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50 años sin JFK

El 22 de noviembre de 1963 una bala acabó con la vida del presidente Kennedy en Dallas, Texas. Y nació una leyenda.

La presidencia de John Fitzgerald Kennedy protagonizó momentos climáticos de la Guerra Fría, cuando la confrontación entre la Unión Soviética y Estados Unidos parecía acercar al mundo a la debacle nuclear.

La Primera Dama tuvo siempre un sentido histórico de lo que le había ocurrido. Ella pidió que se encendiese la “Llama Eterna” sobre la tumba de su esposo en el Cementerio de Arlington.

Kennedy autorizó la expansión del intervencionismo  estadounidense en Vietnam y fracasó en su intento de invadir Cuba.

Pero fue también el presidente de la esperanza y del servicio al país. De la “guerra contra la pobreza” y del compromiso por los derechos civiles. Su muerte agrandó su figura y surgió la leyenda.

La noche de aquel 22 de noviembre su viuda, Jacqueline Kennedy llegó a la Base Andrews en Maryland.

Una foto de la agencia de noticias AP la muestra de la mano de su cuñado Robert. Ojos mirando al vacío, labios herméticos. Vestía el mismo traje de chaqueta rosado de su viaje a Texas, pero con manchas de sangre. Ese vestido permanece hoy almacenado en los National Archives de College Park, Maryland.

La Primera Dama tuvo siempre un sentido histórico de lo que le había ocurrido. Ella pidió que se encendiese la “Llama Eterna” sobre la tumba de su esposo en el Cementerio de Arlington. Ella le pidió a su hijo John —de 3 años— que saludase militarmente al paso del féretro de su padre en DC. La viuda de 34 años le diría luego a la revista Life: “habrá grandes presidentes otra vez, pero nunca habrá otro Camelot”.

A 50 años del atentado que le costó la vida al presidente Kennedy, persiste el mito y las teorías de la conspiración

El presidente John Fitzgerald Kennedy y su esposa, Jacqueline, llegaron a Texas el 21 de noviembre de 1963 en visita oficial. El 22 los recibió en Dallas un sol perfecto y un cielo azul sin mácula. Poco después el cuadro idílico se rompería a manos de un pistolero y todo un país, sumido en el llanto, perdería la inocencia aquel año caliente de la guerra fría.

Kennedy había jurado su cargo el 20 de enero de 1961. Su presidencia, trágicamente interrumpida, duró 1.036 días. Fue el primer presidente de religión católica, el más joven en ser elegido —44 años— y el cuarto en ser asesinado.

En su corto mandato establece iniciativas contra la pobreza, de servicio como “Peace Corps”, y de derechos civiles. Apoyó la carrera espacial y el control de armas con la Unión Soviética. Su fracaso de invadir Cuba para derrocar al régimen de Fidel Castro deterioró sus relaciones con la CIA.


EL MITO. John F. Kennedy, Brookline, Massachusetts. 29 de mayo, 1917—  Dallas, Texas, 22 de noviembre, 1963.

EL MITO. John F. Kennedy, Brookline, Massachusetts. 29 de mayo, 1917—  Dallas, Texas, 22 de noviembre, 1963.

El joven John F. Kennedy Jr. (d), de tres años de edad, saluda al paso del féretro que contiene los restos mortales de su padre, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, durante su traslado desde la catedral de San Mateo hasta el cementerio nacional de Arlington. También aparecen en la imagen, Edward Kennedy (c); la hija del presidente, Caroline Kennedy; el actor Peter Lawford; Jacqueline Kennedy y el fiscal general, Robert Kennedy.

El joven John F. Kennedy Jr. (d), de tres años de edad, saluda al paso del féretro que contiene los restos mortales de su padre, el presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy, durante su traslado desde la catedral de San Mateo hasta el cementerio nacional de Arlington. También aparecen en la imagen, Edward Kennedy (c); la hija del presidente, Caroline Kennedy; el actor Peter Lawford; Jacqueline Kennedy y el fiscal general, Robert Kennedy.

ÚLTIMO VIAJE. El féretro de JFK deja la Casa Blanca y se dirige al Capitolio el domingo 24 de noviembre de 1963.

ÚLTIMO VIAJE. El féretro de JFK deja la Casa Blanca y se dirige al Capitolio el domingo 24 de noviembre de 1963.

ELM STREET. En esta calle de Dallas sonaron los disparos que mataron a Kennedy el 22 de noviembre de 1963.

ELM STREET. En esta calle de Dallas sonaron los disparos que mataron a Kennedy el 22 de noviembre de 1963.

TIRO. Ruby le dispara a Oswald el 24 de noviembre DE 1963.

TIRO. Ruby le dispara a Oswald el 24 de noviembre DE 1963.

Palm Beach , 01/06/1963.- John F Kennedy junto a su esposa Jacqueline, y sus hijos John - John y Caroline después de asistir a una misa privada, el Domingo de Pascua. Según un anuncio de la Casa Blanca la señora Kennedy espera un bebé para a agosto.

Palm Beach , 01/06/1963.- John F Kennedy junto a su esposa Jacqueline, y sus hijos John – John y Caroline después de asistir a una misa privada, el Domingo de Pascua. Según un anuncio de la Casa Blanca la señora Kennedy espera un bebé para a agosto.

"La LLama Eterna" guarda la tumba de JFK en el Cementerio de Arlington, en Virginia.

"La LLama Eterna" guarda la tumba de JFK en el Cementerio de Arlington, en Virginia.

Kennedy fue también el presidente que vivió con una Primera Dama que cambiaría la Casa Blanca. Y el presidente al que Marilyn Monroe le cantó el “Happy Birthday” en el Madison Square Garden de Nueva York, en mayo de 1962.

Y desde que fue asesinado en Dallas, el mito de Kennedy no ha dejado de crecer. Al igual que las teorías que tratan de explicar el magnicidio. Un reciente sondeo de The Associated Press indica que un 59% de los estadounidenses no creía que Lee Harvey Oswald hubiera actuado solo cuando le disparó al presidente desde el sexto piso de un edificio de la calle Elm en Dallas. Esto contradice la conclusión, en 1964, de la Comisión Warren encargada de investigar el atentado.

El historiador Sean Cunningham asegura que toda teoría de la conspiración conlleva “paranoia y pánico” pero ayuda a muchos a encontrar respuestas.

¿Era un loco Oswald o una marioneta en manos de la CIA? ¿Un desequilibrado que en plena guerra fría aireó su atracción por la Unión Soviética y Cuba? ¿Un perdedor que después de matar al presidente se va a su casa agarrando un bus y un taxi para luego, inexplicablemente, salir a la calle y que lo reconozca un policía, a quien también dispara de muerte, y se mete en un cine donde es detenido, poco después, en la oscuridad de la sala?

Ya detenido, un joven reportero —Jim Lehrer, hoy en PBS en Washington— le gritó a Oswald: “¿Mataste al presidente?”. La respuesta fue: “Yo no he matado a nadie”. Poco después, Jack Ruby —un oscuro personaje con contactos mafiosos— dispara y mata a Oswald delante de la policía.

Talvez en este caso, la extraña realidad supere a cualquier ficción imaginable.  ¿O no?

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