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Víctor Melara nació hace 32 años en el barrio latino de Mount Pleasant en Washington, DC, y creció asistiendo a los partidos del D.C. United en el estadio RFK.

Hoy, este joven ejecutivo hijo de Rosa y Víctor Melara, originarios de Apopa, departamento de San Salvador, tiene la responsabilidad como director de relaciones comunitarias del D.C. United de “mejorar” las relaciones entre los hispanos y el club, que han sido cambiantes en los últimos años.

“Cuando se me dio esta oportunidad la acepté inmediatamente porque para mí es algo bien personal. En los primeros años del equipo asistía con mi familia a los partidos en el RFK, especialmente con mi padre que estaba bien orgulloso de que el equipo tuviera a un jugador salvadoreño”, dijo Melara a El Tiempo Latino.

Desde su fundación en 1996, el D.C. United estableció sólidos lazos con la comunidad hispana del área de Washington, siendo el aporte de los latinos dentro y fuera de las canchas parte integral de la consolidación y éxito del club.

Sin embargo, las buenas relaciones entre el club y los aficionados han sufrido altas y bajas a lo largo de 18 temporadas.

“El pasado es el pasado. Yo tengo nuevas ideas, no tengo nada que ver con lo que sucedió y mi compromiso es aportar para mejorar las relaciones con nuestra comunidad. He palpado el compromiso de los dueños y los gerentes y para eso me contrataron”, aseguró Melara, quien creció en el área de las calles 17 y Newton, en DC.

“Fui a la escuela en el área. No jugué fútbol pero era nadador y siempre fanático del DC United”, agregó el ejecutivo quien tenía 14 años cuando se inauguró la MLS en 1996.

Los aficionados latinos, y principalmente los salvadoreños, asistieron multitudinariamente a los partidos de las primeras temporadas del club, siendo un factor importante en el logro de sus tres primeros títulos en 1996, 1997 y 1999.

Esos equipos campeones fueron comandados en la cancha por el salvadoreño Raúl Díaz Arce y los bolivianos Marco Etcheverry y Jaime Moreno, entre otros.

“Yo crecí viendo a esos jugadores y a otros salvadoreños como Mauricio Cienfuegos y Ronald Cerritos”, recordó Melara.

Pero el equipo despidió a Díaz Arce para la campaña de 1998, ante la protesta de cientos de miles de sus compatriotas. Díaz Arce había marcado 23 goles en 1996 y 15 en 1997.

Después de la partida de Díaz Arce en 1998, las relaciones entre el United y los salvadoreños permanecieron congeladas. En el 2000, el club trajo de regreso al prolífico goleador cuscatleco pero el técnico de ese entonces, Thomas Rongen, lo confinó a la banca.

Y si bien es cierto que eso ya es parte de la historia, Melara reconoce que hay mucho trabajo por hacer para un mejor acercamiento. “Una de nuestras prioridades es el nuevo estadio porque queremos educar al público sobre todo lo relacionado con su planificación, financiamiento y construcción. Mucha gente cree que el Gobierno de DC va a financiar el nuevo estadio y eso no es verdad”, afirmó Melara.

“Los residentes deben saber que el estadio no va a afectar sus impuestos porque esto es un proyecto privado. Muchos latinos desconocen que vamos a construir un nuevo estadio”, lamentó Melara sobre el parque que el equipo espera inaugurar a más tardar en 2017.

Pero para el 2017 faltan todavía tres temporadas por cumplirse por lo que el club tendrá que seguir jugando en el antiguo Estadio RFK y habría que impulsar el regreso de los latinos a ese estadio.

“Como salvadoreño, aficionado y ahora enlace con la comunidad para mí es muy importante ese acercamiento. Hay cosas que queremos retomar como promover una mayor participación del equipo en las ligas locales del área”, anticipó Melara.

Es cierto que a los latinos les gusta el fútbol de calidad y si hay un buen espectáculo estarían dispuestos a ir a los juegos del DC. Pero también es verdad que a esa comunidad le gusta cuando en ese equipo o los clubes visitantes hay jugadores de sus países.

En la actualidad, United sólo cuenta en su nómina con el argentino Fabián Espindola, el mexicano-estadounidense Luis Silva y los españoles Víctor Muñoz y Christian Fernández Salas.

Otro tradicional evento que organiza el club y que ha ido perdiendo fuerza en los últimos años es el Festival Latino.

“Queremos rescatar esta actividad y hacerlo en 2014 con mucha fuerza porque es importante para la comunidad”, puntualizó.

Afirmó que también esperan “organizar el torneo de fútbol con clubes de las ligas locales” conocido hasta ahora como la Super Copa del DC United.

Pero lo más importante será que el equipo gane y, particularmente en 2014, tenga un buen arranque que entierre los malos resultados de 2013, cuando finalizó en el último lugar de la clasificación general, con apenas tres partidos ganados y uno de los peores récords en la historia de la liga.

“Indudablemente”, admitió Melara. “Si tenemos un equipo ganador y a jugadores latinos que destaquen eso facilitará las cosas para que los aficionados vayan al RFK”, concluyó Melara.

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