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EFE

Las comparsas de adultos bailando al son de la música se dirigen hacia la plaza principal y se les conoce como “viejedas”.

México- Existe en México una particular zona llamada la Huasteca, que comprende regiones de los estados de Hidalgo, San Luis Potosí y Veracruz. Allí se celebran las fiestas de Xantolo, donde calles y cementerios se convierten en una alegoría de la muerte, con danzas conocidas como “huehuadas”.

A los danzantes disfrazados se les llama “huehues” y a las danzas “huehuadas”. Esta forma diferente de celebrar el 2 de noviembre, Día de Muertos, se puede admirar en la Huasteca veracruzana y en la Huasteca potosina, siendo los municipios más pintorescos de esta última, San Vicente Tancuayalab, Tanquián y Tampomolón.

En El Higo, Veracruz, las fiestas tradicionales de Xantolo comienzan el 30 de octubre y terminan el 2 de noviembre. Todavía el día 3 continúan los bailes en los cementerios. No hay que olvidar a los difuntos.

MÁSCARAS DE PAPEL MACHÉ.

Los vecinos del municipio pueden invitar a los “huehues” para que acudan a sus hogares para danzar en honor a sus muertos. La particularidad de estas fiestas es la utilización de unas máscaras inmensas de papel maché o de cartón que se cuelgan alrededor de la plaza del pueblo, de las fachadas de las casas, en las farolas y en edificios públicos como el de la Presidencia Municipal.

El 1 de noviembre se celebra un concurso de arcos, que son los altares de Muertos. La mayoría de participantes son escuelas.

Aparecen las comparsas de adultos bailando al son de la música y se dirigen hacia la plaza principal. Se les conoce como “viejadas”. Esto es así porque la mitad de los “huehues” van vestidos de mujer.

El concurso de baile de adultos se lleva a cabo el 2 de noviembre. El cronista Homero Adame narra en el blog “Mitos y Leyendas de México” (http://mitosyleyendasdemexico.blogspot.co.uk/) esta fiesta en El Higo:.

“Durante el día observamos que la mayoría de los participantes usan máscaras de plástico, de tela o de papel con motivos muy variados; sobresalen algunos personajes populares del cine de terror hollywoodense. Es en la noche, durante el concurso, cuando las comparsas sacan sus máscaras artesanales de madera porque ésta es una de las reglas explícitas so pena de quedar eliminadas. Nos alegra oír que durante el concurso las máscaras no pueden llevar motivos modernos; es obligatorio que sean tradicionales. Asimismo, la ropa de los participantes debe ser tradicional y no se permite que utilicen tenis o sonajas de plástico”.

CON BROCHE DE ORO.

Una forma interesante de cerrar este recorrido con broche de oro es visitar Tempoal de Sánchez, donde se concentra la mayoría de los “huehues”. Por estas fechas la radio local solo emite música tradicional con los sonidos y compases huastecos. Más tarde se monta una exposición de máscaras de madera que han sido utilizadas por los danzantes.

Para Adame, “el origen de estas danzas se remonta a la época en la que los tének pagaban tributo a los aztecas, siendo estos quienes introdujeron varias tradiciones a la región. Las comparsas en aquellos años eran conformadas por pueblos o familias y a los ganadores se les exentaba de pagar tributo por un año. La tradición se mantuvo en la región Huasteca donde todavía se habla el idioma tének (huasteco)”.

Cabe señalar que en esta región todavía existen muchas comunidades donde se habla el náhuatl y cuyas tradiciones son algo distintas a las del tének, como por ejemplo en Tamazunchale, en Coxcatlán y en casi todos los pueblos de la Huasteca hidalguense.

Aunque las fechas convencionales para estas fiestas son alrededor del 1 y 2 de noviembre, lo cierto es que en la Huasteca los preparativos para Xantolo se inician el 29 de septiembre o día de los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael (todos ellos guerreros celestiales dentro del sincretismo ideológico de los tének) y concluyen el día 30 de noviembre, cuando en muchas comunidades se festeja al apóstol San Andrés, aunque ninguna lo tenga como su santo patrón.

En definitiva, un paseo por esta zona de México, le mostrará la máxima expresión festiva y popular de la Huasteca. Se trata de una celebración en que lo efímero converge con lo permanente. Siendo lo permanente la fuerza vital que perdura incluso después de la muerte para unir a los muertos con los vivos.

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