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Los residentes de Culmore no están solos

Organizaciones comunitarias y Kaiser Permanente trabajan para aliviar las necesidades del vecindario
INMIGRANTES. Las campañas a favor de los inmigrantes son acciones permanentes que lleva adelante VACOLAO. | FOTO: Cortesía VACOLAO

INMIGRANTES. Las campañas a favor de los inmigrantes son acciones permanentes que lleva adelante VACOLAO. | FOTO: Cortesía VACOLAO Cortesía VACOLAO

ESTATUS. La organización de abogados Just Neighbors ayuda a los inmigrantes en su largo recorrido para obtener la residencia. | FOTO: Cortesía Just Neighbors

ESTATUS. La organización de abogados Just Neighbors ayuda a los inmigrantes en su largo recorrido para obtener la residencia. | FOTO: Cortesía Just Neighbors

AUXILIO. El Legal Aid Justice Center auxilia a los habitantes de Culmore cuando son víctimas de desalojos extrajudiciales, no les pagan sus salarios o sufren maltrato laboral. | FOTO: Cortesía Legal Aid Justice Center

AUXILIO. El Legal Aid Justice Center auxilia a los habitantes de Culmore cuando son víctimas de desalojos extrajudiciales, no les pagan sus salarios o sufren maltrato laboral. | FOTO: Cortesía Legal Aid Justice Center

PANDEMIA. La entrega de alimentos es una de las tareas más urgentes que durante esta pandemia lleva adelante el MCCP en Culmore. | FOTO: Cortesía MCCP

PANDEMIA. La entrega de alimentos es una de las tareas más urgentes que durante esta pandemia lleva adelante el MCCP en Culmore. | FOTO: Cortesía MCCP

CARENCIAS. Inseguridad alimentaria y falta de salud afectan a la comunidad de inmigrantes de Culmore.  | FOTO: Cortesía VACOLAO

CARENCIAS. Inseguridad alimentaria y falta de salud afectan a la comunidad de inmigrantes de Culmore. | FOTO: Cortesía VACOLAO

ALIMENTOS. Las carencias de los residentes de Culmore vienen de tiempo atrás y el Centro Islámico Dar Al Hijrah, aparte de otros servicios, distribuye alimentos. | FOTO: Cortesía Centro Islámico Dar Al Hijrah

ALIMENTOS. Las carencias de los residentes de Culmore vienen de tiempo atrás y el Centro Islámico Dar Al Hijrah, aparte de otros servicios, distribuye alimentos. | FOTO: Cortesía Centro Islámico Dar Al Hijrah

Las víctimas de la miseria quienes han migrado desde Guatemala, Honduras, El Salvador y otros países, tampoco han podido escapar de esa densa silueta de infortunios en su nuevo hogar: la barriada de Culmore o la “isla de las desventajas”, como calificó un reciente estudio de salud a esa periferia de Falls Church, en el condado de Fairfax.

Vienen de más de 50 países del mundo, pero la mayoría de quienes habitan en los tradicionales edificios rojizos de tres plantas, es latina. Allí el coronavirus encontró a sus huéspedes ideales: pobres, enfermos, apretados e indocumentados.

El 60% de los contagiados del condado de Fairfax corresponde a esa etnia.

Para auxiliarlos están servicios como la Clínica Culmore, El Centro Islámico Dar Al-Hijrah, Legal Aid Justice Center, Just Neighbors y otros. Desde 2019 a este esfuerzo se juntó Kaiser Permanente, un proveedor de salud líder en el DMV.

En palabras de Tonga Turner, directora de Salud Comunitaria, Acceso y Salud Social de Kaiser Permanente, la vecindad de Bailey’s/ Culmore fue escogida, “porque es una de las comunidades más desfavorecidas en el norte de Virginia. Incluso antes del coronavirus su población ya sufría la carencia de salud, vivienda económica, transporte, falta de alimentos nutritivos y empleo”. La organización está trabajando para traer inversiones y alianzas a favor de este colectivo.

Oportunidad de un cambio de vida

En este vecindario de inmigrantes, el freno al progreso es su condición de indocumentados. “A menudo las personas elegibles no saben si tienen derecho a algunos beneficios y tampoco saben cómo conseguirlos”, dijo Erin McKenney, directora ejecutiva de Just Neighbors. Su organización de abogados especializados en inmigración sirve a las familias más pobres.

Just Neighbors analiza los casos y determina si son elegibles para la residencia permanente (Green Card). “Si tienen la posibilidad no lo saben ni tienen el dinero. Por 100 dólares, que la mitad de las veces no les cobramos, los acompañamos en ese proceso hasta el final. A veces logramos que el Servicio de Inmigración les perdone sus cobros, pero eso se está poniendo difícil”, lamentó McKenney.

Just Neighbors solo cubre con fondos a un 30% de la clientela, porque el Gobierno pone más trabas y no paran de llegar solicitudes. McKenney, sabe lo que conseguirían con la legalidad: “ganarían protección laboral automática, denunciarían maltratos, optarían por mejores empleos, cobrarían un 25% más, tendrían licencias de conducir y sus familias dirían adiós al miedo y al estrés”.

Por el momento su promesa es: “Estamos para ayudarlos, les diremos si pueden avanzar con sus trámites y ya veremos cómo arreglamos los pagos a Inmigración. Lo importante es saber si reúnen las condiciones para cambiar de estatus migratorio, porque eso les cambiará la vida para bien”.

Pero la pandemia no ha hecho más que inundar de necesidades a la población. “Sin empleo y en alto riesgo de contagiarse, la falta de dinero y el no saber cómo generar ingresos, restarán las posibilidades de legalizarse”, es la reflexión de McKenney.

Al margen de la prosperidad

Los residentes de Culmore son víctimas de adversidades sociales como la falta de salud, alimentos, empleo y legalidad; también los afecta la falta de derechos como consumidores, trabajadores o inquilinos.

Para hacer la diferencia está el Legal Aid Justice Center. “Nuestros abogados van en auxilio de los obreros impagos y maltratados. Si los inquilinos habitan viviendas en estado deplorable o quieren desalojarlos estamos para ayudarlos”, dijo Edgar Aranda-Yanoc, quien es organizador comunitario y se desempeña como enlace entre Legal Aid Justice Center y los inmigrantes. En este tiempo de pandemia, Legal Aid Justice Center encausa sus esfuerzos en la repartición de alimentos, colaborando con el Medical Care for Children Partnership Foundation (MCCP) y World Central Kitchen. “Cuidamos que traigan sus máscaras, cumplan con el distanciamiento y enviamos alertas de los sitios donde conseguir ayuda”, dijo el activista.

A la par del coronavirus hay otra pandemia a la vuelta de la esquina: los desalojos. Para evitar esta tragedia, el Legal Aid Justice Center, junto con otras organizaciones, buscan que la moratoria se extienda más allá del 28 de junio. “En caso de desahucio llámenos al (703) 778-3450”, fue el pedido de Aranda-Yanoc.

Kaiser Permanente sabe que Culmore está al margen de la prosperidad. En el tiempo que llevan reuniéndose, según Turner, “hemos aprendido que los obstáculos vienen de tiempo atrás, pero llegó la hora de cambiar poniendo por delante la igualdad y la justicia. Queremos crear programas que ofrezcan salud y oportunidades”.

Según McKenney, Kaiser Permanente intenta trabajar con y por la comunidad y quiere hacerlo con las organizaciones que ya están en este vecindario. “Entiendo que buscan identificar las claves para conseguir un cambio integral y juntos escoger las prioridades”.

De volverse efectiva la oferta de trabajar por la salud y la alimentación que promete Kaiser Permanente, McKenney cree que “la gente podrá mejorar sus condiciones y los niños progresar académicamente; nos está ayudando a entender los problemas para no solo poner parches a esta situación”.

Un plan ya está listo

En este vecindario, de acuerdo a Aranda-Yanoc, la mayoría viene de Guatemala, El Salvador y Honduras. Algunos llevan viviendo en el área desde hace 20 años y otros acaban de llegar. Su estatus migratorio es mixto, sus hijos son ciudadanos y no todos los padres de familia tienen papeles.

Aranda-Yanoc destaca el esfuerzo de Kaiser Permanente por entender y reunirse con las organizaciones que dan apoyo real a la comunidad, como Culmore Partners, dirigida por Nandre Navarro; Second Story, la Clínica Culmore, el Centro Islámico, iglesias como la St. Anthony o representantes de la Policía, como el oficial Eddy Azcarate.

Según Kaiser Permanente, los grupos de color y los inmigrantes, llevan la carga más pesada del coronavirus, con mayores contagios, hospitalizaciones y fallecimientos.

“Ese desproporcionado impacto tiene mucho que ver con la pobreza e inequidad enquistadas desde hace mucho tiempo en Bailey’s/Culmore”, dijo Turner. “Contribuir a la igualdad racial y justicia social nos anima a invertir en nuestra comunidad”.

Kaiser Permanente tiene otra proposición: hacer buen uso de su liderazgo como proveedor de salud para que la voz de esta comunidad se escuche entre los legisladores, los filántropos, las escuelas, los promotores inmobiliarios y otros.

Las líneas generales que Kaiser Permanente tiene para apoyar a Culmore son: aliarse con las clínicas comunitarias y otros proveedores, ofreciendo subsidios, entrenamiento y asistencia a los afectados del coronavirus.

Poner a disposición su Programa de Beneficencia de Cobertura de Salud es su otra oferta para dar atención de salud a bajo costo al vecindario de Culmore, incluidos los refugiados e inmigrantes. Además, pronto lanzará un programa de exámenes médicos y de conexión directa a las clínicas comunitarias y otros servicios.

La puesta en marcha de la iniciativa para conectar, a través de una plataforma digital compartida, a las organizaciones de base, los proveedores de salud y las agencias y organismos públicos de Viriginia DC y Maryland, es parte de su plan, para facilitar el trabajo de los servicios sociales.

“Sabemos que, si nos comprometemos en apoyar la salud de las comunidades, tenemos que invertir en factores determinantes como la alimentación, educación, asistencia social, oportunidades laborales y vivienda”, concluyó Turner.



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