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Las lecciones de los Wizards en el inicio de la NBA

Washington cerró la primera semana con récord de un triunfo por dos caídas
DESTACADO. Thomas Bryant se lució en el segundo juego de la zafra / Jonathan Newton para The Washington Post

DESTACADO. Thomas Bryant se lució en el segundo juego de la zafra / Jonathan Newton para The Washington Post

Una temporada prematura, pero que obliga a hacer el análisis respectivo ante lo que es el futuro cercano. Con los primeros pasos de la campaña 2019-2020 de la NBA, los equipos ya muestran su cara, algunos con mejor versión que otros, todo en pro de que el inicio sea lo suficientemente bueno para que la renta de victorias permita que el andar por los siguientes meses los encuentre sin tantas obligaciones como aquellos que no pudieron celebrar a las primeras de cambio.

En Washington, los Wizards cerraron la primera semana con récord de un triunfo por dos caídas. Aunque el estudio de un lapso tan corto no determine lo que podría ser una tendencia, las características de cada cuadro comienzan a asomarse gradualmente.

Mientras unos tienen una foja que promete grandes cosas para el resto del curso, otros defraudan a sus fanáticos, números rojos que son capaces de ser revertidos rápidamente.

La misma tónica

La pasada zafra, los hechiceros no lograron levantarse y seguir adelante tras las derrotas. La lesión de John Wall, quien por la rotura del tendón de Aquiles no estaría en acción esta temporada, fue el primer gran golpe dentro de una organización que se encomendó a Bradley Beal, quien terminó figurando como el jugador franquicia en la capital estadounidense.

Esa historia representó la gran buena nueva en la 2018-2019, situación que en la campaña en curso lo obliga a cargar con la plantilla para conseguir los triunfos suficientes para luchar por un boleto a la postemporada.

En el primer choque del calendario, a los Wizards le tocó competir contra los Mavericks de Dallas, organización que se impuso en casa con score de 108-100. En el papel y desarrollo, la lógica se cumplió a rajatabla, pues los tejanos apuntan a un renacer importante dentro de su estructura, ahora con el poder europeo de Kristaps Porzingis y Luka Doncic como la referencia dentro del equipo. En ese choque, los 19 puntos de Beal marcaron los que fue una constante la pasada zafra, cuando el escolta dio el salto de calidad para convertirse en un hombre cotizado dentro de la liga.

El segundo choque, también como visitantes, vio a los hechiceros obtener su primer encuentro ganado. Su rival: Thunder de Oklahoma City. Con un marcador mucho más bajo de lo normal para el baloncesto de hoy en día, 97-85, los capitalinos se apoyaron en las 21 unidades del centro Thomas Bryant, joven de apenas 22 años de edad, en quien la franquicia busca un nuevo referente que no deje solo del lado de Beal el peso ofensivo de la organización.

Los Spurs de San Antonio se convirtieron en el tercer obstáculo de Washington, otra vez a domicilio, en un compromiso de alta factura y lo suficientemente cerrado como para pensar que en cualquier momento prevalecería la paridad; sin embargo, un tiro exitoso de DeMar DeRozan a falta de cinco segundos para finalizar el choque terminó con un triunfo 124-122 de los tejanos. Pese al revés, lo de los capitalinos dejó una sensación bastante agradable, en especial por los 25 puntos de David Bertans y 16 de Isaiah Thomas, ambos desde la banca.

Los lamentos de Wall

Las malas noticias parecen ser las visitantes frecuentes en el hogar del lesionado base. Luego de que se empezara a asomar que sería imposible verlo jugar en la 2019-2020, situación para nada descabellada por la gravedad de su molestia, el tema económico y de patrocinio ahora pasa a ser el principal tema dentro de su agenda.

Adidas, la marca que brinda calzado al armador, estaría dispuesta a romper con el contrato de cinco años y 25 millones de dólares que le brindó al jugador, un acuerdo bastante alto pero comprensible, sobre todo cuando se apunta a un jugador franquicia de una organización de una gran ciudad. Sano, Wall es uno de los pilotos más completos de toda la NBA, pues no solo destaca por su poderío ofensivo, también por su talento al momento de defender; sin embargo, el físico eligió otro camino distinto al de sus planes como profesional.

Las lesiones nunca son bienvenidas, pero la suya llegó en el peor momento posible. Los percances aparecieron poco después de que firmara un nuevo pacto por cuatro años y 170 millones de dólares, una cifra enorme, pero que un tipo con sus características merecía. Lamentablemente, lo que vino después fue tristeza en su entorno. Aun con su presente, los 37 millones de dólares que cobrará para este curso represente la quinta mayor cifra para jugadores activos.

Mientras es una duda sensata su posible regreso al más alto nivel dentro de la disciplina, los hechiceros se preparan para el futuro en caso de que el físico no quiera apoyarlo. Momentáneamente, en la capital de Estados Unidos hacen lo posible por intentar formarlo desde el plano operativo, con una posición como entrenador asistente en puertas.

Las dudas del gigante

No son muchos pesimistas los que llegarían a pensar que en San Francisco la primera semana de temporada para los Warriors de Golden State sería negativa. Pero el destino a veces tiene chistes poco graciosos contra piezas de la más alta talla. Así sucede con los dirigidos por Steve Kerr.

Los dos primeros encuentros de los Warriors en la primera semana de la zafra fue todo menos positivo. En su arranque, les tocó medirse al grupo que mucho pone como favoritos a titularse, los Clippers de Los Ángeles, franquicia que les hizo sentir todo lo que ellos han hecho contra el resto de los conjuntos en los últimos años, sacando sus cañones y desplegando todo su ataque, especialmente desde el perímetro, donde tanto daño han hecho para imponer su dinastía.

Frente a los californianos cayeron 141-122, en una paliza que, pese a las características del contrincante, no estaba en los planes de muchos. Después, revés impensado por 120-92 frente al Thunder de Oklahoma City, uno con menos recursos que en el pasado, sobre todo después que hace unos meses se materializara la salida del base Russell Westbrook, quien puso rumbo a Houston para vestir el uniforme de los Rockets.

Aun así, pensar en los playoffs sin Stephen Curry, Klay Thompson o Draymond Green es casi imposible, una idea descabellada que solo podría ser producto de una sorpresa descomunal. Mientras tanto, la adición reciente, D’Angelo Russell, va sumando minutos gradualmente y exhibiendo sus tiros de larga distancia. Si todo marcha bien para él y se acopla con las figuras del elenco de California, lo visto en esos dos primeros duelos será no más que un espejismo que todos olvidarán rápidamente para ponerse a trabajar en la misión de parar a un cuadro con alto impacto detrás de la línea de los tres puntos.