El magnate de los medios de comunicación, Rupert Murdoch, compró los cuatro últimos pisos de One Madison, un lujoso y exclusivo edificio de acero situado en la parte baja de Manhattan, en Nueva York, por $57 millones.
Los precios de los apartamentos en el edificio de Murdoch, en la calle 22, oscilan entre los $11,5 millones y los $37,5 millones.
Junto a Central Park, en la calle Central Park South, un apartamento con cinco habitaciones, 5 cuartos de baño y dos aseos de cortesía, situado en la planta 35, se vendía hace poco por $95 millones. La propiedad ofrece vistas al parque, así como a la parte baja de Manhattan y al río Hudson.
Por algunas propiedades incluso se llega a pedir más de la cifra mágica de los $100 millones. Es el caso de un ático situado en el Medio Manhattan que salió a la venta en julio de 2012.
Esta propiedad fue adquirida por su actual dueño en 1993 por $4,5 millones. “Los precios de las viviendas de lujo han subido como la espuma ya que no solo los habitan multimillonarios estadounidenses. Todas las fortunas de América Latina aspiran a tener una casa de lujo en la Gran Manzana.
Por ejemplo, el mexicano Carlos Slim, que es el hombre más rico del mundo junto a Bill Gates, compró en julio de 2010 una gran casa de arquitectura clásica por $44 millones en una zona estratégica: en la Quinta Avenida, frente a Central Park y el Museo Metropolitano.
Pero no son solo los millonarios latinoamericanos los que animan el mercado inmobiliario de la ciudad, ya que rusos, asiáticos y africanos han realizado operaciones importantes.
En el rascacielos One57 (que se hizo famoso cuando una grúa de construcción se partió a 300 metros de altura durante el huracán “Sandy”) los dos pisos superiores (dos dúplex de unos 1.000 metros cuadrados cada uno) se han vendido por $95 millones.
Los siete pisos inferiores se vendieron a entre $40 y $45 millones. Entre los compradores de esas nueve viviendas había varios estadounidenses, pero también dos chinos, un canadiense, un nigeriano y un británico.
Durante el año 2012-13 se han cerrado varias operaciones entre $50 y $60 millones, una cantidad que ha vuelto a considerarse “normal” en la ciudad, especialmente en los edificios que rodean Central Park.
Pero la tendencia es similar en zonas menos aburguesadas y más bohemias: en diciembre de 2012, la famosa fotógrafa Annie Leibovitz puso en venta por $33 millones la casa de tres plantas que tiene en el barrio del West Village, conocido por acoger a artistas y actores. Esa misma vivienda le habÌa costado $12,85 millones tres años antes al promotor inmobiliario David Edelstein.
El mismo fenómeno se está produciendo en las transacciones de locales comerciales. Por ejemplo, en la zona de moda de SoHo, donde las marcas ‘trendy’ instalan sus comercios de lujo, lo que ha llevado los precios de la zona a niveles récord.
En diciembre 2012 se vendió un edificio en la calle Greene por $41,5 millones. El principal motivo de la subida de los precios es que la oferta es limitada en las mejores zonas de Manhattan y la demanda sigue creciendo. Por eso, zonas de Manhattan que antes estaban muertas como Hell’s Kitchen o NoMad (al norte de Madison Square Park) están transformándose acogiendo restaurantes y comercios.