El Paso (TX), ene 17 (EFEUSA).- La defensa de Édgar Tamayo Arias pidió hoy una suspensión temporal de la ejecución o la conmutación de la pena por cadena perpetua tras la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que concluyó que Estados Unidos violó los derechos del mexicano a un juicio justo.
En una carta, fechada el 14 de enero, el reo, de 46 años, dice no perder la esperanza de que se le conceda una suspensión para revisar su caso, aunque señala estar preparado física y mentalmente para la decisión que se tome.
La abogada de Tamayo, Sandra Babcock, insistió hoy ante las cortes de Apelaciones estatales y las de Distrito que se conceda una suspensión de la ejecución, ante la decisión de la CIDH, que consideró que a Tamayo se le violaron sus derechos de notificación consular y que además el reo padece retraso mental.
En una carta enviada a Efe por Tamayo, fechada el 14 de enero, el reo, de 46 años, dice no perder la esperanza de que se le conceda una suspensión para revisar su caso, aunque señala estar preparado física y mentalmente para la decisión que se tome.
“Por años me preparé mental y espiritualmente y preparé también a mis padres. Si te digo como paso ahora el tiempo no me lo vas a creer (…) La verdad es que ni pienso en mi fecha. ¿Para qué?”, dice Tamayo en su carta.
La CIDH, de la Organización de Estados Americanos (OEA), instó al gobierno de Texas a “suspender” la ejecución de Tamayo, prevista para el próximo miércoles 22 de enero en el estado de Texas.
“El proceder a su ejecución a este punto constituiría una seria e irreparable violación a los derechos más básicos a la vida salvaguardada por el derecho internacional”, señaló la CIDH.
Babcock dijo que la suerte de Tamayo depende de la decisión de la Junta de Perdones a la que ya habían pedido en diciembre pasado una suspensión de 150 días o la conmutación de la pena de muerte por cadena perpetua.
Tamayo no fue informado al momento de ser detenido en 1994 de su derecho a solicitar la asesoría del consulado de México, lo que constituyó una violación a la Convención de Viena, a la que Estados Unidos está suscrito.
La ejecución constituiría un desacato del estado del “Fallo Avena” emitido en 2004 por la Corte Internacional de Justicia, de la ONU, que ordenó a Estados Unidos la revisión de los casos de 51 reos mexicanos condenados a muerte, incluyendo Tamayo.
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, quien ha pedido a Texas la suspensión, insiste en que no rectificar la violación de la notificación consular pone en riego a los estadounidenses en el extranjero que cuentan con ese derecho.
El vocero del Departamento de Justicia Penal, Jason Clark, informó que Tamayo ha dicho que no tendrá testigos de ejecución y expuso que el mexicano se encuentra en un sector del “Corredor de la Muerte” destinado a aquellos que ya tienen fecha de ejecución.
Tamayo es vigilado constantemente en su celda y cada 15 minutos recibe la visita de un oficial de prisiones, explicó Clark.
El mexicano, originario de Miacatlán, en Morelos (México), dice en su carta que espera que la respuesta de la Junta de Perdones sea positiva y que tengan en cuenta todas las pruebas de que su proceso no fue justo y que merece una revisión.
Babcock señaló que la CIDH es el único organismo que ha revisado las consecuencias de la violación a Tamayo de sus derechos como extranjero detenido en territorio de Estados Unidos.
La abogada consideró que Texas tiene la obligación de responder a sus demandas “de inmediato”. Señaló que según la CIDH, Tamayo hubiera recibido cadena perpetua y no pena de muerte si hubiera sido informado de su derecho de asistencia consular, teniendo en cuenta que no hablaba inglés y desconocía el sistema judicial del país.
El mexicano fue encontrado culpable en 1994 del asesinato del policía Guy Gaddis, y de haber intentado escapar tras el asesinato.
Tamayo es uno de los 13 mexicanos con pena de muerte en Texas y sería el tercero en ser ejecutado después de emitido el “Fallo Avena”.