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Los Nats, antes y ahora

Antes de la hazaña de los Nats, dos diferentes equipos de los Senadores dejaron DC
FELICES. Aficionados en el desfile en Dc el 2 de noviembre / José Luis Argueta

FELICES. Aficionados en el desfile en Dc el 2 de noviembre / José Luis Argueta

Antes de la llegada de los Nacionales, Washington tuvo dos equipos de Béisbol Mayor que finalmente se marcharon a otros estados.

El primero, los Senadores que fueron miembros fundadores de la Liga Americana y que jugaron en la capital por 59 años entre 1901 y 1960 para después mudarse a Minnesota donde se convirtieron en los Mellizos (Twins). Estos Senadores ganaron la Serie Mundial de 1924 pero perdieron las de 1925 y 1933.

Los segundos Senadores llegaron a Washington en 1961 como un equipo de expansión de la Liga Americana, pero se marcharon en 1971 a Arlington, Texas. A partir de 1972 fueron los Vigilantes de Texas.

Nadie se explicaba en el mundo del béisbol cómo la capital de Estados Unidos no tenía un equipo en las Grandes Ligas, el primer pasatiempo nacional de los norteamericanos.

Grandes Ligas del Béisbol respondió mudando a los Expos a DC, por encima de otras opciones entre las que se incluyeron Oklahoma City, Oklahoma; San Juan, Puerto Rico; Monterrey, México; Portland, Oregon; Arlington, Dulles y Norfolk, Virginia; Las Vegas, Nevada, y Charlotte en el Norte de Carolina. Washington, DC y Virginia siempre surgieron al frente de esta carrera.

Muchos trataron de revivir el nombre de los Senadores pero a los dirigentes políticos no les pareció adecuado porque el Distrito de Columbia no tiene voto en el Congreso.

NUEVAS GENERACIONES. Los niños de Washington disfrutan del desfile en DC / José Luis Argueta

José Luis Argueta

NUEVAS GENERACIONES. Los niños de Washington disfrutan del desfile en DC / José Luis Argueta

El alcalde Williams también propuso el nombre de Grises de Washington en honor a los Homestead Grays que jugaron en las Ligas Negras entre 1929 y 1950, un equipo con sede Pittsburgh, PA, pero que usualmente jugaba como local en Washington.

Cuando la familia de Ted Lerner compró el club a mediados del 2006, contrató a Stan Kasten como presidente del equipo, un dirigente que era ampliamente conocido como el motor de los Bravos de Atlanta antes y durante su carrera de 14 títulos divisionales. También contrataron a Mike Rizzo, quien a partir de ese momento sería el vicepresidente de operaciones de béisbol, segundo en el cargo debajo del gerente general Jim Bowden.

Las malas temporadas de 2008 y 2009 otorgaron a los Nacionales los derechos para las primeras selecciones en los drafts de 2009 y 2010, años en los que escogieron a Stephen Strasburg y Bryce Harper, respectivamente. Estos dos peloteros fueron piezas fundamentales para ganar los títulos divisionales de 2012 y 2014.

Esa competitividad en el terreno y el ya comprobado multitudinario respaldo de los aficionados motivaron a MLB y al comisionado Rob Manfred a anunciar en 2015 que el Parque de los Nacionales en Washington había sido seleccionado como sede del Juego de Estrellas del 2018.

Un partido jugado a casa llena y con un entusiasmo multitudinario en las calles, en la monumental exhibición en el Washington Convention Center y en las tribunas del Nats Park, enseñando claramente al mundo que el béisbol había llegado a DC para quedarse y respaldando con acciones la decisión de Grandes Ligas en el 2004.

A todo ese historial, el equipo dirigido ahora por el puertorriqueño Dave Martínez le puso la guinda al pastel en 2019 con el título de Campeones de la Serie Mundial. Enhorabuena Nacionales.