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La clave para comprar viviendas embargadas

La crisis económica puso de moda los términos foreclosure, ejecutada, embargada o reposeída y se hicieron tan comunes que dominaban las conversaciones de los compradores de propiedades.

Se hicieron tan populares al extremo de que muchos llamaban a su agente de bienes raíces diciendo que sólo comprarían casas si eran en foreclosure. Con esto se referían a las propiedades que el banco “quitaba” a sus propietarios por falta de pago.

Ya a fines de 2013, no quedan tantas en el panorama pero analistas dicen que no se ha terminado la disponibilidad y que incluso todavía se verán muchas en el mercado en 2014. El tiempo dirá.

A continuación, algunas de las ventajas de los “foreclosure”:

—Precios más bajos. Definitivamente el primer punto que miran los compradores.

Pero los precios más bajos son cosa del pasado. Hay que recordar que los precios y valor los determina el mercado, lo que quiere decir que si se está vendiendo a precios más altos, también las embargadas subirán de precio. Si no se aprovecharon las gangas, podría ser muy tarde.

—La mayoría representan una excelente inversión. Al ser compradas a precios bajos y ahora que han empezado a subir los precios, con una casa reposeída se asegura un retorno de inversión a muy corto plazo.

No sólo se puede obtener la suma pagada por la vivienda sino tener ganancias casi de inmediato, algo que se dejó de ver durante la recesión.

—Tienen buen margen para remodelar. Si se compró a buen precio y se quiere invertir cambiando cocinas, baños, construyendo piscina o una terraza, es posible que no haya que preocuparse por “sacarla del mercado”. Así se denominan a las propiedades que se les invierte mucho dinero por encima del valor de la casa y que luego no se puede recuperar, porque al compararla con otras propiedades similares, su precio es demasiado alto.

Pero los foreclosures también tienen sus desventajas y las siguientes son algunas de ellas:

—Proceso de compra más tedioso. Aunque la mayoría no se venden en subastas oficiales, sí se usan las múltiples ofertas para escoger al mejor postor.

Así que no basta que al comprador le guste una casa y ofrecer un precio adecuado o ajustado al precio de venta para obtenerla. También como los dueños son los bancos el tiempo de espera para saber si aceptan o no la oferta, es mucho más largo que en otro tipo de compra.

—Necesitan mejoras inmediatas. Desde la frustración de unos propietarios que mejor destruyen sus viviendas antes de entregarlas en buen estado al banco (que puede tener implicaciones legales) hasta la delincuencia rampante que es común en casas por largo tiempo deshabitadas, las casas reposeídas por lo regular necesitan mejoras no cosméticas, sino, para ponerlas funcionales.

Pueden ir desde un lavamanos hasta fregaderos o equipos electro domésticos porque las necesidades varían por cada propiedad pero requieren un dinero extra por parte de los compradores.

—Problemas legales y financieros. Se supone que cuando se compra una propiedad se recibe libre de gravámenes, es decir de demandas y deudas; también, se supone que su título de propiedad esté “limpio”, lo que implica que esté claro en quiénes son los dueños anteriores y que se ha revisado que éstos tengan la capacidad legal para vender y traspasar el título a su nuevo dueño.

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