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Colegio Médico advierte por “epidemia” de fiebre tifoidea en El Salvador

Especialistas critican la “pasividad” y la falta de capacidad del Minsal para contrarrestar la enfermedad, debido a que no han alertado a la población a través de campañas preventivas
SALUD. Foto de un paciente en un centro médico.

SALUD. Foto de un paciente en un centro médico.

Los infectólogos Iván Solano Leiva, Jorge Panameño y Milton Brizuela, del Colegio Médico, expresaron su preocupación ante el incremento de casos de fiebre tifoidea en El Salvador en el segundo trimestre del año. Coinciden sobre la “pasividad” del Ministerio de Salud (Minsal) ante lo que consideraron una “epidemia”, al registrarse 996 casos de la enfermedad.

“De nada sirve tener un sistema de vigilancia epidemiológica que está catalogado como exitoso, y que es reconocido a nivel internacional, si no lo utilizan para lo que sirve el sistema de vigilancia: para ver el comportamiento de las enfermedades y tomar las acciones pertinentes cuando las enfermedades se han salido fuera de control, como es el caso de la fiebre tifoidea”, indicó Solano Leiva, vicepresidente de la Asociación Centroamericana y del Caribe de Infectología.

A juicio del especialista, la cartera de Salud ha manejado los casos de fiebre tifoidea “como si la enfermedad estuviera controlada, cuando hay una epidemia” desde semanas atrás que no ha sido declarada por razones políticas. Esto ha provocado que se sigan incrementando los casos y no se ha tratado de contener los que ya están registrados, consideró el galeno.

En 2018 Minsal reportó 733 casos. Para este año hay 263 más, según José Claros, epidemiólogo de Vigilancia Sanitaria del Minsal, es decir, un alza de 36% con respecto al mismo periodo. El incremento es significativo si se compara con el año anterior y está concentrado en la población económicamente activa de entre 20 y 40 años de edad.

Los casos se registran en seis municipios donde se concentra el mayor número de población como: Soyapango, Ilopango, Apopa, Mejicanos, San Salvador Sur, Santa Tecla y Corinto (Morazán), que se encuentran con afectación grave.

Claros informó que la mayoría de casos son reportados por el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, donde hay una sospecha de muerte de un hombre, pero que aún no está confirmada.

En tanto, para Solano Leiva los casos registrados sobrepasan la línea de alarma del corredor endémico y se mantienen en la zona de epidemia, aunque no ha sido declarada como tal. Esto genera que la población desconozca las complicaciones del padecimiento y que no esté alerta sobre los síntomas.

“Hemos tenido casos de fiebre tifoidea con complicaciones como sangramiento gastrointestinal, perforaciones intestinales e inflamación del corazón. Vemos con más frecuencia los riesgos por la enfermedad, porque muchos médicos no saben que tenemos epidemia de fiebre tifoidea; entonces no están alertas, por lo tanto muchos casos pueden no ser diagnosticados. Si las personas no saben que estamos en epidemia van pensando que es una simple diarrea y entre más tiempo pasa, las probabilidades de complicaciones se incrementan”, explicó Solano Leiva.

Según Claros, del Minsal, realizan investigaciones de campo en ventas de comida rápida y atribuye el alza de casos a los patrones de cultura sanitaria.

“La situación que se tiene, sobre todo, es por nuestra misma idiosincrasia en la mayoría de los alimentos de ventas ambulantes, donde no se tiene mayor control de las condiciones de higiene. Lo primero que hacemos es consumir sin observar las medidas de higiene de la persona que las está preparando”, alertó.

Mientras que para el infectólogo Jorge Panameño, en El Salvador se está en epidemia desde hace meses y advirtió un aumento de casos por el periodo de lluvia y la poca difusión por parte de Salud sobre el riesgo de la enfermedad.

“Ha habido pasividad en el sentido de que tendrían que haber campañas alertando a la comunidad sobre que hay alza de fiebre tifoidea y que tomen las precauciones en cuanto a los alimentos. Yo no he visto que haya una situación que ponga en alerta a la población y luego se tendría que informar qué es la investigación que se ha montado, para saber si ya se investigaron la fuentes de agua”, dijo el especialista.

Según el ente de salud, las recomendaciones del lavado de manos se han dado por medio de redes sociales y en campañas con la población usuaria de los establecimientos de salud.

Los tres médicos consultados coincidieron en que no se está haciendo la campaña de prevención suficiente para contrarrestar la fiebre tifoidea

“La promoción y prevención no han sido efectivas, no hay una adecuada educación a la población, muchos no tienen los servicios básicos en el hogar y eso conlleva a más riesgos porque no hay agua potable, no hay disposición adecuada de las heces y todo eso conlleva a un ciclo de enfermedades e infección, el problema es grave”, expresó Milton Brizuela.



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