0

125 años de cárcel podría enfrentar el iraní que evadió las sanciones de EE.UU. a través de contratos con el gobierno de Chávez

Juicio en Nueva York revela esquema internacional de lavado de dinero de PDVSA para favorecer a Irán
Imagen de referencia de una celda en una cárcel

Imagen de referencia de una celda en una cárcel

El juicio de un ciudadano iraní, que se iniciará el 2 de marzo de 2020, en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, expone un complejo esquema internacional de lavado de dinero proveniente de Petróleos de Venezuela S.A. que utilizó sofisticados mecanismos de inversiones para blanquear millones de dólares y violar las sanciones impuestas por el gobierno de los Estados Unidos a la República Islámica de Irán.

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acusó a Ali Sadr Hashemi Nejad de haber usado un conglomerado de empresas de fachada para ejecutar un plan que les permitió evadir las sanciones estadounidenses y blanquear más de $476 millones a través de una subsidiaria de PDVSA que se encargaba construir viviendas en Venezuela.

El juicio de Ali Sadr se iniciará el 2 de marzo de 2020. Los fiscales dijeron que existen un voluminoso expediente que permitirá al jurado comprender el complicado esquema criminal del acusado.

Ali Sadr, nació en Irán, fue arrestado el 19 de marzo de 2018 en el aeropuerto de Dulles en Washington, DC. Según los documentos federales, él y su madre se dirigían a Londres para celebrar el año nuevo persa con su familia. Sadr, es acusado de seis cargos de fraude bancario e intrigas para evadir las sanciones del Departamento del Tesoro.

De acuerdo a la acusación, Iranian International Housing Corporation (IIFC) fue la empresa de construcción incorporada en Teherán por el principal holding de la familia Sadr, Stratus Group.

El expediente señala que en 2007, IIHC celebró un contrato de $ 476 millones con la subsidiaria de PDVSA, Desarrollos Urbanos S.A. (DULCOSA) para construir miles de unidades de vivienda de un programa del gobierno de Hugo Chávez.

Ali Sadr estableció una red de empresas fachadas y cuentas bancarias en varios países para poder ocultar la participación de las compañías de Irán en el acuerdo. Para evitar llamar la atención de las autoridades, el acusado utilizó pasaportes de San Cristóbal y Nieves, y de Malta.

Sadr forma parte de los fundadores de una compañía en Suiza, Clarity Trade and Finance y otra en Turquía llamada Stratus International Contracting.

La acusación asegura que la sucursal de JPMorgan en Nueva York fue la entidad usada como el banco intermediario. JP Morgan forma parte del juicio en calidad de víctima.

Dentro de las evidencias se menciona una comunicación enviada a DULCOSA, que era el ente supervisor del proyecto de viviendas sociales. En la carta, fechada el 22 de julio de 2011,un director de IIHC solicitó que los pagos del contrato se hicieran a una cuenta bancaria en Hyposwiss Private Bank Ltd, con sede en Zurich, a nombre de Clarity Trade and Finanzas.

Los fiscales aseguran que Sadr registró múltiples compañías en Malta, Suiza, Hong Kong, Chipre, el Reino Unido y los Estados Unidos, y que en ninguno de los registros corporativos el acusado reveló su origen iraní, a pesar de que mantiene un vínculo con los sectores de la banca y la construcción en Irán a través de su padre, Mohammad Sadr Hashemi Nejad, fundador del primer banco privado de la República Islámica de Irán, Eghtesad Novin Bank, en 2001. Actualmente, Mohammad Sadr Hashemi Nejad es presidente Stratus Holding Group, uno de los mayores conglomerados de la construcción de viviendas y carreteras de Irán.

Sadr y otros ordenaron que los pagos se hicieran a través de bancos estadounidenses a las cuentas bancarias de Stratus Turquía o Clarity en el banco en Suiza. La mayoría de los fondos se transfirieron a otra entidad offshore ubicada en las Islas Vírgenes Británicas, que fue incorporada por Sadr y otros en 2009. El 1 de febrero de 2012, Clarity transfirió más de $ 2,000,000 de ganancias del Proyecto directamente a los Estados Unidos. Esas ganancias se utilizaron para comprar bienes inmuebles en California.

Tras ser arrestado, el gobierno le confiscó propiedades de Sard en Maryland, Washington, DC; Malibú (California), incluyendo unas granjas de pistachos en ese estado.

De ser hallado culpable, Sard enfrenta una condena máxima de 125 años de cárcel y una millonaria sentencia de dinero.