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El despido del Director de Ciberseguridad por Trump “cruza la línea” según WIRED

Esta situación marca un nuevo punto de inflexión en el rechazo de Trump a los resultados de las urnas
Trump destituyó a Christopher Krebs, director de la Agencia de Ciberseguridad de los Estados Unidos. | FOTO: Andrew Harrer — Bloomberg |

Trump destituyó a Christopher Krebs, director de la Agencia de Ciberseguridad de los Estados Unidos. | FOTO: Andrew Harrer — Bloomberg | Andrew Harrer — Bloomberg

En medio de las acusaciones de Donald Trump al sistema electoral, y conocidas las teorías sobre la narrativa que el magnate ha utilizado desde 2016 para fortalecer su discurso de poder, el mandatario ha destituido al que fuese director de la Agencia de Ciberseguridad de los Estados Unidos luego de que este dijese que las recientes elecciones habían sido transparentes.

Como ya es usual, Trump hizo este anuncio a través de su cuenta de Twitter:

“La reciente declaración de Chris Krebs sobre la seguridad de las elecciones de 2020 fue muy imprecisa, ya que se produjeron abusos y fraudes masivos, como el voto de personas muertas, la prohibición de que los observadores electorales entraran en los centros de votación, "fallos" en las máquinas de votación que cambiaron los votos de Trump a Biden, el voto tardío y muchos más. Por lo tanto, con efecto inmediato, Chris Krebs ha sido despedido como Director de la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura”

Ese mensaje rápidamente recibió la etiqueta que últimamente la red social ha puesto a varios mensajes del mandatario en el que señala que esos mensajes están ‘en disputa’.

Se trata del desenlace de una batalla que llevaba desarrollándose por más de dos semanas entre Chris Krebs y Trump. La realidad de este asunto es la función que tiene Krebs al frente de la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura (CISA), que es defender y proteger las elecciones de noviembre, una cuestión que chocó con la reticencia del presidente a aceptar sus resultados.

Esta situación marca un nuevo punto de inflexión en el rechazo de Trump a los resultados de las urnas. A diferencia de períodos presidenciales anteriores, la administración Trump se ha llenado de burocracia para dificultar la futura transición al gobierno Biden-Harris. Esta situación rompe con la tradición institucional de no tomar acciones contundentes tras las elecciones.

Es evidente que el ejercicio de control de rumores demostró ser parte integral de uno de los aspectos más sorprendentes de la elección presidencial de este año: Después de que el ataque en distintos frentes de Rusia en 2016 provocara cuatro años de lucha para proteger y defender las campañas de 2020, el gobierno de los Estados Unidos y los secretarios de estado de la nación lograron sortear con éxito una elección tensa y compleja en medio de la pandemia sin grandes interferencias extranjeras y sin ninguna acusación grave de fraude o piratería informática.

Krebs puede ser la única figura que ha salido de la administración con una mejor reputación que cuando entró en ella, pues no se echó atrás ante un desafío sin precedentes. Sus propios tweets y el sitio de Control de Rumores, creado por el Departamento de Seguridad Nacional, asumieron la desinformación del presidente al principio de forma indirecta y luego cada vez más directamente, incluso haciendo referencia específica a las mentiras difundidas desde el Despacho Oval.

El despido de Krebs se esperaba desde hacía algunos días, cuando el aumento de funcionarios que no eran leales a Trump aumentó.

Y aún así el CISA siguió adelante. El jueves por la noche, la agencia emitió una fuerte y notable declaración firmada por casi todos los principales funcionarios en las elecciones de EE.UU., incluyendo el presidente de la Comisión de Asistencia Electoral de EE.UU., los presidentes de la Asociación Nacional de Secretarios de Estado y la Asociación Nacional de Directores de Elecciones Estatales, así como otros líderes de la seguridad. "Las elecciones del 3 de noviembre fueron las más seguras de la historia americana", dijeron juntos. En negrita, la declaración continuó: "No hay evidencia de que ningún sistema de votación haya borrado o perdido votos, cambiado votos, o haya sido comprometido de alguna manera."



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