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El Mundial de atletismo queda arropado por la sombra del dopaje

El evento quedó marcado con tinta indeleble por una grave acusación
SUFRIMIENTO. La cita estuvo caracterizada por el lamento / EFE

SUFRIMIENTO. La cita estuvo caracterizada por el lamento / EFE

Los eventos de talla mundial son el centro de atención. En el deporte, no hay disciplina que escape de esto, siendo la mayor vitrina para la consagración de elementos del más alto nivel, así como el nacimiento de las próximas leyendas en sus respectivas disciplinas. Así sucedió con el atletismo, que tuvo en Doha su fiesta mayor, pero el evento, por más que se enfocó el darle prioridad al ámbito deportivo, quedó manchado por una dura acusación.

En medio de la cita, el entrenador norteamericano Alberto Salazar quedó bajo las luces al revelarse que el técnico usó métodos prohibidos por la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (Usada por sus siglas en inglés). La sanción: cuatro años suspendido de la disciplina.

El Mundial, que debía ser el epicentro de los principales atletas y la adaptación de Qatar como país anfitrión de un gran espectáculo previo a la Copa del Mundo de fútbol, quedó marcado con tinta indeleble, una que pasará factura no solo por la dramática noticia, la organización quedó en entredicho por cuestiones climáticas, en donde los protagonistas sudaron más delo normal para completar sus actividades.

Sentenciado

Que Salazar estuviera en el ojo del huracán en Doha no es noticia nueva. Hace dos años, la Usada abrió un expediente en contra del afamado entrenado, así como también sobre la figura del doctor Jeffrey Brown, por delitos vinculados al uso de sustancias fuera de los límites de lo que permite la Federación Internacional de Atletismo. Asimismo, el documento los hacía responsables no solo del posible suministro, también de alterar controles antidopaje con las piezas que se desarrollaban bajo su cuidado.

El afamado manejador no era un tipo más.

Bajo su poder, varios de los principales fondistas y mediofondistas evolucionaban en la disciplina a través de un proyecto que este encabezo con la todopoderosa casa deportiva Nike. El vínculo entre el hombre y la empresa se materializó en Oregon, sede de la compañía, bajo el nombre de Nike Oregon Project, centro de estudios y práctica para que aquellos que estuvieran bajo su tutela pudieran mejorar y pulir sus aptitudes en pro de convertirlas eventualmente en fortalezas que los llevaran en sus momentos a lo más alto de los principales podios del planeta.

Pero ahora, luego de conocerse la sanción, ningún atleta profesional deberá actuar bajo su manejo, al menos no si quiere evitar ser castigado.

Extensión

Pero la responsabilidad de Salazar se va extendiendo gradualmente como agua y encuentra en otros la posibilidad de mancharse también con las sucias jugadas de alguien que no se detuvo e hizo de sus alumnos conejillos de indias vulnerables a castigos indefinidos.

Los tentáculos de la justicia tocan todo lo que este caso arrastre y Nike sería la próxima ficha juzgada en ese ajedrez. La popular empresa, según la Usada, habría estado al tanto de las maniobras y demás mecanismos ejecutados por Salazar, lo que haría de sus directivos y nombres detrás del proyecto de Oregon, cómplices en el dopaje.

Los jueces de Usada tienen en la mira a Mark Parker, CEO de la casa deportiva, quien no habría hecho nada para evitar el uso de aminoácidos y experimentos con testosterona en atletas para mejorar drásticamente su rendimiento. De ahí que su nombre aparezca en los documentos que no solo acusan de manera directa a Salazar, esas salpicaduras podrían costarle el puesto, uno que muchos anhelan y pocos alcanzan.

Las pruebas, de acuerdo con la Agencia, tienen que ver con una serie de correos electrónicos que este recibió en el cual se detalló la mejora en el rendimiento de los atletas usados para estos experimentos ilícitos, una situación que data de 2011, cuando recibió la primera notificación en la que se aseguró que el entrenador inyectó una mezcla de aminoácidos y glucosa a uno de los atletas que ahí hacía vida.

Incansables

Pero las labores oscuras no quedaron ahí. Las investigaciones detallaron que en 2013, Parker volvió a ser avisado de los trabajos de la dupla conformada por Salazar y Brown, esta vez confirmando experimentos con gel de testosterona de por medio.

La agencia de noticias AFP tuvo acceso a los correos y señaló que el ejecutivo respondió a los expertos que “sería interesante determinar la cantidad mínima de hormona masculina necesaria para dar positivo en una prueba”.

Una vez dado a conocer el contenido de los mensajes entre las partes, la empresa indicó a través de un comunicado que Parker "no tenía ninguna razón para creer que la prueba no seguía las reglas dado que un médico participaba". Nike confirma el caso, pero se desprende al sentirse engañado.

Mientras los primeros episodios de la acusación transcurren, el deporte quedó en el medio del caos, uno del cual tardará en salir.