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¿Por qué los pacientes con coronavirus pierden el olfato y el gusto?

La pérdida del olfato parece ser un síntoma patognomónico, es decir, que por sí solo permite establecer un diagnóstico
OPCIONES. Una vez que el virus entra en las células forma una cubierta con la membrana celular como si fuese un escudo que la sujeta, “agarrándose” a los receptores ACE2.

OPCIONES. Una vez que el virus entra en las células forma una cubierta con la membrana celular como si fuese un escudo que la sujeta, “agarrándose” a los receptores ACE2. EFE

Los síntomas del coronavirus son más cada semana y pocos órganos se están salvando de esta enfermedad. El cansancio, fiebre, dolor de cabeza y problemas pulmonares graves continúan siendo característicos.

Añadidos a esos malestares está también la pérdida del olfato (anosmia) y el gusto (disgeusia). Ambos pasan muchas veces desapercibidos para el paciente y también para médicos. Sin embargo, puede atacar en un caso leve como ha sucedido en Estados Unidos o como en Italia que se detectó en casos graves.

La anosmia, o pérdida del olfato, es un síntoma conocido recientemente.

Pero, ¿Por qué se pierde el olfato?

El virus SARS CoV-2 es atraído por los nervios: cuando penetra en la nariz, en vez de atacar la mucosa como otros virus, ataca el nervio olfativo y bloquea las moléculas del olor. En principio se trata de una afección local.

Este virus se cuela en nuestras células y utiliza dos proteínas de la superficie para entrar en ellas: ACE2 (Angiotensin converting enzyme II) y TMPRSS2 (transmembrane serine protease 2).

La proteína ACE2 es el receptor para una hormona llamada Angiotensina 2, que entre otras cosas regula la presión arterial. Mientras que el virus tiene una proteína clave llamada proteína S, que funciona como una llave para que pueda unirse a la proteína ACE2, el receptor o “cerradura”.

En ese momento entra en acción la proteasa TMPRSS2, una enzima que corta la proteína S en dos fragmentos, S1 y S2, lo que permite la incursión del virus mediante un proceso conocido como endocitosis.

Una vez que el virus entra en las células forma una cubierta con la membrana celular como si fuese un escudo que la sujeta, “agarrándose” a los receptores ACE2. Y así tiene vía libre para invadirnos, relató el portal de noticias BBC.

Algunos médicos detectaron muchos casos de personas que solo presentaban este síntoma sin tener la nariz congestionada. “Nos pareció raro”, confía a la AFP el otorrinolaringólogo Alain Corré, del Hospital Rothschild de París. Junto a su colega Dominique Salmon del hospital Hôtel Dieu, hicieron la prueba a unos 60 pacientes con anosmia: el 90% eran positivos.

La pérdida del olfato parece ser un síntoma patognomónico, es decir, que por sí solo permite establecer un diagnóstico. “En el contexto actual, si usted tiene anosmia sin congestión nasal, es que es positivo a la COVID-19, no vale la pena ni pasar el test”, según el doctor Corré.

En ese caso, hay que aislarse para no contagiar a los demás, pero el síntoma en si no es grave.

Además de los síntomas ya mencionados, el COVID-19 genera problemas para respirar, escalofríos y dolores corporales. El virus también puede causar neumonía, es decir, inflamación en los pulmones y llenar de agua los alvéolos.

Fuente: El Salvador