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Celebran a héroes que donan vida

Organización que impulsa trasplante de órganos en el DMV reconoce a donantes y recipientes
MADRE. Rosa Lobos recuerda a su hija Daisy, quien falleció a los 17 años y cuyos órganos salvaron la vida a dos personas. La acompañan sus nietos, Troy y Daisy / Foto crédito: Milagros Meléndez – ETL

MADRE. Rosa Lobos recuerda a su hija Daisy, quien falleció a los 17 años y cuyos órganos salvaron la vida a dos personas. La acompañan sus nietos, Troy y Daisy / Foto crédito: Milagros Meléndez – ETL

En medio del ambiente de fiesta, entre la música de fondo, comida y juegos, se respiraba un aire de alegría y milagros, con héroes que no vuelan ni rompen murallas, pero que han dado vida a través de la donación de órganos.

La Comunidad de Trasplante de la Región de Washington (WRTC, por sus siglas en inglés) rindió tributo a esos héroes, el domingo 3 de noviembre, y celebró la vida de quienes han recibido un trasplante, reuniéndolos en un evento anual de agradecimiento: “Comunidad de Héroes”, realizado en el Centro de Salud Inova, en Fairfax.

“Este evento es una fiesta para honrar y celebrar a las personas y familias que han formado parte de la donación y trasplante de órganos, ojos y tejido”, expresó Jecoliah Ellis, gerente de comunicaciones del WRTC.

Varios hispanos de la ‘Comunidad de Héroes’ del WRTC, participaron en el evento, tal como Rosa Lobo, cuya hija de 17 años, murió por una deficiencia cardíaca, pero le salvó la vida a dos personas que recibieron sus riñones y páncreas.

También asistió la familia de Ileana Benítez, cuyo esposo Jeremy Young le donó un riñón y gracias a ello pudieron tener una hija.

En Washington, DC más de 2.400 personas necesitan un trasplante y de este número el 82% está en la lista de espera por un riñón.

En el marco del evento de celebración de héroes organizado el pasado 3 de noviembre por la Comunidad de Trasplante de la Región de Washington, conversamos con algunos latinos que forman parte o han sido beneficiados por este movimiento que ofrece una nueva oportunidad a miles.

“Mi hija dio vida a dos personas”

Rosa Lobos perdió a su hija Daisy cuando apenas estaba floreciendo. Tenía 17 años de edad. “Mi niña nació con una deficiencia cardíaca y nos dimos cuenta a los cuatro años. Estuvo con chequeos todo el tiempo. A los 11 años le hicieron su primera operación de pecho abierto, y a los 17 le iban a realizar otra operación para tratar un aneurisma cerca de la vena aorta”, contó Lobos, originaria de El Salvador.

Sin embargo, los doctores se dieron cuenta que la joven había desarrollado otro aneurisma en el cerebro, provocando su muerte. “Mi esposo y yo decidimos donar los órganos”, continuó Lobos.

Daisy se convirtió en el milagro para dos familias del área de Washington: una madre con cuatro niños recibió un riñón y el páncreas de la adolescente.

El segundo beneficiado fue un joven de 19 años, quien recibió el otro riñón de Daisy.

Desde entonces, Lobos se ha convertido en una activa voluntaria que educa y promueve la importancia de la donación de órganos, entre los hispanos, a través de la campaña Done Vida.

“Poco a poco se está concientizando a más gente y ya se ven los resultados. En los últimos años el número de personas registradas como donantes ha aumentado”, dijo.

De hecho, la donación de órganos de personas que han fallecido aumentó 30% en cinco años, de 8,269 en 2013 a 10,722 en 2018, según datos oficiales.

FAMILIA. Ileana Benítez recibió un riñón de su esposo Jeremy Young y pudieron tener a su hija Bela

Crédito: Milagros Meléndez – ETL

FAMILIA. Ileana Benítez recibió un riñón de su esposo Jeremy Young y pudieron tener a su hija Bela

Emisión de licencias, clave para registrar donantes

Las agencias de registro de vehículos y expedición de licencias de conducir —como el DMV en Virginia y el Distrito de Columbia o MVA, en Maryland— son cruciales para el registro de más donantes de órganos. El 95 por ciento de personas en Estados Unidos que se registran como donantes, lo hacen a través de estas agencias de vehículos motorizados.

“Agradecemos la cooperación del DMV y MVA. Su alianza es vital para el avance en la donación de órganos dentro de nuestra comunidad”, expresó Lori Brigham, presidenta y jefa ejecutiva del WRTC.

DETALLE. Daisy Lobos falleció, pero dio vida a otros

Crédito: Milagros Meléndez – ETL

DETALLE. Daisy Lobos falleció, pero dio vida a otros

Unidos por el amor y un riñón

Para Ileana Benítez, su esposo Jeremy Young es literalmente su héroe: hace 12 años le donó uno de sus riñones. “Y gracias a ello pudimos tener a nuestra hija”, contó Benítez.

Benítez, quien es de Argentina, vivió casi toda su vida con una complicación renal y al llegar a los 24 años empezó el duro tratamiento de diálisis.

“A los 18 meses de nacida tuve la bacteria E-coli que dañó mis riñones”, contó. Benítez desarrolló el síndrome urémico hemolítico (SUH), a raíz de una infección gastrointestinal con la bacteria E-coli.

De niña estuvo en tratamientos, pero a los 18 años el problema se agudizó. “Presenté los síntomas agudos de insuficiencia renal, como hinchazón en el cuerpo y cansancio”, dijo. Sus riñones funcionaban en un 40 por ciento.

Sin embargo, Benítez trató de hacer su vida lo más normal que podía. Es así como conoció a su esposo, cuando ella era coordinadora en un Instituto de Idiomas. “Yo había ido a Argentina para aprender inglés y conocí a Ileana en el instituto”, contó Young.

Benítez confiesa que cuando vio a Young se impresionó. Al cabo de cuatro semanas la pareja ya estaba saliendo. En 2004 Benítez viajó a Estados Unidos y en septiembre de 2005 la pareja se casó.

“En ese entonces Ileana se hacía diálisis peritoneal cuatro veces al día. Era un proceso muy duro para ella”, expresó Young. Dos años después, en septiembre de 2007 el esposo le donó uno de sus riñones.

Los milagros continuaron en la familia y en septiembre de 2012 nació su hija Bela. “Sin el trasplante no hubiéramos tenido la oportunidad de tener una hija”, dijo Young, quien asegura se siente perfectamente bien de salud. “Vivir con un riñón no afecta mi vida”, dijo.

Por su parte Bela, con apenas 7 años se ha convertido en la embajadora más joven de Done Vida, porque compartió con sus compañeros de clase su historia de trasplante. “Yo hice un proyecto diciendo que soy una ‘bebe milagro’ porque mi papá le dio el riñón a mi mamá. O si no yo no hubiera estado aquí”, dijo Bela, quien cursa primer grado.

LÍDER. Lori Brigham, presidenta y jefa ejecutiva del WRTC

Crédito: Milagros Meléndez – ETL

LÍDER. Lori Brigham, presidenta y jefa ejecutiva del WRTC

Los trasplantes en cifras

Más de 113 mil personas en Estados Unidos figuran en la lista de espera para realizarse un trasplante.

• En el área de Washington, son más de 2,400 que dependen de un trasplante para salvar sus vidas.

• Más de la mitad de los que esperan un trasplante en EEUU — 68 mil personas (60%) pertenecen a las minorías.

• Aproximadamente 20 personas mueren cada día esperando por un trasplante.

• 82% de los pacientes que están en lista de espera necesitan un riñón.

• 13% de los pacientes que están en lista de espera necesitan un hígado.

• La donación de órganos de personas que han fallecido aumentó 30% en cinco años, de 8,269 en 2013 a 10,722 en 2018.