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Salvadoreños en Estados Unidos luchan por que el TPS no sea cancelado

Los esfuerzos de la población con TPS, tanto salvadoreños como de otros países, han permitido pequeñas victorias para prorrogar la cancelación del programa
EL SALVADOR. Los salvadoreños con TPS han realizado masivas reuniones en Washington y otras ciudades para darle visibilidad a su situación

EL SALVADOR. Los salvadoreños con TPS han realizado masivas reuniones en Washington y otras ciudades para darle visibilidad a su situación

Las prórrogas a la cancelación por completo del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), que han permitido a miles de salvadoreños y beneficiarios de otros países seguir en Estados Unidos, han sido gracias al arduo trabajo de la misma población tepesiana y el apoyo de organizaciones pro migrantes, incluidas algunas lideradas por salvadoreños.

Demandas interpuestas por salvadoreños junto a afectados de otros países, visitas al congreso y representantes políticos de los Estados Unidos, así como multitudinarios encuentros en Washington D.C. han logrado elevar la importancia del tema del TPS en la política estadounidense.

Sin embargo, para la población que ha estado involucrada desde el inicio en la lucha, los logros todavía no son suficientes y lamentan la situación de incertidumbre que sigue afectando a las personas beneficiarias del TPS.

En esta lucha han destacado los nombres de tres salvadoreños que por años han estado comprometidos con la labor de abogar por los derechos de la población migrante en los Estados Unidos.

Uno de ellos es José Palma, coordinador de la Alianza Nacional TPS, entidad que nació en junio de 2017. También están Pablo Alvarado, de la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras, (NDLON, por sus siglas en inglés), y Óscar Chacón, director de Alianza Américas.

Palma explica que desde años atrás había habido intentos por organizar una campaña para asegurar la residencia permanente de las personas con TPS, porque las bases del programa no abren el paso a las personas beneficiarias de este para aplicar a procesos de residencia o ciudadanía. Pero no se logró llamar la atención ni de los movimientos sociales ni de los legisladores.

“Siempre se nos dijo a todos los que teníamos TPS que estuviéramos tranquilos porque se iba a lograr una protección permanente para todos los que vivimos en los Estados Unidos protegidos por programas temporales y eso nunca permitió avanzar una campaña en beneficio de la comunidad con TPS”, cuenta Palma.

Sin embargo, en 2017 vieron cómo una de las primeras acciones del recién elegido presidente Donald Trump fue cancelar el TPS para la población de Haití. “Sabíamos que si eso le estaba pasando a Haití, nos pasaría lo mismo”.

EL SALVADOR. José Palma, Coordinador Alianza Nacional TPS

Crédito: El Diario de Hoy

EL SALVADOR. José Palma, Coordinador Alianza Nacional TPS

Con el apoyo del Centro de Recursos Centroamericano (CARECEN-LA) y de la NDLON armaron un congreso en Washington para que, de diferentes partes del país, se reunieran las personas con TPS interesadas en organizarse.

Justo como lo habían temido, el TPS ya no fue renovado para El Salvador en enero de 2018. Desde entonces, la lucha por evitar la deportación de al menos 195,000 salvadoreños no ha parado.

“Me atrevo a pensar que es gracias a la Alianza Nacional TPS y el liderazgo de muchos que tenemos TPS, que hemos puesto bastante esfuerzo, que hemos logrado que hoy por hoy todavía estemos protegidos”, dice Palma.

No ha sido fácil elevar el tema del TPS a escala nacional, un programa del que muchos no conocían, incluidos políticos y funcionarios estadounidenses de ambos partidos.

A través del esfuerzo de la Alianza Nacional TPS, junto a otras organizaciones como NDLON, y el apoyo constante de la población salvadoreña que ha salido a vender pupusas y panes en distintas ciudades de los Estados Unidos, se han logrado realizar más de 10 viajes a Washington D.C. También se han conformado distintos comités a escala nacional.

Al mismo tiempo han logrado empujar la demanda Ramos vs Nielsen en la corte del noveno distrito del Norte de California, con la que se ha logrado una extensión de la protección del programa hasta el 2 de enero de 2020.

“Demandar a un gobierno como el presidente de los Estados Unidos y de su administración se necesita tener valor, pero es gracias a ellos que hoy por hoy nadie ha perdido el estatus del TPS”.

Palma dice que toda la unión que han logrado los salvadoreños con TPS, junto a los beneficiarios de otros países, como Nicaragua, Haití, Honduras e incluso Nepal y Sudán, es algo que los hace sentir orgullosos y motivados.

“Si hemos logrado mantenernos protegidos por los últimos dos años, da la esperanza que podemos ganar la residencia permanente si continuamos haciendo el esfuerzo y si todos los que tenemos TPS, todos los gobiernos, nos unimos de una sola vez”, sostiene Palma.

Además del cabildeo realizado, montaron una campaña llamada “TPS Journey for Justice” (Un viaje por la justicia), en el que un bus con tepesianos visitó 76 ciudades y cerca de 32 estados para dar a conocer el programa y la importancia de defenderlo.

Palma incluso testificó frente al Congreso ante el Comité Judicial como inicio a lo que fue el proceso del proyecto de ley del Acta de Sueño y Promesa, que incluye la posibilidad de buscar residencia permanente para las personas con TPS y Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Pese a los avances, Palma señala que la realidad actual es que solamente se puede garantizar que los salvadoreños con TPS estén protegidos hasta el 2 de enero a la espera de la decisión de los jueces del Noveno Circuito de Pasadena, California. La decisión puede ocurrir después del 4 de octubre, la fecha límite para que ambas partes, los abogados del gobierno de Trump y de los tepesianos, terminen de presentar pruebas.

Mientras tanto, los salvadoreños con TPS han sido afectados porque en sus tarjetas de permiso de trabajo el 9 de septiembre de 2019 ha quedado grabado como la fecha de vencimiento, pese a que el permiso sigue vigente. Esto no solo ha llevado a que estas personas sean vulnerables a perder sus empleos, sino que también les han negado la renovación de sus licencias de conducir.

“Hay una incertidumbre a nivel nacional para la comunidad con TPS, eso es lo que se está viviendo. Nosotros estamos trabajando con diferentes gobiernos locales y congresistas a nivel federal para poder darle solución a estos problemas”.

Pablo Alvarado, de la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras NDLON, señala que el programa del TPS honra los valores más bellos de los Estados Unidos, en el sentido de que provee un alivio a personas que provienen de un país donde han pasado dificultades.

“El programa de los tepesianos ha sido de los más efectivos en la integración de la población migrante en la sociedad estadounidense”, expone.

Fuente: El Salvador



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