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Stephen Strasburg era el héroe que Washington necesitaba

Una sólida apertura del as de los Nacionales y tres jonrones ante Justin Verlander y su bullpen le dieron el triunfo a los capitalinos este martes. Habrá séptimo juego en la Serie Mundial
Stephen Strasburg llegó hasta el noveno episodio después de un primer inning difícil / EFE

Stephen Strasburg llegó hasta el noveno episodio después de un primer inning difícil / EFE

Stephen Strasburg era el mejor pitcher al que podían apelar los Nacionales, de llegar a un encuentro donde se jugaran la vida en la Serie Mundial. Su efectividad de 1.34 en postemporadas es la tercera mejor de todos los tiempos en las Grandes Ligas. Si las cosas salían como sugería el papel, solamente le haría falta apoyo ofensivo para alargar el aliento de Washington. Y como en efecto este martes reaparecieron los batazos, el Clásico de Otoño tendrá una séptima confrontación.

Strasburg no solamente ganó el duelo de pitcheo ante Justin Verlander, a quien superó con creces después de ser emboscado en el primer tramo con un elevado de sacrificio de José Altuve y un cuadrangular solitario de Alex Bregman.

Lanzando en el choque más importante de su carrera, en un octubre en el que ya acumula varios juegos más importantes de su carrera, el diestro se empinó después de esas dos rayitas, para maniatar a la difícil alineación de los Astros, trabajar en blanco el resto del tope, hasta el noveno inning, y marcharse a solo dos outs de cantar victoria, en un repleto Minute Maid Park al que él acalló, camino al triunfo 7 por 2.

El tercer lauro de los capitalinos en su puja con Houston le da carácter único a esta Serie Mundial. Por primera vez en la historia, el campeón será un elenco que perdió tres choques como local, sea quien sea el vencedor de este miércoles.

Los siderales estuvieron a cinco entradas de conquistar su segundo anillo en tres años. Ganaban 2 por 1 hasta que Adam Eaton y Juan Soto dispararon jonrones solitarios que en la quinto pasaje voltearon la pizarra ante Verlander. Y en el séptimo, contra Brad Peacock, también la desapareció Anthony Rendón con uno a bordo, para poner la pizarra 5 por 1 y dejar en claro que la posibilidad de alargar la refriega era muy real.

Altuve y Michael Brantley, los bateadores con más hits en este tope hasta ahora, se fueron en blanco, al fallar siete veces. Resultó crucial en el resultado. Se cortó así la seguidilla de 25 cotejos embasándose que acumulaba el venezolano, la tercera hilera más larga en la historia de los playoffs. Tampoco pudieron hacer daño los cubanos Yuli Gurriel y Yordan Álvarez en ocho viajes al plato. El puertorriqueño Carlos Correa apenas aportó un hit. Y el venezolano Robinson Chirinos no pudo llegar a tres compromisos corridos con un bombazo a las tribunas; de hecho, tampoco pudo ponerse en circulación.

Esta vez los bates adormecidos fueron los pertenecientes a los texanos, como dormidos habían estado los de DC a todo lo largo del fin de semana. Strasburg hizo la magia con 104 pitcheos, incluyendo apenas siete para retirar a los últimos cuatro hombres, cuando se acercaba al final y urgía hacer rendir los recursos que le quedaban.

Un doble de Rendón en el noveno llevó las últimas dos marcas a la registradora. Para entonces ya el manager Dave Martínez no estaba en la cueva. Había sido expulsado al protestar otra polémica decisión arbitral, en lo que pareció un error evidente al cantar un out a Trea Turner por supuesta interferencia, mientras corría hacia la primera base.

Martínez probablemente fue quien ordenó desde el clubhouse que Sean Doolittle auxiliara a Strasburg, cuando la noche estaba por terminar. Ya habían calentado más temprano Max Scherzer y el cerrador Daniel Hudson, que no fueron llamados a la acción. No faltaba más, pues entre el abridor y Doolittle le pusieron a la historia su punto final.

Scherzer se mostró libre de los dolores en el trapecio derecho, el problema muscular que le impidió abrir el domingo en el Nationals Park. Quiso el destino que fuera el elegido para abrir el séptimo de la Serie Mundial. Zack Greinke será su adversario, en un duelo que servirá para ratificar a Houston como el mejor conjunto de 2019 o le dará a Washington su primer anillo de campeón. Todo gracias a ese héroe que tanta falta le hacía a los Nacionales y que este martes apareció en todo su esplendor.