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Cómo proteger a los trabajadores del estrés y la ansiedad

Kaiser Permanente ofrece una serie de recursos y recomendaciones para crear un ambiente laboral sicológicamente saludable en tiempos de pandemia
PROTECCIÓN. En tiempos de pandemia, del cuidado de la salud mental de los trabajadores dependerá la eficiencia y productividad. | FOTO: Cortesía Kaiser Permanente |

PROTECCIÓN. En tiempos de pandemia, del cuidado de la salud mental de los trabajadores dependerá la eficiencia y productividad. | FOTO: Cortesía Kaiser Permanente | Cortesía Kaiser Permanente

Dice el dicho que el trabajo más productivo es aquel que lo hace un trabajador contento. En tiempos de muchas incertidumbres, debido a al coronavirus, es preciso para las empresas grandes y pequeñas crear un ambiente de seguridad sicológica y de bienestar laboral.

Si los asalariados sienten que sus vidas se salen fuera de control, por una pandemia que se escapa a su dominio, las consecuencias inmediatas son elevados niveles de estrés, aislamiento y miedo a la enfermedad. De no poner atención a tiempo, una crisis mental colectiva no será una posibilidad sino una realidad.

Síntomas de depresión y ansiedad, que tal vez estaban latentes en el pasado, se han agudizado y sus consecuencias, de no tomar medidas, afectarán la eficiencia y la productividad. Se estima que el ausentismo laboral debido al estrés les cuesta a las empresas 300 mil millones de dólares anuales, mientras los costos de atención a pacientes crónicamente estresados han subido hasta un 50%.

Kaiser Family Foundation, a principios de abril, encontró que el 53% de los estadounidenses reportaron que el coronavirus impactó en su salud mental y un 60% está convencido que lo peor está aún por llegar.

Según una encuesta de Ginger, una plataforma orientada a la salud mental, siete de cada 10 empleados afirmaron que ahora es el período más estresante en su vida laboral, mientras el 93% cree que las empresas sobrevivirán a los efectos del coronavirus si invierten en el bienestar emocional de sus trabajadores.

Afortunadamente, hay recursos para prevenir y proteger la salud emocional de los empleados. Esta puede ser una buena oportunidad para edificar la confianza mutua para juntos avanzar sobre lo que hoy más se asemeja a un territorio de arenas movedizas.

Hay que partir del hecho de que el estrés y ansiedad son reacciones normales a una situación inesperada y que es inevitable que algunos trabajadores se sientan abrumados. Lo importante es que empleadores y empleados entiendan que en la capacidad de reajustarse está la clave.

Kaiser Permanente ofrece algunas estrategias para mantener la moral de los trabadores en alto en las empresas, la cual redundará en la productividad y el bienestar, a favor de quienes están laborando vía online o en sus sitios de trabajo.


CREAR UNA RUTINA.

Como empleador motive a su equipo para recrear la rutina que desapareció cuando los trabajadores emigraron las tareas de sus oficinas a sus casas.

Julie Isaacs, psicoterapista y directora regional interina de Salud Mental en Kaiser Permanente, recomienda motivar a los empleados a establecer un calendario algo parecido al que tenían antes de febrero: hora de levantarse, del desayuno, de organizar a los niños en sus actividades y de trabajar. Debe quedar tiempo para conectarse con los familiares y amigos y para hacer deporte y para una dieta saludable.


MANTENER LA CONEXIÓN.

Puesto que las interrelaciones personales y el contacto físico diario con los colegas han cambiado o han desparecido, es recomendable que los equipos se reúnan a través de vídeo conferencias. Muchos empleados participan de estos encuentros, pero con la cámara apagada. Eso limita una conexión más personalizada.

La ausencia de visibilidad sería una señal de que no tienen interés en participar o de que quieren mantenerse aislados. La recomendación de Isaacs es que sea obligatorio para los empleados permanecer visibles ante la cámara.


MAYOR CONTACTO.

No desestime ampliar el contacto con sus subalternos más allá de las videoconferencias. Sería ideal “reunirse” vía online con cada uno para asegurarse de que están bien. “Es necesario asegurarse de que el grupo sienta que está protegido, incluso si sus miembros no están en los puestos de trabajo donde solían estar”, dice Isaacs.

Siempre es una fuente de motivación dejarles saber, vía e-mail o al teléfono, que su trabajo vale. Es una ganancia para la empresa que al final del día cada empleado sienta que es valorado e indispensable. Lo mismo sirve para los trabajadores que siguen en sus puestos de trabajo, a quienes además hay que motivarlos a seguir usando la mascarilla, mantener el distanciamiento y lavarse frecuentemente las manos.

No está por demás considerar reuniones virtuales diarias en vez de semanales, así los empleados tendrían oportunidad de reír, conversar y conocerse mejor. Está probado que una mayor atención a los trabajadores, preguntarles cómo está su familia y saber cuáles son sus necesidades, facilita detectar a tiempo si el estrés o falta de motivación son temporales o es un problema crónico.


OJO CON LA SAUD MENTAL.

Lidiar con síntomas de enfermedades mentales no es fácil. Está probado que los empleados llaman más para reportar que están enfermos cuando están sufriendo ansiedad o depresión que cuando se sienten indispuestos físicamente. Crear una cultura de aceptación alrededor de la salud mental propiciará que las personas se tomen su tiempo cuando lo necesitan y quizá prevenir el ausentismo.

Esa cultura de aceptación tiene que venir desde los mandos superiores, porque, como dice Isaacs, “si alguien posterga el tratamiento para más tarde, más demorará el recuperarse y la eficiencia y productividad sufrirán las consecuencias”.


TIEMPO PARA RESPIRAR.

Los servicios de salud están experimentando una revolución tecnológica, incluido el de salud mental. Lo recomendable es hacer uso de ellos para alcanzar el bienestar laboral. Es el caso de myCalm y myStrength, aplicaciones digitales ofrecidas por Kaiser Permanente, para reducir el estrés y la ansiedad, mejorar el sueño y el humor.

Para los 12 millones de miembros de Kaiser Permanente, el acceso es gratuito a más de 100 guías de meditación, de estiramiento de músculos y programas hechos para manejar la depresión y ansiedad. En marzo, un mes de altísimos niveles de ansiedad, el uso de myStrength aumentó hasta un 140%. Lo novedoso es que están disponibles todo el tiempo y son confidenciales. Ninguna de estas aplicaciones pretende reemplazar el tratamiento especializado, pero sí son de gran ayuda para alivianar el peso de la ansiedad.


PREDICAR CON EL EJEMPLO.

No sirve saber que existen esas ayudas, si los mandos superiores no las utilizan ni animan a usarlas también. Por ejemplo, crear espacios de meditación en el lugar de trabajo o “la hora de los lunes para la salud mental” ayudaría a reducir los niveles de estrés.

La mayor fuente de ansiedad de este tiempo es el coronavirus, pero podría ser algo diferente en el futuro y las empresas deben estar preparadas. Asegúrese de que sus trabajadores estén al tanto de recursos digitales de ayuda para sus condiciones de salud mental.

Sería bueno familiarizarse con conceptos como mindfulness o atención plena, un conjunto de métodos de relajación que entrenan al cerebro a concentrarse y estar atento. Esto no es una solución milagrosa, pero ayuda a sobrellevar el estrés y fortalece la capacidad de resistencia.

Todo lo antes expuesto tiene como meta crear un entorno laboral sicológicamente seguro y saludable. ¿La guinda del pastel de todos estos esfuerzos?: trabajadores sanos y contentos, más productivos y creativos y, por supuesto, mayores ganancias para las compañías.



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