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Cuatro posibles cambios de jugadores a darse en la NBA

El 6 de febrero es la fecha límite para que las franquicias hagan cambios directos
INCÓMODO. Love demostró no estar a gusto en Cleveland / EFE

INCÓMODO. Love demostró no estar a gusto en Cleveland / EFE

En poco menos de un mes, la NBA tendrá en sus equipos cambios que podrían ser muy llamativos. Las gerencias desde ya trabajan para incluir en sus plantillas a piezas que se encarguen de potenciar su juego, todo con la misión de alcanzar los puestos de playoffs, en caso de no estar entre los ocho primeros de su respectiva conferencia, o afianzarse en esos sitios que aseguran el boleto a la segunda fase del campeonato de baloncesto más competitivo del planeta.

El 6 de febrero aparece en el calendario como la fecha límite para que las franquicias hagan cambios directos, transacciones que desde hace varias semanas ha puesto sobre la mesa de los medios de comunicación y los fanáticos de la disciplina los nombres de basquetbolistas de alto nivel que más temprano que tarde podrían vestir otro uniforme sin verse en la obligación de probarse en la agencia libre.

En un mar de nombres, cuatro están por encima del resto, no solo por su calidad y pasado exitoso, también porque sus posibles movimientos podrían abrir la puerta a modificaciones en el mercado de agentes libres de la temporada 2020-2021.

Kyle Kuzma

El versátil ala-pivot de los Lakers de Los Ángeles fue el único protegido que no vio abierta la puerta de salida en el offseason de 2019, lapso en el que los californianos, luego de varios meses de interés público, lograra hacerse con los servicios de un interno élite como Anthony Davis. Mientras se discutía su incorporación a los laguneros, en Nueva Orleans, desde donde llegó el espigado atleta, se barajaron muchos nombres como compensación, y pese a que en la lista salía a relucir Kuzma, finalmente fue el único de esa joven camada angelina en quedarse.

Hay fe, mucha fe en él, no solamente en Los Ángeles, el baloncesto de la NBA entiende que se trata de esos raros elementos que cuentan con la posibilidad de imponerse en la pintura por su posición natural; sin embargo, se muestra lo suficientemente ágil como para hacer el trabajo ofensivo desde la media y larga distancia.

En su periplo por la campaña 2019-2020, se vio bastante bien conectado a Davis y LeBron James, figuras de los Lakers, aunque desde las oficinas no tendrían problemas en escuchar ofertas por él.

Los Bulls de Chicago lucen como los favoritos para hacerse con sus servicios, un trueque que podría llevar desde Illinois hasta California a jugadores de la talla de Kris Dunn y Otto Porter. Con Jamesy Davis, en Los Ángeles no aspiran a contar con otro hombre élite; todo lo contrario, la obligación en el presente pasa por dar la bienvenida a basquetbolistas de rol que logren asumir sus cargos sin ver como un problema el hecho de verse opacados por los dos antes mencionados.

Kevin Love

Hay sensaciones difíciles de esconder. En ocasiones, el posible poner la basura bajo la alfombra sin que los demás se den cuenta, pero en otra ocasiones es imposible. Kevin Love es el vivo ejemplo de los dos casos.

Primero, y como reconoció hace ya varios meses, lidió con ansiedad, ataques de pánico y depresión, padecimientos que supo tapar a la perfección y que confesó tiempo después a través de una carta en la que invitaba a sus seguidores a no ver como un problema el hecho de hablar sobre los temas que generaban mayor ansiedad en sus vidas.

Pese a ser aplaudido por propios y extraños tras ese comunicado, su figura hoy atraviesa otra situación sombría, aunque netamente deportiva y que para su fortuna no se compara con lo anteriormente expuesto.

Visto de una forma simple: no quiere jugar con los Cavaliers.

La gloria logró saborearla con el título de 2016 frente a los Warriors de Golden State, una serie épica y en la que tuvo una participación oportuna para ayudar a guiar a los de Ohio a sumar la primera corona de su historia en la NBA.

Pero ahora todo es diferente. Así lo demostró la noche del 4 de enero, cuando no escondió su frustración en una ofensiva que pudo pecar de lenta; sin embargo, esos trapos sucios se lavan en casa y ese privilegio de ocultar las grietas no fue parte en ese instante del destacado interno. La reacción dio la vuelta al mundo, con la displicencia de quien no se siente cómodo en un sitio y hace todo lo posible por no ser tomado en cuenta.

Portland se asoma como el destino perfecto, pues es nativo de Oregon y siguió desde pequeño a los Trail Blazers.

Andre Drummond

Con el inicio de cada temporada de la NBA hay una constante que parece ser fija mientras él esté sano. Andre Drummond, centro de los Pistons de Detroit, se impone zafra a zafra en la estadística de rebotes, con números increíble que ya parecen absurdos, como sacados de una fábula difícil de creer, pero que, una vez sale al tabloncillo, tiene en el de los de Michigan a uno de los internos con la mayor capacidad para bajar balones de toda su generación.

No obstante, los constante fracasos de la organización le abriría la puerta de salida, siendo así una figura apetecible aún dentro de un sistema de juego que desde hace ya algunos años pondera el poder de sus tiradores, especialmente de los perimetrales, en detrimento de la fortaleza que hace algunas décadas le puso color y mucho roce a la liga.

Entre los rumores que más ruido han hecho en las últimas semanas aparecen tres organizaciones por encima del resto: Celtics de Boston, Mavericks de Dallas y Raptors de Toronto.

De momento todo luce bastante prematuro, pero, apartando lo que podría aportar desde el plano deportivo a cualquiera de las tres, si no es que aparece algún outsider para llevárselo, la ventaja sería de los tejanos y canadienses ante lo que es notorio y público, como su amistad con Kristaps Porzingis, interno de los Mavericks, y Kyle Lowrie, base de los campeones defensores.

Si ese sentimiento se impone, el cambio de aires del gigante Drummond sería todo un hecho.

Chris Paul

Al momento de conocerse sobre el cambio entre Rockets de Houston y Thunder de Oklahoma City, transacción que involucró a Russell Westbrook y Chris Paul, se presumió que la estadía de este último en su nuevo equipo sería no más que un trámite de días antes de ser tomado por otra franquicia.

Pero aún a esta fecha el destacado armador sigue haciendo las labores con el mencionado equipo.

Pese a lo descrito, las opciones de ser tomado como moneda de cambio siguen siendo enormes, más cuando combinados con claras opciones de playoffs y que buscan hacer de su juego una dinámica aún más veloz se trata.

Ahí aparece el Heat de Miami, una de las más gratas sorpresas de la campaña y que lucha no solo por jugar la postemporada, también aspira a uno de los primeros lugares en la Conferencia del Este. Llevarlo a sus filas sería potenciar a un grupo que ya cuenta con un líder de la talla de Jimmy Butler, por lo que, si llegase a concretarse, se trataría de uno de los movimientos más interesantes de la zafra.



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