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Paciente mexicana con 70% de daño pulmonar supera el COVID-19

Su estado de salud fue muy delicado
Foto referencial de una sala de emergencias de un hospital. Foto: PxHere

Foto referencial de una sala de emergencias de un hospital. Foto: PxHere

Después de permanecer tres semanas internada grave y con daño pulmonar de un 70 por ciento por COVID-19, Claudia de 51 años de edad, originaria de Arteaga, ganó la batalla al virus, en el Hospital General de Zona número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Saltillo, Coahuila.

La paciente narro su experiencia y dijo “en el área COVID-19 hueles y sientes la muerte. La gente no entiende la experiencia tan dura que es estar ahí”,

A decir de Claudia, su experiencia en el Seguro Social le cambió la vida. Vio morir pacientes, sintió el esfuerzo y la angustia de los doctores al tratar de salvar vidas.

La doctora Mitzi Melisa Pérez Castillo, especialista en cardiología y parte del Equipo de Respuesta COVID que estuvo a cargo del caso de Claudia, explicó que la paciente ingresó con un daño severo en más del 70 por ciento de sus pulmones.

Aunque no padece comorbilidades, comentó, su estado de salud fue muy delicado y de no haberse atendido en forma inmediata el resultado hubiera sido fatal.

Claudia es una mujer viuda que se dedica al comercio. Cuando enfermó asistía a los ensayos de una obra teatral en la que participaría como cantante; sin embargo, a la fecha no sabe dónde se contagió.

Relató que lo primero que sintió fue malestar en el estómago y pensó que algo no le había caído bien, luego irritación en la garganta; su explicación fue que había cantado mucho, y al notar escurrimiento nasal lo atribuyó a un resfriado.

El médico particular que consultó le dijo que no había necesidad de hacerse prueba y le aseguró que no era COVID-19, lo cual, a decir de Claudia, fue un error que complicó su situación de salud, ya que no tomó las precauciones ni el aislamiento necesario, dejó pasar el tiempo hasta que estuvo al borde de la muerte y había contagiado a sus hijas.

“Empiezas a sentir miedo, me preocupaban mis hijas porque no sabía si podrían enfrentar el mundo solas, pero al mismo tiempo te sientes tan mal que lo único que quieres es un alivio”, compartió… cuando salí del hospital no podía agarrar un vaso con agua y no tenía energía. Mi cuerpo se deterioró, bajé 10 kilos, mi piel estaba toda colgada, parecía una anciana de 70 u 80 años y no podía comer; dormía con la luz prendida para espantar el miedo que me dejó la enfermedad”, expresó.

A tres de meses su regreso a casa, Claudia apenas comienza a hacer una vida normal, aunque señaló que con el frío le duele el pecho.

Con información de Excélsior



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