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El futuro del “Canelo” tras noquear a Kovalev

El boxeo, aunque se vea a priori como un deporte de mero contacto, también invita a la estrategia
CELEBRACIÓN. Fue su cuarto título en diferentes categorías / @canelo

CELEBRACIÓN. Fue su cuarto título en diferentes categorías / @canelo

La carrera de Saúl Álvarez parece no encontrar manchas mientras hace de las suyas en el boxeo. El púgil mexicano tenía muchos ojos sobre su figura el sábado 2 de noviembre, cuando se midió al ruso Sergey Kovalev en Las Vegas por el título del peso semipesado de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), en una importante e histórica pelea que representó para él sumar no solo un triunfo más a su enorme registro, también dio un paso que otros luchadores de su país, uno de los más prolíficos del planeta en la producción de boxeadores, jamás habían dado.

Todo se resume al décimo asalto de la disputa en el MGM Grand de la Ciudad del Pecado. “Canelo” aparecía como el hombre a seguir pese a que era una incursión nada sencilla en la categoría. Como pieza que ha lucido en otras divisiones, cada pasantía en otra generaba más preguntas que respuestas; sin embargo, cuando el azteca sube al ring, la disciplina se ve obligada a poner toda su atención en él. Frente al europeo, un hombre de enorme experiencia y con una estructura física que le permitía tener la ventaja en el alcance de sus brazos, puso empeño en su velocidad, en tomar la iniciativa y dejar que el rival sea quien retroceda.

Y así fue.

El boxeo, aunque se vea a priori como un deporte de mero contacto, también invita a la estrategia. Ese ajedrez violento es bien maneado solo por unos pocos y él puede presumir de ello. En el juego del desgaste, Álvarez logró que las piernas de Kovalev temblaran por un duro impacto de izquierda. El remate: un gancho de derecha que dejó de rodillas en las cuerdas al ruso, un tipo que cargó con el cuarto revés de su carrera en el profesional, tercero por la vía rápida.

Fue la celebración del campeón, uno que pasó a ser el primero en su país en consagrarse en cuatro distintas divisiones del boxeo. El país de Erick Morales, de Juan Manuel Márquez y otros muchos exponentes del deporte de los ensogados, tiene en un muchacho de 29 años de edad a la pieza que podría llegar a ser el mejor de la historia azteca, un tema subjetivo, pero donde los números, los hitos y, especialmente, de las formas, le permite reunir méritos para que su nombre entre en la discusión.

Silenciando a los dudosos

Una de las voces que más ruido hizo en los meses previos al careo fue Mauricio Sulaimán. El presidente del Consejo Mundial de Boxeo, se manifestó sobre la pelea y aseguró que no sería sencillo para su coterráneo el triunfar en una categoría que no conocía.

“Es una pelea complicadísima, Canelo se va a tener que aplicar a fondo para poder lograr una proeza, estamos esperando en un par de horas la campanada y pues es una pelea que tiene muchas vertientes, el peso, el tamaño, la fuerza, va a ser una gran pelea”, dijo en entrevista para TuDN.

No obstante, el mandamás del Consejo alabó la trayectoria de Álvarez, a quien dijo que “ya tiene un lugar especial en la lista famosa de popularidad (…) es un boxeador que lleva muchos años y está tomando riesgos importantes y hay que respetarlo y apoyarlo. Tiene un lugar muy especial en el boxeo mundial y boxeo mexicano”, agregó.

El hombre del momento

Una vez consagrado y en atención a los medios presentes en el MGM Grand de Las Vegas, “Canelo” agradeció el apoyo de su fanaticada, una que gradualmente se ha sumado a sus éxitos luego de las críticas que señalaban que prefería a rivales de poco nivel para salir airoso.

"Este es solo un paso en mi carrera, en mi historia, y todo lo que pido es que sean pacientes porque Canelo hará historia. Eso es una garantía", opinó el púgil.

Sobre su estrategia para vencer al rival, recordó que sabía “que iban a ser cinco, seis asaltos, y me tomaría algún tiempo conseguirlo. Pero, sinceramente, es un gran luchador. Soy nuevo en este peso, nuevo en esta división. Mucho crédito para él. Es un gran luchador, pero nos apegamos a nuestro plan de juego. Se retrasó un poco, pero en general fue exitoso".

Con la victoria, el mexicano se embolsilló $35 millones.

"Fue un combate muy cerrado porque estaba a la defensiva, estaba cerrando la guardia. Todo lo que estaba haciendo era tratar de establecer puntos, pero sabíamos lo que se avecinaba. Inevitablemente vendría, y todo salió como habíamos planeado", añadió.

Futuro incierto

Antes de confirmar su combate contra Kovalev, no pocos seguidores del boxeo esperaban la tercera parte del choque contra el kazajo Gennady Golovkin, a quien derrotó en un segundo capítulo luego de un polémico empate.

Sin embargo, luego de haber planificado bajar de categoría y normalizar su evolución, asomó la posibilidad de mantenerse en el semipesado.

"Tras la pelea con Kovalev, el plan era bajar a 160, 165 libras, pero por qué no, quizás 175 nuevamente", soltó. "Tenemos que ver qué sucede. Tenemos que hacer lo que sea mejor para nosotros. Tenemos que buscar las mejores peleas, las grandes peleas, pero obviamente darle las victorias a México".

Su lugar en el deporte

Lo alcanzado el sábado en las Vegas no fue cualquier cosa. Desde el plano deportivo y económico ya se explicó cómo quedan sus cuentas. Pero ese triunfo parece que lo despegó del resto de los libra por libra más destacados de la actualidad, una lista en donde hay nombre nada despreciables. Terrence Crawford, Vasiliy Lomachenko y Erros Spence Jr. son varios de los tipos más confiables de la disciplina, pero ninguno, al menos hoy en día, está a la altura del latinoamericano.

Cuando se llega a tal punto, es natural ir más allá y ponerse codo a codo con los otros referentes de distintos deportes.

Pensar que “Canelo” pueda sentarse en la misma mesa que Lewis Hamilton, Novak Djokovic, Lionel Messi, Cristiano Ronaldo o Giannis Antetokounmpo no es lejano; todo lo contrario, hoy es un hecho que el mejor boxeador de la actualidad es él, y por mucho.

Ser embajador del deporte es algo que pocos logran y él se ganó ese derecho. No todos son capaces de llegar a tal punto, sobre todo por las polémicas que suelen arrastras fuera del escenario. Sucedió con Floyd Mayweather Jr. o Mike Tyson. Pasó en otras disciplinas, como Diego Maradona en el fútbol o Álex Rodríguez en el beisbol. Ser bueno en algo no necesariamente pone en un pedestal al atleta. La figura pública está obligada a responder con el ejemplo y el mexicano lo hizo con pulso, fuerza e inteligencia.