Cuida de ti
y de los tuyos

Recibe un resumen semanal con noticias y tips de salud

Dirección(Obligatorio)
Al suscribirse, acepta recibir boletines informativos por correo electrónico o actualizaciones de El Tiempo Latino y acepta nuestra política de privacidad. Puede darse de baja en cualquier momento y puede contactarnos aquí.

OBESIDAD INFANTIL

Se trata de un problema que se previene a edad temprana.

• El estudio de Centro Nía se lanza en un momento propicio, en el que está sobre la mesa el tema de la obesidad en las edades más tempranas de la vida.

Una investigación de la Universidad Emory —publicado en el New England Journal of Medicine y realizado con 7.700 niños— encontró que gran parte de la obesidad futura del niño ya se puede detectar a los 5 años, y que casi la mitad de los menores que se convierten en obesos hacia el octavo grado escolar ya tenían sobrepeso en su edad preescolar.

• Por eso, los investigadores piensan que debe haber una ventana de oportunidad para prevenirlo, y “nosotros seguimos empujando nuestra ventana crítica a un momento más y más precoz”, dijo Solveig Cunningham, científica de la universidad, y quien participó del estudio.

• “Estas recomendaciones tratan de crear un programa de servicio de alimentos y educación alimenticia para los niños pequeños del Distrito de Columbia, que sea consistente a lo largo de todos los centros y que proporcione una base para asegurar una nutrición apropiada en la edad preescolar”, enfatizó Bea Zuluaga, directora de Comida y Nutrición de CentroNía que fue la institución en Washington, DC, encargada de liderar el estudio.

• Recomendación: Fomentar la participación de los padres de familia en la educación alimenticia dentro de los centros de cuidado infantil, y crear más incentivos para que los centros mejoren sus programas.

“La meta de este estudio, conducido entre junio y agosto de 2013, fue reunir más información sobre la calidad de los programas de alimentación y educación alimenticia ofrecidos en los centros preescolares en el Distrito de Columbia, así como estudiar las percepciones de diferentes representantes —directores, maestros, padres de familia—, sobre los programas de alimentación y su disposición para mejorar estos servicios”, resume la introducción de un trabajo realizado por CentroNía y la Ciudad, que destaca brechas y necesidades de la nutrición infantil en la capital de la nación.

El informe “Alimentación y educación alimenticia en los centros preescolares, percepciones y necesidades en el Distrito de Columbia” se basa en una serie de encuestas realizadas en 15 centros de cuidado preescolar de una ciudad en donde el 30,4 por ciento de los niños se encuentra bajo el nivel de pobreza. En la misma área geográfica en la que vive la primera dama Michelle Obama, que promueve la buena alimentación y encabeza la lucha contra la obesidad infantil.

El estudio —que se realizó en instituciones licenciadas y que representa a las 8 áreas del Distrito de Columbia— arrojó como resultado que la mayoría de los centros se ajustan a reglas de nutrición, pero aún falta un camino por recorrer.

“Hallamos que de todos los centros de cuidado infantil analizados superaban el límite de azúcar diario recomendado, cuatro superaron el límite de sal y los menúes de dos de ellos, las calorías diarias recomendadas”, expresó a El Tiempo Latino, Bea Zuluaga, Directora de Comida & Nutrición de CentroNía.

“Esto significa que, como comunidad, tenemos mucho trabajo por hacer para ayudar a nuestros niños a comer sano”, agregó.

Entre otros puntos destacados que se concluyeron están:

• El 60% de los centros (9) recibe los alimentos preparados, mientras que el 27% (4) prepara sus alimentos internamente.

• El 53% de los centros informaron que sirve la comida al estilo familiar, que es el recomendado para los niños en un establecimiento de cuidado infantil.

• Los padres fueron los más satisfechos con la comida servida en un 71%, comparado con el 63% de maestros, y el 53% de los directores.

• El 60% de los directores dijeron que sus centros no usan currículo de educación alimenticia.

• Los padres fueron los más satisfechos con la educación alimenticia en sus centros en un 73%, comparado con el 65% de los maestros y el 20% de los directores.

• El 80 % de los maestros considera que es “muy” importante hacer un cambio en la calidad de la alimentación y la educación alimenticia en su centro.

• Uno de cada 3 padres expresó que no le gustaría ver ningún cambio en su centro, en la calidad de la comida.

Algunas de las recomendaciones de CentroNía, tras analizar los resultados del estudio son:

• Crear estándares para un currículo de nutrición diseñado para los niños pequeños.

• Establecer un estándar mínimo de horas dedicadas a la educación alimenticia como parte del desarrollo profesional.

• Fomentar la participación de los padres de familia en la educación alimenticia dentro de los centros de cuidado infantil.

• Más incentivos para que los centros de cuidado infantil mejoren sus programas de nutrición.