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OPINIÓN: No al impuesto propuesto en DC para muchas bebidas comunes

“El impuesto que se propone sería una política nociva que haría mucho más difícil la vida para nuestras familias”
Según este impuesto, el costo de una botella de 2 litros - tamaño familiar - aumentaría de $2.19 a $3.20 (46% más).| FOTO: Background photo created by rawpixel.com - www.freepik.com

Según este impuesto, el costo de una botella de 2 litros - tamaño familiar - aumentaría de $2.19 a $3.20 (46% más).| FOTO: Background photo created by rawpixel.com - www.freepik.com rawpixel.com - www.freepik.com

Lo último que el Concejo de DC debería hacer es aumentar los impuestos a las familias trabajadoras y a las pequeñas empresas que ya luchan con lo que cuesta sobrevivir en el Distrito. Sin embargo, eso es precisamente lo que algunos miembros del Concejo de DC proponen por medio de un impuesto que agregaría 1.5 centavos por onza a una gran cantidad de bebidas comunes, incluyendo limonada, té helado, agua de coco, bebidas energéticas, refrescos, y hasta cajas de jugo.

Para ellos tal vez no parezca mucho, pero para muchas familias de bajos ingresos en D.C., que gastan una porción mucho mayor de sus presupuestos en alimentos, este impuesto es perjudicial. Según este impuesto, el precio de un envase de 19 onzas de mezcla de limonada se aumentaría de $4.99 a $8.83 (aumento del 77% - Las 9 onzas de mezcla rinden 256 onzas de líquido, el cálculo se haría en torno al líquido). El costo de una botella de 2 litros - tamaño familiar - aumentaría de $2.19 a $3.20 (46% más).

Los latinos y otras familias trabajadoras que residen en D.C. ya tienen dificultades para mantenerse al día con el costo de vida en la ciudad, ya que es uno de los más altos en el país. Según un reporte reciente, la renta promedio de un apartamento en D.C. es de $3,100, una de las más altas después de San Francisco y Nueva York. Ese mismo informe descubrió que los residentes de Washington necesitarían un ingreso familiar de $132,857 al año para vivir cómodamente a pesar del costo de la renta, esto es mucho más que lo que gana el hogar promedio den la ciudad que es un ingreso anual de $82,372. Dada esa diferencia, el impuesto que se propone sería una política nociva que haría mucho más difícil la vida para nuestras familias.

Las familias deberían tener la decisión de escoger cuáles son las bebidas que van a comprar, y no los políticos. Un impuesto como este simplemente castiga a las familias que luchan para sobrevivir mes a mes. La ciudad tiene un enorme superávit fiscal de $872 millones, suficiente dinero para financiar programas importantes. No necesitan imponer un impuesto nuevo a aquellas personas que supuestamente quieren ayudar.

Además, es poco probable que este impuesto cambie el consumo de gran parte de estas bebidas. Un estudio elaborado en 2019 por investigadores de la Universidad de Washington, la Universidad Northwestern y la UCLA descubrió que las ventas en negocios de Filadelfia, donde se realizó un impuesto similar, cayeron un 46%, pero las calorías de las bebidas por persona no disminuyeron significativamente porque los residentes de Filadelfia compraron bebidas fuera de la ciudad, donde estas no fueron sujetas a los impuestos. En otras palabras, el impuesto no servirá como política para mejorar la salud. En cambio, aumentará drásticamente los precios para las familias trabajadoras y obligará a los residentes de DC a ir a las tiendas en Virginia o Maryland para obtener bebidas no sujetas a este impuesto. Esto va a tener un impacto en las ventas de los negocios de DC que proporcionan empleos e ingresos a muchas familias trabajadoras en la ciudad.

Debido a los altos costos de hacer negocios en D.C., los empresarios locales ya tienen muchas dificultades. Si las ventas salen de sus comunidades, esto los obligará a reducir las horas de los empleados, reducir los costos de nómina, incluso a través de despedir trabajadores, o hasta cerrar sus negocios. De hecho, un estudio de Filadelfia descubrió que el impuesto a las bebidas costó casi 1,200 empleos. En una ciudad con un costo de vida tan alto, ¿realmente queremos que las cosas sean más difíciles para las empresas pequeñas y otros negocios en nuestros vecindarios?

La organización que represento aboga todos los días por una política que fortalezca a las familias trabajadoras y su capacidad para superar los obstáculos económicos y sociales. Los impuestos a las bebidas como el que propone el Concejo de D.C. no mejorarán la salud pública. Al contrario, esta propuesta creara dificultades económicas injustas para las empresas y los trabajadores que menos lo merecen.

*Mario H. López es presidente del Hispanic Leadership Fund, una organización de defensa de políticas públicas que promueve libertad, oportunidad y prosperidad para todos los estadounidenses.