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Especial | Ecuador: de campo de batalla a la reconciliación

Durante las protestas, el país suramericano perdió el equivalente a 15 meses de subsidio de la gasolina, de acuerdo con cálculos del diputado Juan Fernando Flores
JÚBILO. El domingo, manifestantes celebraron el acuerdo logrado entre el gobierno e indígenas en Quito que representó el cese de las protestas. | Foto: Efe/Bienvenido Velasco

JÚBILO. El domingo, manifestantes celebraron el acuerdo logrado entre el gobierno e indígenas en Quito que representó el cese de las protestas. | Foto: Efe/Bienvenido Velasco

“Por ninguna circunstancia vamos a cambiar la medida. Que se oiga bien (...) Se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería”, afirmó el presidente de Ecuador Lenín Moreno, el viernes 4 de octubre, un día después del inicio de las manifestaciones. Sin embargo, el recrudecimiento de los disturbios lo obligaron a sentarse en una mesa de diálogo y a dar marcha atrás a la decisión.

Luego de 11 días de protestas, que dejaron ocho muertos según la Fiscalía, más de mil 500 heridos y mil 192 detenidos, el gobierno de Ecuador dejó sin validez el decreto 883, que motivó las protestas por la eliminación del subsidio aplicado a la gasolina durante décadas.

Moreno invocó la figura de estado de excepción, movió la sede del gobierno a Guayaquil por seguridad y hasta aplicó un toque de queda sin lograr contener a los manifestantes, entre ellos opositores, jóvenes y grupos indígenas, quienes causaron destrozos en vías de tránsito y sedes de instituciones públicas y privadas.

NEGOCIACIÓN. Lenín Moreno valoró más lograr la paz que mantener su negativa a eliminar el decreto 883, que provocó descontento en la población. | Foto: EFE

NEGOCIACIÓN. Lenín Moreno valoró más lograr la paz que mantener su negativa a eliminar el decreto 883, que provocó descontento en la población. | Foto: EFE

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana y el Sistema de Naciones Unidas mediaron entre el gobierno y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE) a fin de llegar a un consenso que permita salir de la crisis. De momento parece dar resultado. Juan Fernando Flores, asambleísta de Ecuador, confirmó a El Tiempo Latino que el martes se había restaurado el orden por completo.

El decreto 883 quedó sin efecto la noche del domingo 13 de octubre, pero se acordó que las partes reunidas en la mediación tratarán de sustituir el documento por un nuevo mandato, que beneficie a todos los involucrados. La medida había sido implementada en el contexto de un préstamo otorgado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) de $4,2 millardos.

“El acuerdo que se estableció es que se deroga el anterior decreto para proceder a realizar otro nuevo (...) Debemos esperar un par de días para conocer cómo se podría hacer ello y no afectar de ninguna manera el acuerdo establecido con el FMI”, dijo el asambleísta Juan Fernando Flores.

CAOS. Durante los disturbios se registraron saqueos, destrozos en el casco histórico de Quito y la toma de la Contraloría ecuatoriana. | Foto: Efe/José Jácome

CAOS. Durante los disturbios se registraron saqueos, destrozos en el casco histórico de Quito y la toma de la Contraloría ecuatoriana. | Foto: Efe/José Jácome

El diputado por el Movimiento CREO dijo que Ecuador perdió 1,6 millardos de dólares durante los 11 días que duraron las protestas, el equivalente a 15 meses de subsidio de la gasolina. Espera que se establezcan nuevas medidas que permitan recuperar y reactivar la economía lo antes posible. La Asamblea tiene varias propuestas por discutir.

César Coronel Garcés, abogado y analista político ecuatoriano, sostuvo que aunque la eliminación del subsidio es acertada, no fue bien implementada. Criticó que no hubo planificación ni se midió el impacto en las personas con menos recursos, pues al aumentar el precio de la gasolina también subirá el valor de los demás bienes y servicios.

A juicio de Coronel Garcés, el gobierno del presidente Moreno “ha demostrado ser de improvisación” cuando debió ser de transición. Además denunció que hubo dos grupos dentro de las manifestaciones: uno que expresó su descontento, que inicialmente fueron los transportistas, y un segundo segmento de la población que “ha buscado pescar en río revuelto”.

Intento de “golpe de Estado”

Lenín Moreno acusó a Rafael Correa, expresidente prófugo de la justicia, y a Nicolás Maduro, considerado un dictador en la región, de intentar desestabilizar a Ecuador para dar un golpe de Estado. También asomó la posibilidad de que detrás de los actos vandálicos haya disidentes colombianos de las FARC.

Otto Sonnenholzner, vicepresidente de Ecuador, confirmó el martes 8 de octubre que detectaron extranjeros infiltrados en las protestas y dejó implícito, por la descripción que dio, que se trató de venezolanos. Sin embargo, fue enfático al pedir que no se criminalice la nacionalidad, durante una entrevista ofrecida a CNN en Español. La comunidad migrante venezolana también se vio afectada, pues creció el miedo de ser atacados por xenofobia debido a una minoría implicada en irregularidades.

Dos días después, la policía ecuatoriana arrestó a 17 personas, entre ellos venezolanos, con información confidencial sobre los movimientos del presidente y del vicepresidente de Ecuador, informó María Paula Romo, ministra de Gobierno a través de Twitter. El canciller José Valencia confirmó finalmente que 41 venezolanos fueron detenidos en Quito durante los disturbios. Los hechos dieron fuerza a los señalamiento de Moreno de que hubo acciones coordinadas desde el exterior en su contra.

Rafael Correa, en un contacto con la agencia EFE desde Bruselas, afirmó el lunes 14 que el gobierno de Moreno está “clínicamente muerto”. Reiteró su petición de adelantar las elecciones como vía para salir de la crisis. Se conoció que el exmandatario estuvo en Venezuela en septiembre para una entrevista con Nicolás Maduro, a quien además hace consultoría política.

Juan Fernando Flores confirmó a El Tiempo Latino las visitas de Correa y de representantes del Movimiento Revolución Ciudadana, partido que agrupa a sus seguidores, a Caracas y ciudades como Barquisimeto, en el estado Lara de Venezuela. En el país caribeño se estarían “gestando protestas y conmoción” para Ecuador “desde hace varios meses”, afirmó. El asambleísta denunció que el expresidente busca posicionarse como líder de un supuesto “proceso de cambio”.

Maduro, por su parte, reaccionó a las acusaciones de Moreno con una burla en un acto oficial: “Ayer salió el presidente Lenín Moreno a decir que lo que está pasando allá -en Ecuador- es culpa mía. Que yo y que muevo mis bigotes y tumbo gobiernos. Yo estoy pensando qué próximo gobierno puedo tumbar con los bigotes (...) Yo no soy Superman, yo soy superbigote”.

Coronel Garcés también cree que Maduro conspira con Correa y financia a grupos de pandillas para provocar caos y violencia en Ecuador. Acusó al exmandatario de generar corrupción e impunidad durante sus 10 años de gobierno. No obstante, reconoció que aún podría obtener entre 25% y 28% de voto duro, según sus estimaciones, en un hipotético escenario electoral. También considera que puede haber presencia de seguidores de Correa infiltrados en el gobierno de Moreno.

“Lamentablemente el Ecuador es uno de esos países que muy bien hubiera podido describir don Gabriel García Márquez en uno de sus libros. Es un país impredecible donde todo puede pasar y en la política nada está dicho”, añadió Coronel Garcés.

La estabilidad de Ecuador está en juego en las conversaciones entre el gobierno de Moreno y el CONAIE, previo a un nuevo acuerdo. Mientras tanto, los ciudadanos vuelven a sus jornadas habituales tras demostrar el domingo que quieren paz, con un cacerolazo y la toma pacífica de algunas vías pese al toque de queda, poco antes del anuncio que vetó el decreto 883.



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