0

Editorial | Usted no le importa a Donald Trump

“Si su escogencia se ve limitada a pocos productos de mala calidad y a precios altos, es porque su gobierno está protegiendo al empresario en vez de defenderlo a usted”.
WASHINGTON. El presidente Donald Trump en la sala Roosevelt de la Casa Blanca, el jueves 23 de mayo de 2019.

WASHINGTON. El presidente Donald Trump en la sala Roosevelt de la Casa Blanca, el jueves 23 de mayo de 2019.

Donald Trump se ha metido en una guerra comercial con China y la vamos a pagar tú y yo. Ha aumentado los impuestos a productos que vienen de ese país solo para complacer a unos pocos y el resto, tú y yo pagaremos el precio. Y es que el presidente de USA quiere proteger a quienes le financiaron su campaña, aquellos que producen ineficientemente en los Estados Unidos. Al mismo tiempo, para su beneficio también, esta guerra con China no le importa a su clase social de referencia: los ricos. Ellos tienen con que pagar lo que sea a cualquier precio y lo que viene de China no es de su preferencia. ¿Pero para nosotros los consumidores que no compramos vestidos de Ivanka Trump en Saks Fifth Avenue? ¿Nosotros que vamos a Macy’s a buscar el mejor valor para nuestro dólar? Para nosotros esta guerrita de Trump es muy mala noticia.

La competencia es el mejor amigo de los consumidores. Cuando ella existe, se nos garantiza una mayor variedad de productos de mejor calidad y precio. Si en algún momento usted ha visto en el supermercado la cantidad de marcas de cereales que compiten por su atención o se ha percatado en una tienda de la variedad de zapatos o de ropa, usted sabe a lo que me refiero. Si esa variedad de productos no existe y su escogencia se ve limitada a pocos productos de mala calidad, es porque su gobierno está protegiendo al empresario en vez de defenderlo a usted.

Cuando la competencia es restringida por el gobierno para beneficiar a los productores imponiendo barreras a la entrada e impidiendo las importaciones de productos más baratos, usted y yo como consumidores perdemos. Tan sencillo como eso. Por eso si usted como yo viene de un país latinoamericano donde el proteccionismo al empresario ha sido la regla, entiende que es mejor para usted vivir aquí que allá. Que es más fácil comprarse un automóvil aquí que allá, que es más fácil comprarse una nevera aquí que allá… etc.

Cuando no hay competencia, el mercado pasa a ser dominado por los productores, quienes al no tener con quien competir, terminan ofreciendo peores servicios y malos productos. Por esta razón, porque la competencia beneficia al consumidor final y engrasa la actividad económica colocando presión en las empresas para servir mejor, Estados Unidos ha sido históricamente un defensor del libre comercio en el mundo. Esto a su vez le ha dado la autoridad moral para condenar políticas económicas nacionalistas y populistas.

Sin embargo, Donald Trump y su política proteccionista expresada con su decisión de imponer altos aranceles a los productos importados de China, ha dado un vuelco dramático y yo diría muy peligroso a esta tradición de defensa al libre mercado. Para muestra un botón: Nada más y nada menos consideremos las palabras de elogio a Trump por parte de la ex presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, quien expresó el 9 de Mayo: “Miren a Estados Unidos: su economía vuela” y agregó que Argentina debería regresar a las políticas de un mercado “interno fuerte” y proteccionista como las promovidas por Trump y por supuesto por ella en su corrupta y nefasta presidencia.

La semana pasada Donald Trump anunció un aumento del 25% en las tarifas de productos chinos, desde muebles hasta zapatos, por más de $ 200 mil millones. Las respuestas de las empresas al detal no se hicieron esperar y esta semana, tanto Walmart como Macy’s anunciaron que ambas tendrían que aumentar sus precios si Donald Trump continúa con su guerra comercial contra China. En represalia, Pekín ha anunciado que aumentará sus aranceles a productos de Estados Unidos por un valor de $60 mil millones.

La mayoría de los economistas coinciden en que una guerra comercial prolongada desacelerará el crecimiento económico de Estados Unidos y China. Según Oxford Economics, el crecimiento económico de China y Estados Unidos se reduciría en un 0.8 % y 0.3 % respectivamente este año si ambos países llevan a cabo sus aumentos de aranceles.

Pero, si bien todo esto puede ser evitado si se llega a un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, Donald Trump ya ha causado un enorme daño político al haber abandonado el papel tradicional de Estados Unidos como defensor mundial del libre comercio.