (13). Estos días su casa está llena con sus tres hijos y los niños colombianos. El español no es un problema porque su esposo y sus hijos lo hablan. “Son fantásticos, respetuosos y muy activos”. Su hija Aya también está contenta “porque cuando tienes muchos hermanos si te peleas con uno vas a jugar con otro”.

Los niños entre sus corridas y juegos han terminado unos collages con papeles y fotos que reflejan sus deseos. Casi todos han puesto una casa y un futuro que solo un niño como Johnathan puede imaginar: “Cuando sea grande quiero tener dos cositas - una serpiente y un cocodrilo. También un árbol grande para pasarme colgado de cabecita y una casa muy grande para tener un tiburón”. Entre los bienes de sus sueños también están un gato y un perro.

DÓNDE Y CUÁNDO CONOCERLOS

  • ENCUENTROS. Los últimos encuentros para conocer a los niños y hablar con las familias de acogida se realizarán este sábado 20 de julio en la 20930 Lake Ridge Dr, Boyds, en Maryland. La última cita será en 1468 Dolley Masiaon Blvd. McLean, Virginia, entre 1pm y 3pm.
  • CONTACTOS. Para más información sobre los siguientes encuentros y el proceso de adopción, en caso de estar interesado, entre a la página: www.kidsave.org. También puede enviar un e-mail a summermiracles@kidsave.org, llamar al 202-503-3100 o también comunicarse con Gustavo Grams al 443-619-2051.